El chico de mis sueños {Capítulo 2}

ElchicodemissueñosDisclaimer: EXO no me pertenece, la historia sí. Esto es sin ánimo de lucro.

Nota de autora:  Lo había colocado ya en el blog pero como lo estuve editando lo retiré, lamento eso. Quiero decir también que el capítulo anterior y el prólogo fueron editados, pues Valen M. me hizo el granf avor de betear la historia y, ahora sí, sin más ni más les dejo el capítulo. Espero les guste. Gracias por sus comentarios^^

Capítulo 2.
Gracias.

La semana se había ido volando, casi literalmente. Sunhi pasó los días restantes en la escuela y mucho más tiempo en la biblioteca, pero tenía que sacar buenas calificaciones si quería salir ese año. Además, tenía la motivación de que Juliane estaba a su lado.

― ¿Vas a salir hoy? ―le preguntó Jongdae mientras se sentaba a su lado y miraba el televisor.

― Juliane se irá a Inglaterra este fin de semana con sus tíos ―. Normalmente Juliane no visitaba a su demás familia; su amiga se negaba visitar a algún pariente, pero sus padres la habían forzado. Por su parte, Sunhi había decidido hacer sus deberes más tarde.

Su madrastra pasaría el sábado en sus clases y luego iría a comer con sus amigas mientras que su padre pasaría el fin de semana en Japón por cuestiones de trabajo.

― Entonces no tienes planes ―se rio su hermano mientras le pasaba el brazo por los hombros. Sunhi se hizo un poco hacía adelante para que su hermano se acomodara mejor ―. ¿Pedimos algo para comer o quieres que salgamos a comer?

― Podemos ir a comer donas ―Sunhi sonrió exageradamente y Jongdae empezó a negar con la cabeza.

― Definitivamente no, eso no.

― Entonces vamos por una pizza, ¿sí?

― Bueno…

Después de pasar más de diez minutos tratando de convencer a Jongdae, Sunhi podía disfrutar de la victoria, la cual tenía pepperoni, queso doble y jalapeños. Para su hermano esto era comida basura que sólo comía una vez cada dos meses. La madre de Jongdae jamás dejó que su dieta estuviera a base de comida rápida y es por ello que ahora Jongdae era así de especial con la comida. Y no es que no le gustara, claro que le gustaba, pero… no la disfrutaba, no igual que Sunhi.

― Esto está muy bueno ―Sunhi llevaba otro pedazo de pizza a su boca mientras que Jongdae apenas intentaba terminarse su primer rebanada.

― Creo que prefiero las bolitas de pan rellenas de queso y jamón ―se quejó él.

Sunhi observó unos segundos a su hermano, él tenía la mirada fija en la rebanada de pizza y deseó por primera vez saber lo que él pensaba. Jongdae era el hombre más especial y querido en su vida. Su padre no entraba en la lista a pesar de que la acogió; era distante y siempre se la pasaba en su trabajo. Apenas y tenía tiempo los fines de semana para comer con su esposa y ellos dos. Estaba segura que evitaba pasar tiempo con ello, sobre todo con Sunhi.

Entonces regresó ese sentimiento de culpa. Creía firmemente en que eran unidos antes de que fuera parte de esa pequeña familia, y aunque Hara, su mujer, era una persona amable con ella, podía sentir algo de resentimiento, y no la culpaba por ello.

Al principio, cuando llegó a esa casa, su principal miedo era Jongdae ya que era mayor. Pero aquel miedo desapareció casi al mismo tiempo que llegó, pues Jongdae resultó ser la persona que la calmaría aquellas primeras noches en donde la soledad la hacía llorar.

¡Por Dios! Quería tanto a su hermano. Y el ver en el rostro de Jongdae rastros de tristeza la hizo sentirse mal, muy mal. Tenía un año apenas con ellos, y ese tiempo fue suficiente para conocer ―dentro de lo que cabe― a su hermano.

― ¿Quieres que les pida que nos den el resto de la pizza para llevar? ―preguntó Sunhi mientras se encogía de hombros.

― ¿Eso quieres? ― Típico de Jongdae, pensó Sunhi mientras sonreía. Siempre pensaba primero en ella antes de pensar en él mismo.

― Claro, y podemos guardar el resto para más tarde. Además puedo preparar algo de pasta.

― De acuerdo.

Jongdae se levantó antes de que Sunhi pudiera decir algo más y tomó la pizza restante. Sunhi se limpió las manos y terminó de beber su Coca-Cola. Su hermano estaba distante desde que habían entrado a la pizzería, parecía que estaba en otro sitio.

Sintió la mirada de alguien fija en ella y discretamente buscó pensando que era Jongdae, pero, en su lugar, encontró los ojos de aquel chico, el nuevo vecino. Lo había visto el día anterior mientras salía de su auto, Sunhi iba casi corriendo para no llegar tarde a su primera clase. Ese había sido el único momento que tuvo para verlo, desde entonces no lo había visto.

Claro, ahora él estaba hablando con su hermano. Jongdae tenía la vista en el menú, pediría algo más, mientras que Luhan tenía la vista en su mesa. Sunhi se sintió incómoda, él era guapo. No sabía más que su nombre y Jongdae siempre esquivaba las conversaciones en donde Sunhi le preguntaba por él. Algo esconde, pensó Sunhi mientras se cruzaba de brazos, pero se estaba sintiendo cohibida.

― ¿Nos vamos? ― Sunhi dio un pequeño respingo. Su hermano estaba parado junto a ella con una bolsa en mano ―. Ya tengo todo.

Está tenso.

― Sí ―dijo ella mientras se levantaba y lo tomaba del brazo para salir con él.

¡Demonios!

Estaba haciendo bastante frío y Sunhi había dejado su chamarra en la sala.

― ¡Jongdae!
Sunhi escuchó a su hermano maldecir entre dientes, entonces ella dio media vuelta y vio a Luhan.

― ¿Qué pasa? ―preguntó Jongdae dando la vuelta y abrazando a Sunhi. Estaba más que serio, parecía molesto, como irritado por verlo de nuevo.

― ¿No quieres que los lleve?

Sunhi no supo qué decir, simplemente no tenía nada qué decir. Jongdae no tenía negativas y se había dado cuenta de que Sunhi estaba empezando a tiritar de frío.

― No te preocupes, podemos tomar un taxi ―contestó Sunhi ―sin darse cuenta―antes de que Jongdae dijera algo más. Luhan la miró fijamente y luego observó a Jongdae. Entonces Sunhi se ruborizó.

― Gracias Luhan. No queremos interrumpir.

― No interrumpen nada, insisto.

Jongdae ya no tuvo más qué decir y Sunhi se moría de frío. Y una vez que Sunhi estuvo dentro del auto se sintió mejor. Jongdae iba en el asiento del copiloto mientras Luhan manejaba y Sunhi iba en la parte de atrás, mirando por la ventana y abrazándose.

― Toma ―Jongdae se había quitado su chamarra y se la estaba ofreciendo a Sunhi. Ella se sonrojó y la tomó sin decir nada más que < < gracias > > muy cerca de su hermano.

Se la colocó encima y empezó a sentir más calor. Se revolvió un poco en su sitio mientras se acomodaba mejor. Podía sentir la mirada de Luhan por el retrovisor, y tuvo el error de voltear y encontrarse con su mirada.

Sus ojos eran de color café, eran intensos. Su cabello era de un color café claro con destellos rubios, probablemente haya asistido a alguna estética; su piel era blanca, casi como la harina. Tenía una ligera sonrisa en los labios, como de satisfacción que le resultaba intrigante a Sunhi.

Y entonces pensó en su hermano y en ese momento en donde ellos estaban hablando. ¿De qué habían conversado? Y mejor aún, ¿por qué Jongdae lo estaba evitando? Entonces empezó a hacer una lista mental:

< < Evita hablar de Luhan.
No le gusta que me interese en él.
Está muy serio cada vez que lo ve.
Lo evita en todos los aspectos > >

Entonces Sunhi supo con certeza que había pasado algo entre Luhan y Jongdae, no podía sacar más teorías, pues no tenía información más lo que podía observar entre ellos.
Una vez que llegaron, Jongdae salió y le dio las gracias a Luhan.

― Gracias ―Sunhi se encogió al sentir la mirada de Jongdae sobre ella.

― Nos vemos ―contestó Luhan y esperó a que ellos entraran a la casa para avanzar unos metros.

― ¿Quieres que prepare la pasta? ―preguntó Sunhi siguiendo a su hermano a la cocina. Jongdae dejó la bolsa en la mesa y la miró por un momento ―. ¿Qué sucede? ¿Te dijo algo?

― No es nada, solo no quiero que tengas algo que ver con él.

― Ni siquiera me presentaste con él.

― Lo digo en serio Sunhi, no quiero que tengas que ver con él ―Jongdae estaba serio y parecía irritado.

― No te preocupes ―, Sunhi se acercó a él y lo abrazó―. Gracias.

― ¿Por qué me das las gracias? ― Jongdae la tomó de los hombros y la separó un poco para poder verla a los ojos.

― Por cuidar de mí tan bien―. Jongdae volvió a abrazarla. Sintió ganas de llorar, se sentía emotiva.

Después de que Sunhi preparó la pasta, Jongdae sacó la pizza que sobró y los rollos de queso con jamón que compró para calentarlos. Jongdae estaba mejor, a comparación de cuando llegaron.

― ¿Tienes planes para mañana? ―preguntó Sunhi, Jongdae se puso a pensar.

― Sí, tengo que ir a la biblioteca pública a sacar unos libros para mis exámenes. ¿Por qué?

― Curiosidad ―. Sunhi se encogió de hombros ― Bueno, entonces mañana puedo preparar yo de comer, ¿regresarás tarde? ― Normalmente pasaba los fines de semana en casa de Juliane. A Sunhi no le gustaba traer a nadie a esa casa, no.

― Trataré de llegar temprano, así no estarás sola.

― No pasa nada, llegarás cuando tengas que llegar ―Sunhi se sintió mal, se sentía como una egoísta al querer que su hermano pasara el día con ella para no quedarse sola. Pero realmente no quería estar sola. Odiaba estar sola.

― De acuerdo.

El resto del día se fue más rápido de lo que ambos querían. Al dar las nueve de la noche, Jongdae obligó a Sunhi a ayudarle a limpiar para irse a dormir. Una vez terminado todo, escoltó a su hermana a su habitación. Era algo que se había vuelto una costumbre para ellos dos.

― Pasa buenas noches.

― Igualmente, y gracias por la pizza ―Sunhi le dio un beso en la mejilla y entró a su cuarto. Estaba ordenado.

Se tiró en la cama perezosamente. Entonces volvió a sentir ese hueco en su pecho. Se hizo ovillo y abrazó sus rodillas. ¿Por qué ahora volvía ese dolor que la atormentaba? Tenía tres meses sin sentirse así.

No quería ir al psicólogo. Y no iría a pesar de que su padre y Hara habían insistido con ello. Incluso Jongdae insistió un tiempo.

Entonces empezó a buscar algo más en qué pensar para no terminar llorando. Y recordó la mirada de Luhan. Sunhi estaba curiosa por saber qué le había dicho a Jongdae, ya que su hermano se había puesto a la defensiva de un momento a otro.

Quería saber qué había pasado para que Jongdae se comportara así. Pero le había dicho que no se acercaría a Luhan por nada.

Freaky-Princess

Licencia Creative Commons
El chico de mis sueños por Aura Borea – Freaky Princess se distribuye bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivar 4.0 Internacional.

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5 comentarios en “El chico de mis sueños {Capítulo 2}

  1. Woww amo éste Fic!!! nena debes continuarlo, no te desanimes sé que los fics heteros no tienen tanto éxito como los demás pero eso no quiere decir que sean malos, escribes muy bien, yo soy una fiel seguidora de este fic.!!! espero ver pronto más actualizaciones, GRACIAS :)

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    • Lo sé, le tienen mala fé a los hetero (?). Pero yo le sigo :)
      Muchas gracias por tu comentario y tu ánimo, ya verás que pronto habrá capítulo nuevo ^^ Gracias por seguir la historia <3

      Me gusta

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