Roommate Included ☂☀ Capítulo Tres

Roommate included

 ☞Disclaimer:  Todos los integrantes de EXO se pertenecen a sí mismos y a su respectiva compañía. La trama y el personaje original “Oh Seyun” son de mi autoría. Con éste fanfic no pretendo lucrar con la imagen de EXO.

☞Nota de autora: Perdonen la demora ; _ ; me surgió trabajo y mi tiempo se ha reducido un poco, y escribo en las noches casi madrugadas (de hecho son las 12:56 AM en éste momento y acabo de terminar el capítulo ♥). Éste me gusta mucho *–* ustedes verán por qué. Dejen que el romance comience~. Y debido a que soy muy mala describiendo la distribución de lugares, decidí hacer este hermoso croquis del departamento… Aunque… Mi letra es menos entendible que mi descripción… ¡Kkaebsong! En fin, ya no me alargo tanto y espero que les guste éste capítulo ♥

capitulo 3

Ha pasado casi una semana desde que llegó a Seúl y Seyun está desesperada: Baekhyun parece no tener intensiones de irse del departamento. Cada vez saca más cosas de sus maletas, y Seyun teme ir el fin de semana a buscar más pertenencias a Daegu y que al regresar se encuentre con la sorpresa de que la robaron o Baekhyun la dejó fuera.

Eso la estresa y no la deja dormir por las noches, más incluso que el mismo hecho de que está viviendo en una casa sola con un hombre, aunque en realidad Baekhyun se limita a hacer un desastre en su propio lado de la casa y en la cocina, sin meterse a su habitación, aparentemente. Y también es gay, aparentemente, porque ¿Quién demonios se levanta cantando ‘Y.M.C.A.’ a las siete de la mañana y puede ser considerado un verdadero hombre?

Seyun camina distraída por los pasillos del campus pensando en el alboroto en que se ha convertido su vida, hasta que se topa de frente con Lay. Es alguien a quien se ha hecho “cercana” últimamente. En realidad, es a quien le habla únicamente, porque hacer amigos no se le da bien y Yixing es muy llevadero. Además, Seyun descubrió que está con él en la clase optativa de Música, que no es tan optativa si te la enganchan en el horario obligatorio para los de primer semestre. Pero es bueno siempre y cuando pueda pasarse apuntes con alguien.

—¿Vas a clases? —Le pregunta educadamente después de inclinarse ante ella.

Mmm, sí. Clase de Economía —Sonríe—Me tengo que ir, nos vemos más tarde, sunbae.

—¡Buena suerte, Seyun! —Le desea Yixing antes de marcharse también, al lado contrario. Yixing es un año mayor que ella, por lo tanto es oppa y sunbae, pero es demasiado llamarlo oppa si tiene una semana de conocerlo. Además, Seyun nunca le ha dicho oppa a nadie.  Es la hija mayor, y sólo tiene a Sehun. No hay primos, no hay chicos cercanos a ella –en realidad, no hay nadie cercano a ella aparte de su madre y su hermano-, y es muy incómodo decir la palabra, simplemente. Yixing es un buen sunbae, pero hasta ahí.

Seyun se enfoca en el horario de clases que tiene entre las manos, y camina rápidamente para encontrar su aula, en la parte trasera del campus. El camino es largo, porque el plantel no es chico en realidad. Las personas empiezan a salir de sus aulas porque las clases han terminado, y el pasillo se ve inundado de gente que pasa a su lado sin dirigirle una sola mirada. O quizás sí, piensa Seyun, pero todas son de desagrado, o llenas de morbosa curiosidad. “¿Quién es ella?”, “No es coreana, ¿qué hace aquí?”, “¿No debería estar en su país? ¿A caso viene a robarnos algo?”. Son los murmullos a los que está habituada, y ya sea en la pequeña Daegu o en el inmenso Seúl, para Seyun es lo mismo.

Se acerca a su casillero, consciente de que todos la pasan de largo e intenta abrirlo. Si lo preguntas, no, nunca le es sencillo abrir ese tonto casillero. Se atasca, y Seyun tiene que pasar por un montón de problemas para que se abra. Pero se siente aún más apenada porque siempre se ha peleado con él a solas, y ahora… Bueno, todo el campus está pasando justo detrás de ella presenciando su batalla campal con el mugroso casillero. Sus quejidos son apenas audibles, pero su rostro expresa toda su frustración. Está en su tercer intento para abrir la puertezuela cuando siente un ligero toque en su hombro.

Seyun se queda quieta, como petrificada de repente, y  gira levemente la cabeza, para ver por encima de sus hombros.

—Disculpa, ¿Estás teniendo problemas con eso? —Es una voz suave, cantarina, y Seyun se queda embelesada cuando un rostro blanco y aterciopelado aparece junto a ella, con una delicada sonrisa en los labios. Y de repente todo se ve absurdamente rosado y en cámara lenta y ve brillitos de colores por todas partes y Seyun se siente patética. Y es ridículo, porque Seyun nunca ha sentido nada parecido.

—Ah… No, no. Quiero decir…—Seyun se da cuenta de que boquea tontamente y se aclara la garganta—. Sí. Esto… —Suspira frunciendo el ceño y se siente aún más tonta.

—Permíteme, lo abriré por ti—Dice el chico y extiende una mano junto a su cabeza. Seyun se siente incómoda con la cercanía, y se aleja rápidamente. Pero no es una incomodidad temerosa, sino que su corazón está latiendo muy rápido. El chico hace unos movimientos rápidos con una mano para descifrar la clave del casillero mientras empuja la puertecilla con la otra—. El truco de éste casillero es empujarlo mientras lo abres. Debido a que está un poco desviado…—Seyun apenas escucha y procesa lo que está oyendo, porque mira con sus grandes ojos cada milímetro de piel de su bonita nariz, y sus delgados labios. Hay un momento en que se pierde y el sonido se convierte en silencio—…Por eso se atora—Seyun parpadea y regresa a la realidad, sintiéndose estúpida; frunce el rostro con preocupación, y el joven frente a ella la mira con amable inquietud—. Novata, ¿estás bien?

—Ah, disculpe—Seyun inclina la cabeza—. Estoy bien.

—¡Qué alivio! La primera semana de universidad puede ser difícil para los de primer semestre, pero se pondrá mejor en unos meses. Por cierto, soy Kim Junmyeon, representante estudiantil, y líder del club de escritura—Junmyeon le tiende la mano con una amable, muy amable, totalmente amable sonrisa en los labios.

—Soy O-Oh Seyun, estudiante de primer año. Por favor, cuide de mí—Y Seyun hace una reverencia de noventa grados por primera vez en muchos años.

—¡Lo haré, no te preocupes! Luces como alguien inteligente, ¿Por qué no vienes a visitarnos al club de escritura? Estoy seguro de que tienes mucho que aportar—Suena como una invitación, y Seyun sonríe torpemente.

—Me parece buena idea. Soy… Soy muy buena escribiendo. Lo hago desde que nací.

—¡Perfecto! Necesitamos a personas con experiencia en el club, ven a visitarnos mañana por la tarde, tenemos reunión en el salón 23B todos los viernes, después de clases. Vale, tengo que irme… ¡Nos vemos, novata Oh Seyun!

Se siente aturdida, y le gusta como suena su nombre en una voz tan amena y alegre mientras Junmyeon y ella se despiden con otra reverencia. Todo le parece un sueño: Un chico guapo le ha sonreído, le ha ayudado con su casillero sin pedírselo, la ha invitado a formar parte del club que lidera…

Sólo que Seyun tiene un minúsculo problema, que en realidad no es muy perceptible, o algo así: Seyun nunca ha escrito nada en su vida, y no tiene experiencia en absoluto.

⌂ ⌂ ⌂

—Sí, hyung—Baekhyun canturrea—Es un buen lugar, sólo que hay una ratona de la que tengo que encargarme. ¿Qué dices? Oh, no, nada de veneno. Haré que se vaya pronto. Sí, te llamaré más tarde, ¡adiosito!

Baekhyun corta la llamada y deja su móvil sobre la mesilla de centro. Si tiene que ser sincero, extraña a su hermano, y los ojos se le ponen acuosos. Nunca ha estado fuera de casa por más de una semana, sólo en viajes escolares de cinco días en los que siempre sabía que iba a regresar. Pero ahora sólo sabe realmente que, aunque vaya algunos fines de semana, estará la mayor parte del tiempo lejos de todos ellos.

Por un lado se siente libre al marcharse, y lo dice por sus padres, porque Baekhyun realmente se ha cansado de tener que escucharlos hablar sobre el negocio familiar cada minuto del día, los siete días a la semana. «Baekhyun, tienes que hacerlo mejor», «Baekhyun, es bueno que te diviertas, pero deja de gastar tu tiempo en tonterías y concéntrate en lo que deja dinero: nuestro negocio». Es absurdo, y Baekhyun se siente libre de una soga al cuello. Por lo menos, temporalmente. Sin embargo, está ahí, en Seúl, estudiando Contaduría porque es la carrera que puedes estudiar y que nos ayudará con el negocio, tú llevarás las cuentas, querido.

Pero su hermano es diferente. Baekbeom siempre estaba ahí. Baekbeom lo ayudaba a escapar en la preparatoria para irse a las presentaciones de la banda en la que estaba. Baekbeom sigue preguntándole si ha asistido a algún casting, o si sigue ensayando. Para infortunio de Baekhyun, su respuesta es negativa, pero lo dice tan alegremente que su hermano no se preocupa demasiado. A Baekhyun no le gusta que se preocupen por él, aunque se la pasa causando problemas y ocasionando todo lo contrario a lo que quiere. Baekbeom de verdad que le tiene paciencia.

Un sonido tembloroso lo distrae de sus pensamientos y Baekhyun recuerda que dejó una cacerola con ramen en la estufa. Corre hacia la cocina, destapa el recipiente y al vapor hirviente le golpea la cara. Claro, debió haber apagado la flama antes de destaparlo.

La puerta junto a la cocina se abre, y Seyun entra fatigada, con bolsas en las manos, jadeando. Ajá, alguien ya descubrió lo que es subir 23 pisos por las escaleras llevando cosas pesadas en las manos.

—Si estás quedándote aquí, deberías por lo menos ayudarme—Se queja la chica aventándole a los pies una bolsa que cae justo sobre su dedo pulgar, Baekhyun suelta un alarido y sabe perfectamente que Seyun lo hizo a propósito.

—¡Estoy haciendo la cena, mocosa ingrata!

Seyun camina quitándose la bolsa mariconera y dejándola cuidadosamente en el perchero junto a la pequeña nevera. Corre las cortinas del ventanal junto a la cocina y Baekhyun escucha un suspiro detrás de él. ¿Qué hay ahí para suspirar? Nada, sólo luces en medio de la noche. La siente caminar detrás de él y Seyun asoma la cabeza  junto a su hombro.

—¿Es en serio? ¿A esto le llamas cena? —Seyun mira con disgusto el ramen instantáneo que Baekhyun remueve con los palillos.

—¿Qué tiene? —Pregunta Baekhyun con inocencia. ¿Qué tiene de malo su ramen? Él es muy bueno haciendo ramen. Básicamente porque es lo único que sabe y puede hacer. Pero le sale muy bien, en serio.

—Eso no es comida, sólo es harina hervida. ¿Sabes cuánto tiempo tarda eso en salir de tu cuerpo? —Articula Seyun con un tono de intelectual que a Baekhyun le irrita. Rueda los ojos mentalmente. No es alguien que lo haga. Simplemente tiene otras formas…

—Cerca de tres horas. Voy muy seguido al baño.

—¡Eso no! Tarda un mes, ¡un mes en salir de tu organismo!

—Mientras sea comida, puede quedarse ahí para siempre—Replica Baekhyun y ésta vez toma sus recursos vitales y los lleva a la mesilla en el centro de la sala—. Ahora ven y come.

—Gracias pero no gracias. Voy a comer comida de verdad—Dice Seyun y da la media vuelta, dándole la espalda desde la cocina mientras se pone de cuclillas para sacar las cosas de las bolsas que llevó a casa hace unos minutos. Baekhyun se lleva un bocado de comida a los labios. Seyun se ve tan pequeña cuando se agacha. Había pensado que las latinas eran más exuberantes, con caderas realmente anchas, y pechos voluptuosos, y piel morena. Pero Seyun está muy lejos de ser Beyoncé.

—Beyoncé no es latina, pedazo de idiota—Oops. Lo dijo en voz alta.

—Da igual, sigues sin parecerte a Shakira.

Lo siguiente que Baekhyun recuerda es un cucharón volando en su dirección. ¿O era un sartén? Algo parecido.

⌂ ⌂ ⌂

Finalmente es viernes, y Seyun sólo puede pensar: ¡Gracias al cielo! Pero si bien su primera semana en la universidad ha concluido, siente que el fin de semana será incluso peor. Porque es viernes por la tarde, tiene tareas que hacer y Baekhyun lleva cantando en la ducha cerca de treinta minutos. La situación la está cansando. ¿No le había dicho claramente que se buscase otro lugar para vivir? Porque Baekhyun simplemente sonríe despreocupadamente y le dice “Buscaré, buscaré”, pero cada mañana despierta con sus horribles graznidos mientras hace el desayuno, que no es otra cosa que ramen, para variar. Y hablando de graznidos, Baekhyun suelta un grito agudo en la ducha que suena más a que están matando a algún puerco cerca, y Seyun pega un salto en su escritorio.

De nuevo, ¿qué hizo para merecer esto? Se lo piensa mientras se soba la rodilla que chocó contra algo al sorprenderse, pero no encuentra una respuesta. Si tan sólo Dios o Buda o quien sea que esté ahí arriba pudiera decirle, sería de gran ayuda.

Justo había quitado las sábanas que servían como muralla protectora y la sala donde dormía Baekhyun, porque de alguna forma –que Seyun no se explica a sí misma bien, y no quiere hacerlo- estaba toda ensuciada con caldo de ramen, y todo era visible en el pequeño apartamento. Maldita la hora… Piensa.

Baekhyun sale diez minutos después, vestido con shorts y una camiseta que tiene a Mickey Mouse estampado en todo el pecho. El cabello mojado cayéndole sobre los ojos y una toalla en los hombros, mientras se seca la nuca con un extremo.

Seyun opta por ignorarlo, y por mala suerte, Baekhyun opta por hacer todo lo contrario. Se sienta en el sofá que da la espalda al ventanal detrás de ella y empieza a hacer ruiditos con la boca. “Pssst”. “Shht”. “Cloc, cloc”. “Oh yeah, kkaebsong…”.

—¡¿Puedes cerrar la boca por un momento, por favor?! ¡Juro por Dios que si hubiese sabido que tendría que soportarte toda una jodida semana, habría ido a tu casa con una escopeta cargada en las manos! —Seyun está a punto de romper algo con las manos porque realmente tiene que concentrarse en sus primeros trabajos de la universidad. Y además, la mera presencia de Baekhyun es irritante.

—¡Yo qué! No estoy haciendo nada. No tienes por qué sulfurarte.

—Tu sola existencia me sulfura—Dice Seyun entre dientes, acariciándose las sienes con las manos—. ¿Podrías, por favor, guardar silencio mientras hago lo que tú también deberías estar haciendo? —Dice con un irónico tono amable.

—¿Ves cómo cambia la cosa? Vale, vale. Me quedaré callado, calladito.

—Gracias—Seyun se muerde los labios, y Baekhyun no vuelve a hablar por los siguientes cinco minutos, o quizás sólo fueron dos. Pero Seyun ya se ha dado por vencida, y recuerda que tiene que hablarle a su hermano para que le traiga algunas cosas que necesita de casa, ya que ella no puede y no quiere dejar el apartamento solo por mucho tiempo.

Pero el viejo móvil de Seyun está completamente muerto, y eso es un gran, gran problema cuando los teléfonos públicos de la recepción no funcionan desde quién sabe qué siglo. Y no, no hay modo de que le pida  a Baekhyun su móvil para llamar a casa. No, no, y no.


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10 comentarios en “Roommate Included ☂☀ Capítulo Tres

  1. kdsabvlksdjbvfd
    Amo este fic y lo sabes. OTL que andaba editando y me llega el correo de la actualización. OTL
    Tú muy bien xD lksdnbvlkd ya sabes que espero con ansias las actualziaciones, ánimo, tú puedes. fdkbg Lay es tan divinamente hermoso <3 -rueda-

    Le gusta a 1 persona

    • Hahahahaha lo sé pero me gusta que me lo digas ♥ hahahaha actualizaré, actualizaré~ Un poquito más lenta pero segura :3 hahahahaha lo sé, creo que en este fic está robando más corazones que los protagonistas -w- XD hahahaha ♥

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    • Akdshgktdshgt ¡me alegro mucho, bebé! hahaha Su vida juntos es un desastre, y seguirá siéndolo XD hahahaha Y es que ¿a quién no le gusta $uHot JunMONEY oppa? ♥ Y dime, dime, ¿quién no piensa que Baek es gay? XD hahaha y que bueno que te gustara, lo hice con mucho amor *—-* ♥ hahaha ciao <3

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  2. Hahahahahaha OMG, vuelvo a decirlo, Baekhyun es taaaaan Baekhyun. Y adoré que Seyun piense que es gay. Es tan cómico xD
    Y OMG, Junmyeon es tan lindo *-*
    Yo también quiero ser cercana a Yixing y.y oh my feelings.
    No sé como Seyun no mata a Baekhyun. Debe de ser desesperante. Hahahahahaha hubiera ido con la escopeta a buscarlo antes de que llegara a la universidad o deje crías. Si mi roomie fuera así, ni siquiera hubiera cruzado la puerta.
    Gracias cielito. Te adoro <3

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    • Hahahahah Baekhyun está inspirado en Baekhyun, así que sí *–* hahaha y ella no es /tan/ cercana con Yixing, pero si lo comparas con el resto… XD hahahah Yo no, creo que sería más tolerante -soy como Baekhyun así que no puedo quejarme mucho XD-. Gracias a ti bebé, te amou ♥

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  3. OK, esta parte me mato de risa y por alguna razón no se quiere ir de mi cabeza “¿Quién demonios se levanta cantando ‘Y.M.C.A.’ a las siete de la mañana y puede ser considerado un verdadero hombre?”

    sobra decir que me gusto. me alegro la noche (recién lo puedo leer)

    Le gusta a 1 persona

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