Ciclo de otoño {Oneshot}{Capítulo único}

Ciclo de Otoño

 

Ciclo de otoño por Muw (c) Poster Muw
Hoon x Kiseop/ Oneshot / Yaoi / +15 / Romance, drama, AU.
Beteado por: Muw
Advertencias:
Acto sexual (Huehuehuehue).
Disclaimer: Los integrantes de U-Kiss se pertenecen a sí mismos y a su agencia. La historia es sólo ficción, con el único propósito de entretener al lector y sin ánimos de lucro.
N/A: ¡HoonSeop! (inserte aquí a una autora corriendo en círculos) Asdfghj <3 Yo sé que los he llenado de drama, pero van a descansar de eso en esta historia. XD
Ganadora de la rifa: Diana Cardozo. Espero que que te guste. ^_^

 

Ciclo de otoño

Hace varios minutos que observaba la pintura sin ser capaz de describir que era lo que le atraía. Además, no era el trabajo más sobresaliente del artista, por algo estaba en uno de los rincones más alejados de la sala; por algo, los invitados y demás espectadores no se detuvieron demasiado tiempo en admirar el cuadro.

—Quizás fue uno de sus primero obras — se dijo a sí mismo. Y Hoon estaba seguro de la conclusión, aunque eso no explicaba su interés —El nombre tampoco es muy original.

Volvió la vista hacia la pequeña placa debajo del cuadro. Le premier automne.
El sendero de árboles, el color del otoño, las hojas secas sobre los charcos de lluvia, la nostalgia y el dolor del artista…
Todo eso se presentaba frente a él como una bofetada al corazón. Despertaba anhelos que se sentían olvidados, sueños que fueron reprimidos… ¿por qué?
Casi podía verse a sí mismo sobre el sendero, perdido en el infinito universo del cuadro, pero era tarde para invocar eventos inexistentes. Giró el cuerpo para tomar más fotografías de la exposición, ya por la noche escribiría un reportaje de la misma.

Se mostró ansioso por ver el resto de las pinturas y pronto descubrió que estaban llenas de colores sombríos que poco despertaban su interés y que, por alguna extraña razón, parecían atraer más al resto de las personas
¿Realmente eran mejores que la que él había preferido?

—¡Hoon! ¡Hola!

¿Hm? ¿Es qué va a perseguirme incluso en un lugar así? — ¡Hey! —Encaró a la persona, a quién siempre lo veía radiante— SooHyun, no sabía que te gustaba asistir a este tipo de eventos.

—En realidad…. —le dio un rápido abrazo acompañado de un par de palmadas en la espalda—  espero a alguien especial.

Por el la expresión juguetona de su rostro, Hoon adivinó una futura conquista para su compañero, lo cual agradecía. Mientras que SooHyun se mantuviera en su faceta de enamorado, difícilmente pasaría el día detrás de él, ofreciéndole su ayuda. La primera vez le pareció un gesto muy amable, pero la insistencia en darle su apoyo le causaba temor. No importaba si se tratara de apuntes de clase o asesoría para un examen, el castaño aparecía como un ninja entre los arbustos. Una vez, en sus sueños, Hoon se quedó sin papel higiénico y SooHyun apareció encima de él con al menos diez rollos. Después de ese traumático sueño se escondió de él por el resto de la semana.

—Te deseo mucha suerte.

—Gracias ¿qué hay de ti? —Señaló la cámara en las manos del chico — ¿Pasatiempo o trabajo de la carrera?

—Hay un poco de ambos. Necesito fotografías y conocer más de la persona que hizo estas pinturas,  pero —suspiró mientras volvía a deslumbrarse de la elegancia del sitio —no hay señales de tal persona.

— ¿Lee Kiseop? — SooHyun sofocó la risa mientras le daba una mirada de burla a su compañero.

—¿Lo conoces?

— Tú deberías hacerlo dado que te gusta tanto este tipo de cosas. Él es un estudiante de segundo año en nuestra Universidad, tan sólo está en una carrera diferente. A veces me pregunto por qué no estás tú en esta.

Hoon resopló con las palabras del otro. No debía sorprenderle que SooHyun conociera tanto de ese chico cuando era una persona tan sociable y tan dispuesta a darle ayuda a la primera persona que se le cruzara en las narices.

— ¿Un estudiante puede tener una exposición cómo ésta?

— Tengo entendido que los ambientan de acuerdo a la personalidad del artista. Además, es obvio que sobresalgan tanto. Kiseop es el mejor de su carrera.

—Y por eso le concedieron una exposición sólo para él.

—Sus trabajos son muy buenos, es obvio que se le brinde estas oportunidades. Si miras bien, hay prensa y reporteros que no son de la Universidad.

SooHyun no mentía, había más personas de las acostumbradas a asistir a una exposición de tal nivel, aunque no era esto lo que realmente llamaba su atención. La pintura que había despertado su interés era única en su forma. Podía identificar la influencia del Impresionismo del siglo XIX. Era el tipo de trabajo que en el pasado Hoon había querido trabajar. Por desgracia, cientos de horas, pinturas, lágrimas y pinceles lograron hacer que desistiera en su pequeño y frágil sueño.
En aquel tiempo, había pasado discusiones con su familia y una depresión que lo llevó al vicio.  Moviendo los dedos de manera incómoda, se recordó que no era momento para revivir los malos momentos y que debía aceptar que ese camino no era para él… sin importar que ese camino fuera el único que pudiera llenar el espacio que sentía vacío desde que tenía memoria.

Una pareja pasó a su lado chocando levemente con su hombro, cosa que le permitió alejarse de sus pensamientos.  A juzgar por el volumen de las voces, el talento prodigio de la carrera de artes había llegado.
Despidiéndose de SooHyun, se acercó al gran grupo que se había formado por la presencia del pintor. Todos querían los mejores ángulos con sus cámaras y grabadoras. Hoon tuvo que empujar y recibir algunos pisotones para conseguir un buen lugar y con una que otra maldición en la boca, enfocó el lente para ubicar su objetivo.
Sin embargo, ¿quién era la persona detrás del hombre? Al bajar la cámara comprobó que no era más que su mala visión. Con un pañuelo limpió la lente y una vez más, estaba listo para tomar las fotografías, pero el extraño personaje volvió aparecer. Esta vez no puedo hacer nada contra el escalofrío de su cuerpo.

No era más que una sombra. Una melancólica sombra que parecía aferrarse a Lee Kiseop. Su rostro permanecía agachado y su ropa no era acorde al lugar… ni a la época. Las manos de Hoon temblaron mientras decidía tomar o no la fotografía, al final su cuerpo actuó por impulso. En ese momento, el director terminó de expresar sus palabras sobre el talento de Kiseop y otros detalles que ya SooHyun había mencionado. Cuando el joven pintor tomó el micrófono, se volvió uno con la sombra.

—Mi nombre es Lee Kiseop y estoy muy agradecido por su interés en mis trabajos.

Como un terremoto que atravesó sus pensamientos, las fuerzas de Hoon comenzaron a abandonarlo. Una grieta se había formado en su interior y borrosas memorias lo rodeaban.

Su voz…

… Espero que disfruten los emocionales colores que pinté en ellos…

Su cuerpo…

… De la misma forma, deseo que la comida y bebida sean de su agrado…

Sus ojos y gestos

…Por favor, disfruten de la velada…

¿Quién eres?

Era la única pregunta  en su cabeza. Al parpadear creía estar en dos lugares distintos. Lo último que escuchó fue su nombre en la boca de otra persona.

 


 

Cada objeto de la habitación parecía interpretar una danza alrededor. Incluso la luz de la mañana caía en diminutos remolinos que aumentaban su mareo.

Descubrió al menos ocho mensajes de SooHyun y otros cuatro de Kevin, su compañero de cuarto. Diciéndose lo predecible que el mayor podía ser, decidió leer los de Kevin primero: tenía que tomar una de las pastillas del buro después de desayunar, pues le ayudaría a prevenir futuros malestares. No esperaba menos de una persona como su compañero.

—Si tan sólo tuviera un remedio para lo que sucedió anoche.

Realizó varias respiraciones profundas antes de levantarse de la cama. Caminó hacia el baño mientras leía los mensajes de SooHyun. Hoon dedujo que gracias al otro pudo llegar a su habitación. Pero lo poco que recordó no podía explicar lo que vio.

¿Por qué sentía una puerta oscura en su cabeza?

—No puedo haber enloquecido ¿verdad? —mojó su rostro con suficiente agua fría y  después de secarlo se vistió con ropa limpia.

Fue así que algo en especial apareció en sus pensamientos “¡La cámara! Por supuesto…”

—Debería estar colgada en… ¡¿No está?! — aquel lugar a lado de la puerta estaba vació y no aparecía en su campo de visión.

Buscó debajo de la cama, en los cajones y finalmente, entre algunas pertenencias de Kevin “¿Acaso la habré dejado en…?”  Tenía que recuperarla.
Con la chaqueta puesta a medias abrió la puerta de la habitación.

—Ah, buenos días.

Y ahí estaba. El sujeto de su incógnita..

¡Vaya forma de sonreír! Pensó Hoon, ¿estaría soñando de nuevo?

—Mi nombre es Lee Kiseop, un estudiante de grado inferior. Un verdadero placer verte al fin.

¿Al fin?

—Es bueno ver que te sientes mejor, ayer sonaste la alarma en la Universidad.

¿De dónde venía su preocupación? Además, ¿por qué su boca quedaba sin palabras? Y no sólo él, el chico frente a él comenzaba a notar el tenso ambiente. Kiseop aclaró su garganta en un intento por reducir la incomodidad y después volvió a sonreír.

—Eres Hoon Min ¿verdad?

—¿Cómo sabes…?

—Lo que perdiste lleva tu nombre y la carrera a la que perteneces. Eres muy precavido.  Ahora sé algo de ti y tú descubriste mi pequeño secreto.

Si le faltaba una razón más para quedarse callado, la había encontrado. Con el nuevo mareo, necesitó sostenerse del marco de la puerta.

—¿Aun tienes vértigo? — Kiseop le ayudó a sostenerse — Con permiso — pasando uno de los brazos ajenos  por su espalda, entró a la habitación para ayudarlo.

— No intentes nada raro… — Hoon respiraba lentamente esperado que la sensación disminuyera.

— No tengo intenciones de ese tipo.

Pasaron varios minutos en los que el único movimiento era el del pecho de Hoon al subir y bajar. Y cuando logró recuperarse se miraron por otro largo minuto.
Había que reconocer que el chico Lee era bastante atractivo, el cabello semi-largo y de color caoba, la chaqueta oscura y los pantalones de mezclilla le daban ese aire “artístico”.  Además, la forma de sus… era mejor comportarse.

— ¿Por secreto te refieres a la sombra que te seguía?

—Veo que te sientes mejor — suspiró pasándose los dedos por el cabello — Sí, ese es mi secreto.

—¿Y por qué no está contigo ahora?

—No es algo que pueda controlar, pero — con un gesto preguntó si podía sentarse en la otra cama vacía, a lo que Hoon asintió — tampoco puedo llamar “secreto” a lo que viste, porque sólo tu podías verlo.

—Debo haber enloquecido…

—Lamento informarte — Kiseop reía en voz baja — que no es así. Al menos no para mí, para los demás es posible.

—Pareces saber mucho del tema….

—Quisiera decir que yo también vi tu sombra. Y aunque es una buena forma de llamarlo, no  es precisamente eso.

—Habías otras personas detrás de mí, seguro fue una confusión — el chico negó con la cabeza — ¿Vas a decirme que un espíritu nos persigue?

—No es nada de eso… tan sólo nos reconocimos.  Lo que tú y yo vimos fue la apariencia que teníamos en nuestras vidas pasadas.

Hoon lo miró directamente, esperando la verdadera respuesta.

—Vamos  ¿también eres comediante?

Como respuesta, Kiseop resopló, como pensaba, no sería sencillo convencerlo.
—Ayer asististe  a la exposición, te gusta el arte ¿no es así?… — por la expresión del otro, supo que estaba en lo cierto —  Apuesto a que mi Le premier automne te interesó bastante.

Nostalgia, eso era lo que empezaba a sentir Hoon. Los colores aparecían en sus pensamientos.

—Algunas respuestas se encuentran ahí. ¿No es extraño ver ese tipo de pintura en medio de otros cuadros con estilos completamente diferentes?

—¿Cómo has logrado recrear ese modelo? Ha quedado increíble — no sabía cómo, pero Hoon se encontraba a si mismo entusiasmado por el tema de la pintura.

—Quizás conozco ese estilo de pintura mejor de lo que crees.

—No tienes creatividad para los chistes.

—Si intentaras verlo por el lado convincente podríamos avanzar

—¿Existe un lado convincente en tus palabras?

—El que no lo veas no significa que no exista.

—Cállate un segundo por favor.

A este punto, su cabeza ya estaba atormentándolo. Con las palabras de Kiseop, había perdido un poco de la conciencia que le permitía saber que estaba en su habitación, en una Universidad y hablando con un chico bastante desubicado. Hoon aún seguía en la habitación, sin importar que por leves momentos viera árboles alrededor… con toda seguridad estaba sobre su cama a pesar de que sintiera la nieve debajo de sus muslos.

—¿Qué es lo que ves Hoon? —  sólo observó como torcía el gesto, negándose a responder — Creo que hay algo más que deberías saber, si quieres superar los recuerdos, dolores y mareos.

— ¿Alejarme de ti?

—Creo que eso sería peor.

—¿Entonces qué debo hacer?

—Aceptar que nos pertenecemos el uno al otro.

 


 

Fueron tres semanas desde aquella conversación. Ni siquiera le había preocupado perder su cámara favorita. Por cortesía de sus padres, obtuvo otra en cinco días. Ellos le apoyarían con todo lo que no tuviera que ver con pinceles. En periodismo por lo menos sostenía un lápiz.

—¡Sabía que eras un enfermo!

—Es curioso, siempre has dicho lo mismo.

—¡Por tu bien, cállate o yo mismo cerraré tu boca!

Esa fue la primera vez que alguien consiguió destruir su paciencia. En ese momento realmente quería arruinar el bonito rostro de Kiseop y agradeció que Kevin apareciera en la habitación y lo separara del otro. Lo irónico fue que Kiseop ofreciera regresarle su cámara siempre y cuando escuchara la historia hasta el final. La única respuesta que obtuvo fue la lámpara que le lanzó Hoon y que por suerte, la puerta recibió.
Desafortunadamente, las palabras de Kiseop tenían razón, al menos en la parte en que “sería peor” alejarse de él. No sólo los vértigos continuaron. Lugares, nuevos para él, acudieron a sus sueños.

Lo peor sucedió en los dos únicos días en que vio a Kiseop caminar por los jardines de la Universidad. El primer día sintió un gran alivio, el segundo fue peor pues Kiseop  parecía tranquilo, como si nada pudiera distraerlo de mover el perfecto perfil en que estaba sentado.  El lado más precioso de un ángel.

¡Yeo Hoon Min estaba enloqueciendo! Desde ese día, despierto o no, acudía al paisaje de  Le premier automne. Imaginaba como sería besar a Lee Kiseop. Con los días, notó que su mente divagaba al pensar que en sus sueños, podían hacer algo más.

Definitivamente, había enloquecido.

 


 

Era el último día de clases de la Universidad.  Los meses pasaron rápido para algunos estudiantes, pero para Lee Kiseop fueron terriblemente lentos. El otoño había terminado y por las noches las calles se llenaban de nieve.
Los estudiantes de arte debían recoger sus materiales y guardarlos hasta el siguiente semestre. Una obligación que ni siquiera un prodigio como él podía evitar. Sin embargo, su tendencia perfeccionista lo había retrasado del resto y sus compañeros lo abandonaron. Al menos estaría solo,  sin embargo estar solo ya no le daba tranquilidad. No desde que Hoon había aparecido en esta vida, su vida.
“El primer otoño” tenía un secreto que sólo Kiseop debía conocer y el hecho de que Hoon pudiera, por lo menos, tener la sensación de conocerlo, le demostraba cuán fuerte fue la promesa que se habían hecho.

Estaba seguro que el otro terminaría recordándolo, lo  que le preocupaba era el tiempo. Cuando se ama, los meses son menos que las horas y los años se convierten en segundos. Así que más le valía a Hoon no perder el tiempo que estaba destinado a pasarlo con él. Cargó consigo todo el material. Era hora de irse.

—B-buena noches.

Varios frascos de pinturas terminaron en el suelo por su pequeño salto. Esa era la voz que alegraba sus oídos.

—Buenas noches Hoon. Espero que no intentes destruir  mis materiales ahora— bajó sus rodillas para ser capaz de reunir todos los frascos, era bueno ver que el líquido seguía dentro.

—Vengo en paz. Déjame ayudarte.

—Gracias.

Hoon le entregó la pintura  y pudo notar como este desvió la mirada al tocar parte de su mano. Un gesto tímido y dulce que enterneció a Kiseop.

—¿Deseas tu cámara de regreso?

—Iba a escuchar la historia de la que me habías hablado, pero recuperar mi cámara no es mala idea.

—Tendrás que esperar un poco por ella, no la llevo conmigo a todos lados.

El otro chico asintió y en seguida se hizo el silencio. Kiseop no sabía si Hoon lo estaba esperando o simplemente  eran sus nervios.

—Dime, ¿has tenido algún recuerdo reciente?

—Creo que sí — su voz se notaba nerviosa — Desde ciudades victorianas hasta granjas. Pero el lugar más seguido es el camino de otoño — le lanzó una mirada profunda — dónde tu siempre estás conmigo.

—¿Llegaste a alguna conclusión?

—Tal vez tenías razón — Kiseop rodó sus ojos — Si escucho lo que tienes que decirme quizás termine creyéndote.

—¿Qué es lo que quieres saber?

—¿Qué fue exactamente lo que prometimos? ¿Hay alguna forma para terminar esa promesa? ¿Cómo es que tú sabes tanto del tema? ¿Por qué apareces ahora y no desde que nací? ¿Todo el mundo vive esta experiencia?

—Sólo puedo responderte sobre nosotros. Si alguien más ha pasado por esto, no está en mí responderte.

—Entonces, limítate a lo que pasa entre tú y yo por favor.

Kiseop tomó una de las sillas e invitó a Hoon a hacer lo mismo.

—   A veces, cuando el hombre está cerca de la muerte y no ha vivido plenamente, se aferra a su último deseo.  En alguna vida, posiblemente, nosotros no logramos estar juntos e hicimos una promesa: estar juntos en el futuro. Me gusta creer que lo que sentíamos fue tan fuerte, que nuestras acciones transformaron este futuro, en las siguientes vidas.

—Entre más hablas, más irreal me parece.

— … ¿Has sentido nostalgia o tristeza que no puedes explicar? Creo que ambos cometimos un error en alguna época, ya sea que terminamos a lado de la persona equivocada o uno de los dos falleció antes de encontrar al otro. Algunas almas cargan este peso por años y es porque, a veces, por más que ames y desees la felicidad de tu compañero, no puedes evitar el dolor y el coraje de verlo en brazos de alguien más.

—¿Podemos romperla?

—Lo hemos hecho, estoy seguro, pero el ciclo se repite. Creo que deben pasar muchas décadas para que el lazo se rompa definitivamente o aceptar, en este momento, que estamos mejor el uno sin el otro.

Otro silencio apareció, separando sus miradas.

—No llegué antes porque soy menor por dos años. Hace tres que comencé a verte en algunos sueños. No tenía idea de cómo nos encontraríamos, el rostro que tendrías o lo que vería en ti. Reconozco que al principio, me negaba a aceptar que fueras “Hoon”. Me parece que en la vida anterior, tenías un nombre ruso.

—¿Cómo supiste que me gustaba la pintura?

Una sonrisa iluminó el rostro de Kiseop, deslumbrando a Hoon.

—Es como tu huella personal. Es cierto que somos libres para formar nuestro destino, pero algunos dedican su corazón a cierta actividad en especial que desarrollan con los años y de pronto, no desea ninguna otra.

—Lo dices tan fácil, pero no creo que yo pueda seguir mis deseos.

—La nostalgia de un sueño siempre está presente. Nos hace sentir añoranza por el “hubiera”.

Kiseop se levantó del asiento, por primera vez no creía en el rechazo del otro. Por primera vez, sintió que los muros que lo separaban de Hoon eran fáciles de romper.

—Algo me decía que la manera más rápida para encontrarte sería al comunicarme contigo a través de las aspiraciones más profundas de tu corazón. Tocar la memoria de tus ojos. Y poco a poco, la de tu cuerpo.

Justificando sus palabras, se lanzó a la boca del castaño. Sus labios encajaron con pasión, pero también con suavidad. De forma  natural, los brazos de Hoon rodearon a Kiseop, sintiendo el calor del cuerpo ajeno, también la desesperación y lentamente el alivio de saber que Hoon le correspondía. Aunque a decir verdad, este todavía no recordaba aquella promesa, podía sentir como su corazón reclamaba a Kiseop como suyo y como el deseo pedía conectarse a él.
Las ropas de ambos se deslizaron a través de los besos que dejaban por sus cuerpos. Se apoyaron en la mesa, lanzando todo sobre ella al suelo. Como si fuera una vieja costumbre, Hoon se embistió entre las piernas de Kiseop, demostrándole lo excitado que estaba a pesar de que todavía llevara los pantalones puestos. Comenzaron a despojarse de esas últimas prendas mientras se embriagan con el momento.

Si Hoon alguna vez tuvo dudas de hacer lo que hacían, estas desaparecieron al llenarse del calor con que Kiseop lo abrazó. Y éste tampoco se quedaba atrás. Kiseop no quería que el otro se reprimiera y mientras se embelesaba con la sensación de estar unidos, giró las posiciones para el tomar el control. Así pudo guiar a Hoon de manera que ambos disfrutaran más.
Supieron, a medida que las gotas de pintura caían al suelo, que se acercaban al final pero la conexión que habían hecho apenas comenzaba.

Hoon sabía que aún quedaban muchas preguntas en su cabeza, pero la niebla que le impedía creer en las palabras del muchacho fue desapareciendo. Un pensamiento acudió a su cabeza: el amor toma muchas formas y nunca aparece dos veces de la misma manera. Quizás él fuera de los afortunados, pues ya tenía un amor destinado. Él tenía la fortuna de envejecer no con una, sino con varias historias a lado del otro. Podrían disfrutar del recuerdo de varias épocas, diferentes caminos que siempre lo llevarían a su enamorado. Sí, quizás no recordaba el pasado, pero en esa noche, la nueva promesa que había hecho su corazón le aseguraba una eternidad a lado de Kiseop.

 


 

Podían ver la nieve a través del paraguas transparente. Un detalle que tenían en común y que era más que agradable en noches como aquella. La pareja caminaba debajo de las luz de lo faroles que les indicaba qué camino seguir, pero ellos ya estaban lejos del mundo normal.

Minutos atrás, Hoon había expresado su deseo: se cambiaría de carrera  y además, quería conocer el lugar de la pintura. Kiseop no tenía respuesta a su petición. Se limitó a sonreír, cubriendo su nariz con la bufanda.

La verdad es que…. ese otoño… mi mente lo creó… como último consuelo… para despedirme de ti en un lugar donde no sintiera el dolor… para creer que volveríamos a vernos. El primer y último beso que nos dimos en esa época, lo convertí en una promesa que tenía que cumplir.

Antes de confesar sus pensamientos, observó cómo Hoon era empujado por un muchacho alto y al parecer, juguetón. Iba en compañía de una chica, posiblemente su pareja.

—¡SooHyun! ¡Compórtante por favor!— pero el otro no hizo más que reír.

Kiseop permaneció serio, observándolo a la distancia. La nieve ya rodeaba aquel camino del parque y algunos copos comenzaban a caer de nuevo.
Se arrodilló para tomar un poco de aquella nieve,  como si necesitara comprobar que no era otra fantasía de su cabeza. Suspiró al comprobar que su mano se congelaba.

El haberte encontrado me hizo comprender que las memorias son más fuertes que dos vidas aparentemente separadas.

—Comienza a hacer más frío, te invitó un café ¿qué te parece?

Hoon estaba libre de su amigo y parecía avergonzado. Kiseop le dedicó una sonrisa y colocó las manos detrás de su espalda. Caminaron hasta la salida del parque.

Algún día, tú también serás capaz de permanecer en ese lugar Hoon… y para eso, tendrás que esperarme en ese sitio que tan sólo existe por y para nosotros: Una realidad efímera, de tiempo eterno.

Pero…

— Por cierto, hay algo que he olvidado darte….

Yeo Hoon Min…

—¿Darme qué? —

Una bola de nieve fue arrojada a su rostro mientras que el culpable, Lee Kiseop, huía  hacía la salida con un grito que parecía celebrar su travesura. No pasó mucho tiempo para que su novio fuera detrás de él por venganza.

¿Crees que realmente dejaré que te vayas de mi lado?

 

Muwfirma

Licencia de Creative Commons
Ciclo de otoño by Muw (Ana C. Mata H.) is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional License.
Creado a partir de la obra en https://utopiakfiction.wordpress.com/2014/07/11/ciclo-de-otono-oneshotcapitulo-unico/.

Anuncios

10 comentarios en “Ciclo de otoño {Oneshot}{Capítulo único}

  1. Waaaaaaaa si no hay otra Diana Cardozo, entonces es para mi, gracias!!!!! Que lindos, por fin en un escrito los veo juntos jajajajajaja escribe más de esa pareja por fis se ve interesante.

    Me gusta

    • ¡Felicidades a ti! Gracias por regalarme este comentario, lo aprecio mucho y más que te haya gustado. Intentaré escribir más de esta linda pareja. Gracias de nuevo por tus palabras. <3

      Me gusta

  2. Kyyyyyyyyyyya
    (grita de la felicidad) lo ame \o/
    fue un Hooseop tan hermoso y mas con final feliz
    que muero. *OOOO*
    me encanto unnie de verdad
    esto merece continuación xD
    espero mas proyectos asii tuyos unnie!!
    Fighting!!
    >UUUUU<

    Me gusta

  3. Yo lo ame!
    Por fin una historia con final feliz para el HoonSeop, la trama fue interesante y muy linda. El que KiSeop buscara a Hoon realmente me hizo feliz… porque en otras historia que he leído es al revés y siempre termina con AJ.

    Gracias por este lindo HoonSeop.

    Me gusta

    • ¡Gracias por amarlo! Y gracias también por comentar :’3
      El Hoonseop también te lo agradece (inserte aquí a Kiseop y Hoon haciendo un corazón).
      No hay que agradecer, tenía ganas de escribir de esta pareja, es muy lindo ver que haya gustado a los lectores. <3

      Me gusta

  4. casi no veo de hoonseop, pero digo la verdad, cuando leo de esta pareja, casi siempre temina en un 2seop o un soohoon, y es asi com de “ashh” todo hiba tan lindo… jejeje me encanto, y como comente en el pasado ese de 2seop, escribes icreible, tu haces adentrarte en el papel de los protagonistas o los personajes… es genial… no se, amo estas historias donde te llegas a adentrar tanto… pido continuación.. plis!!! <3 :3

    Me gusta

    • Tu comentario me llegó al corazón. <3
      Quizás por lo que dices me animé a escribir de esta pareja, la cual me parece llena de ternura. No sobra decir que me has hecho feliz con tu comentario y te agradezco mucho que me compartas tus pensamientos. <3 :3
      Por lo pronto, dejaré esta historia con este final, pero trataré de escribir más Hoonseop en el futuro. <3

      Me gusta

  5. Omoooo… que me encantoooo… hace tiempo q iva esperando uno donde kiseop este con ki adorado HooN ^^ uno dond lo ame de verdad. Uno en donde ambos estaban predestinados ^^ me alegras cada uno de mis dias !!!! GRACIAS !!!! HoonSeop Forever !!! ♡♡♡ [>_<]/

    Me gusta

¡Gracias por comentar! ♥

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s