My Only Possession… {Fanfic} {Capítulo 23}

My Only Possession... {2Seop} 2

Disclaimer: Los grupos se pertenecen a sí mismos, como a sus agencias. Cualquier relación con la vida real u otro fic, es mera coincidencia. Esto es sin ánimo de lucro.

Nota de la autora: ¡Por fin! Aunque había dicho por fin en el capítulo anterior xD. Por fin les pude actualizar el siguiente capítulo. Debo decir que se me está haciendo un tanto difícil con éste por tener un tema grandísimo que contar y que tengo que desarrollar bien al final. De igual forma, no pienso rendirme y daré lo mejor de mí.

Sin más, disfruten del capítulo. Verán que se empiezan a juntar piezas de distintas partes :B ♥

Capítulo 23: Investigadores oficiales.

─Uh. ¿Una discusión? Que bonito ─dijo Key en la habitación de un edificio cercano a la playa en… Cancún.

Así es. Kibum, llegó en tiempo justo por la mañana en uno de los jets privados de su tío Kim y en un hotel con estadía completamente pagada. No era de sorprenderse, pues quería obtener una gran información de sus hijos y Key no podía negarse a que la suma de dinero ofrecida por un seguimiento, a pesar de la situación, era tentadora.

Desde una altura de siete pisos y con sus magníficas y mejores cámaras proporcionadas también por el tío, observaba cada movimiento de sus primos y los otros chicos en la playa. Al parecer todo iba bien hasta que algo ocurrió. Le pareció muy rara la situación, pues de la nada ese chico pelirrojo se alteró de sobremanera al entra al mar. Debía anotar ese punto débil para una futura ventaja en contra. «Ojalá las cámaras incluyeran audio a distancia», pensó. «Espera. Si existen». Entonces le pediría uno a su tío para hacer mejor su trabajo.

De su vista, se alejaron su primo AJ y el pelirrojo. Por otro lado se veía a Kevin hablando con Eli quien se encontraba sentado en una toalla sobre la arena. Pero, ¿en realidad ese era Kevin? Key acercó y enfocó aún más el lente, dándose cuenta de su cambio de look.

─No le queda mal a la perra, pero me queda mejor a mí ─sonrió orgulloso de su belleza natural.

En eso lo vio caminar, alejándose de la playa y dirigiéndose a los camarines. Después de unos minutos, Eli fue tras él. ¿Qué tenían esos chicos que los dos los defendían e iban siempre tras ellos? La familia Kim siempre era de hacerse rogar y el ejemplo más claro era su tío. ¿En qué momento el mundo cambió tanto?

Sonó su celular que lo distrajo de sus pensamientos.

─¿Aló?

─Reporte ─dijo una voz cortante al otro lado de la línea. Diablos, era su tío. Había llegado hace una hora y media y ya quería un informe.

─¿Tan pronto?

─Sobrino, si tú eres ansioso, yo lo soy aun más.

Y eso se lo creía completamente ─. Sí, lo noté cuando pidió algo así de extremo.

─Las circunstancias son extremas. Y ya deja de habladurías y dame un reporte.

─Bueno ─Key suspiró frustrado ─. No hay mucho que contar. Me alojé en el mismo hotel unos cuantos pisos más arriba y hoy han salido de paseo a la playa.

─¿No has visto nada más?

Key rodó los ojos. Obviamente sí pero como era en tan poco tiempo y no sabía con exactitud que es lo que pasaba en realidad, no quería dar un informe débil ─. Agregando que los dos andan detrás de los otros dos.

─¿Cómo?

─Vamos, tío, que no es difícil de imaginar. Eli está detrás del primo del pelirrojo y AJ del pelirrojo. No sé si lo conozca. Creo que se llama Kiseop.

El Sr. Kim ya conocía a Kiseop por la invitación desubicada de su hijo a la casa, pero no se esperaba que su hijo mayor, Ellison, también se fuera por ese lado.

─Demonios ─el señor golpeó su escritorio ─. ¿Te sabes los nombres completos de esos dos?

─No lo sé con exactitud.

─¡Pues averígualo!

─Ya, jefe ─eduló Key y cortó antes ─. Esto no tiene nada de entretenido si llama a cada instante y menos si tengo que hacer de nana para esos dos ─tiró el celular a la cama ─. Es mejor que salga ya que desaparecieron de mi vista ─agarró un par de cámaras y su bolso, dejando su celular para no ser estorbado.

* * * * *

─¿Han visto a un chico pelirrojo? Es un poquito más bajo que yo y quizás estaba llorando ─preguntó AJ a dos coreanos. Por suerte.

─Mmm… No lo creo.

─Lo siento, yo tampoco.

─Muchas gracias ─despidió a ambos ─. Maldición.

AJ estuvo preguntando a cada persona que veía en su camino. Todos afortunadamente coreanos y todos con respuestas negativas. No quería ser paranóico pero era Kiseop de quien se trataba y él no conocía nada del lugar.

Consultó con la siguiente persona y resultó ser un estadounidense.

─Do you looking somewhere a boy with red hair?

─Red hair?

─Yes. Maybe it’s crying.

─Oh! Yeah, yeah. It’s in the alley right there ─el caballero señaló dos callejones más allá.

─Thank you, sir!

─No problem, friend.

Lo despidió educadamente y fue corriendo hacia el lugar indicado. AJ estaba desesperado y se tranquilizó cuando pudo ver la silueta de su ángel en el callejón señalado con sus piernas recogidas y con la cabeza oculta entre sus brazos. Eso le destrozaba por dentro y todo por su equivocación.

─Kiseop ─se acercó lentamente.

─¿Uh? ─éste levantó la mirada y lo vio en la entrada del pequeño callejón ─. Jae.

─Primero que nada: lo siento. Yo no sabía de tu fobia y…

Kiseop volvió a agachar la cabeza ─. No es fobia y… tienes razón ─no podía echarle la culpa de algo que no le había contado ─. No fue tu culpa, es la mía por no haberte dicho.

─Yo sé por qué no fue así y es que estando en la ciudad, todo es distinto ─se sentó frente a Kiseop.

─Puede ser.

─Kiseop, ¿puedo saber el por qué? ─ésta era una oportunidad para conocer más de su pareja. El otro sorbió por la nariz y eso le pareció un poco gracioso.

─Claro, pero debo aclarar que no es fobia. Es… algo que pasó en concreto. Lo recuerdo muy bien.

Kevin y Kiseop iban seguido a la playa en verano. Un día se les ocurrió salir en la noche sin permiso de sus madres. Ellos tenían trece años en ese entonces.

Ese día era particularmente caluroso y el agua del mar estaba templado y perfecto para bañarse.

─¿Quieres algo para comer? ─preguntó Kevin ─. Voy a comprar cerca de aquí para que no nos matemos de hambre ─recordando que no comieron la cena.

─Está bien ─gritó Kiseop ya dentro del mar.

─Supongo que no querrás venir conmigo ─rodó los ojos.

─Ya sabes.

Kevin, sin armar pretextos, siguió su camino hacia la calle y buscar una tienda que estaba abierta las veinticuatro horas del día.

Mientras, Kiseop nadó más dentro del mar y se dejó flotar. Las olas eran pequeñas que ni siquiera lo movían del mar. Cerró sus ojos y respiró profundamente. Extrañaba estar en un lugar donde podía pensar tranquilo por todos los problemas que últimamente pasaban en la mansión y se preguntó el por qué de tantas discusiones entre su madre y su abuelo.

Pasaron varios minutos, cuando escuchó a alguien nadar cerca y pensó que era Kevin. Sintió unas manos agarrar su cabello y empujarlo dentro del mar, ahogándose por la impresión y esperando que su primo dejara de bromear.

Lo cual no fue…

La persona seguía sumergiéndolo más y más en el agua salada, sin dejarle chance de poder respirar. Kiseop logró safarse un poco y tomó aire con dificultad, gritando: «Basta, Kevin», dándose cuenta que no era su primo y se desesperó más.

Kevin, caminaba hacia la orilla de la playa, cuando oyó el grito desesperado de Kiseop. Se fue acercando y se dio cuenta que otra persona estaba ahogando a su primo. Con apuro y nerviosismo, tiró las cosas y corrió tras ese individuo desconocido, lanzándose sobre su espada.

─¡Suéltalo! ─Kevin enganchó sus brazos en el cuello del sujeto y presionando para que dejara a su primo, pero sus brazos eran muy delgados y débiles ─. ¡Que lo sueltes! ─lo único que se le ocurrió fue pegarle en la parte débil: la entrepierna. Así que habilidosamente su pie lo consiguió, pudiendo ver a su primo salir a la superficie ─. ¡Sí!

─¡Maldito! ─gritó el hombre arrodillado casi a la orilla ─. ¿Acaso quieres morir también? ─Kevin se congeló sabiendo que sería el próximo objetivo, pero no se acobardó.

─¡Inténtalo si puedes, hijo de puta!

Kevin comenzó a pelear como podía contra ese hombre corpulento y de vestimenta completamente negra, mientras su primo se recuperaba del casi asesinato.

Kiseop respiraba profundamente para recuperar el aire perdido y volver en sí, olvidándose que su primo estaba peleando con el sujeto. Rápidamente se acercó y se lanzó a su espalda también, pero al contrario de Kevin, Kiseop tenía más fuerza y técnicas por saber Artes Marciales.

El sujeto se percató, sacándolo de inmediato y tirarlo junto a Kevin. Los dos se miraron y, como mente casi gemelas, se lanzaron ambos contra el corpulento sujeto, ahogándolo con sus manos y con ayuda del mar. No les importaba ir a un juicio y ensuciar papeles. Esto era defensa personal.

El hombre era más fuerte de lo que pensaban, por eso no pudieron hacer mucho. El sujeto logró arrancar de ellos.

─¡Sale corriendo que conmigo no puedes, idiota! ─dijo Kevin a lo alto.

Kiseop quería entre reír y llorar. Últimamente le estaban pasando muchas cosas y no sabía por qué.

En definitiva no sabía nada.

─Recuerdo que llegamos a casa y nuestras madres estaban esperando explicaciones. Dijimos una parte pero la otra la omitimos totalmente ─Kiseop suspiró y vio a AJ muy concentrado ─. ¿Qué pasa?

AJ no quería ser paranóico de nuevo pero recordó una escena en la oficina de su padre sobre un homicidio contra una persona de la familia Lee y eso que era muy pequeño aún. Le impactó en su momento el hecho de que su padre fuera un contratista de sicarios, lo cual lo creyó muy posible cuando creció y supo que hacia contrabando.

─Qué pasa, Jae ─insistió Kiseop.

─Nada, lo siento ─sacudió la cabeza y suspiró también ─. Entonces no es fobia ─recalcó.

─No lo es. Me encanta el mar, sólo que no me gustan los juegos bruscos ─Kiseop sorbió nuevamente por la nariz y limpió unas últimas lágrimas de sus ojos.

AJ no se podía explicar que a pesar de haber llorado, se veía igual de hermoso. Era el pensamiento de un tonto enamorado.

─¿Qué hacemos ahora?

─No sé. Tú conoces el lugar mejor que yo.

─Quién. ¿Yo? ─dijo AJ divertido.

─No. Yo ─Kiseop rodó los ojos ─. Jae, eres de una familia adinerada y es completamente lógico que hayas viajado al menos una vez, a uno de estos sitios.

─Tú también lo eres.

─Pero la diferencia está en que yo nunca salí de Corea. Al menos lo que recuerdo.

─¿Sabes? Creo que hablando de nuestras diferencias, conozco más de tí.

Kiseop lo pensó ─. Es raro, pero cierto.

─Yo diría que es diferente a como la gente lo hace normalmente: sincerarse ─vio a su ángel fruncir el ceño.

─¿Me dices mentiroso?

─Te digo que eres retraído y muy problemático… mentalmente.

─Mmm… Es posible ─le dio la razón a AJ ─. Entonces, ¿a dónde vamos?

─Hay una tienda cerca de aquí. Compremos algunas cosas y de ahí volvemos al hotel. ¿Qué te parece?

─Me parece bien ─AJ le tendió la mano y no dudó en aceptarla, sin esperarse que le abrazara y besara necesitadamente ─. Jae, detente ─miró hacia la entrada del pequeño callejón.

─No me repliques. Déjame besarte después de haberte buscado por todos lados. Parecía un loco preguntándole a todas personas por un chico de pelo rojo, un poquito más bajo que yo y que quizás estuviera llorando.

─Bravo. Que descriptivo ─Kiseop levantó una ceja.

─Pero alguien te supo conocer, asi que funcionó ─sonrió y lo besó.

Kiseop se dejó llevar a pesar de que no le gustaba ser siempre besuqueado, ahora lo necesitaba y más que nada, quería sentirse seguro y protegido por el gato. Pero eso duró poco porque una luz destellante los alertó.

─Qué fue eso ─preguntó Kiseop asustado y separándose de AJ.

─Tiene que haber sido un turista que pasaba ─le tomó poca importancia tras su idea ─. Seguramente nos encontraremos en unas postales de escenas de amor ─bromeó.

─Creo que estás loco de remate ─dijo y salió del callejón observando a ambos lados, no encontrando nada sospechoso ─. Ya, vamos a comprar.

─Cómo usted diga, cariño.

─Que idiota.

AJ estaba acostumbrado a que lo llamara de ese modo sólo porque sabía que Kiseop le costaba expresarse la mayoría de las veces. Así le quería y amaba.

A lo lejos, a un callejón de donde se escondían los dos, se hayaba una persona que los encontró a mitad de conversación. Era una suerte que llevara sus cámaras y su libreta para ese instante. Por lo menos tenía una prueba, aunque la persona que lo solicitó suponía que ya habría algo entre Kiseop y AJ, pero serviría para reafirmar la relación.

─Eso estuvo cerca ─miró la imagen en la cámara ─. Faltó sólo el de Eli y Kevin, y me ganaría un dineral extra ─pensó ─. Eso será para la otra ─se colocó los lentes y siguió su camino como un turista más.

2014F

Licencia de Creative Commons
My Only Possession… by MKiSS [Stephanie P. Cortés V.] is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional License.
Creado a partir de la obra en http://www.amor-yaoi.com/fanfic/viewstory.php?sid=100201&chapter=1.
Puede hallar permisos más allá de los concedidos con esta licencia en https://utopiakfiction.wordpress.com/2013/09/27/my-only-possession-fanfic-capitulo-1/

Anuncios

6 comentarios en “My Only Possession… {Fanfic} {Capítulo 23}

  1. Holaaa unnie muchas gracias por actualizar ^^ ohhh me dejaste en suspenso con Key, dios hasta cuando los molestara, espero que triunfe el amor jeje. Eres sorprendente unnie, me encanto el capitulo.

    Me gusta

  2. Por fin bdianskanskanso, no me mentiste cuando me dijiste que la reconciliación seria bien inocente 😊❤ soy Hikari no Hana con nueva cuenta por mi inteligencia 😁
    Por favor continúa la historia y no tardes, quiero seguir leyendo… ¡ElVin! No hubo en este capítulo :( saludos y feliz año nuevo 😊🎉

    Me gusta

¡Gracias por comentar! ♥

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s