Todo lo que necesito {Capítulo 2}

Todo lo que necesito

Disclaimer: U-Kiss no me pertenece. Esto es sin ánimo de lucro.

Nota de autora: Lamento tardar, tuve algunos problemas con la escuela. Y bueno, les vengo a dejar el segundo capítulo, espero les guste y dejen comentarios. Todos los capítulos tienen extenciones diferentes, unos podrán ser cortos otros medio largos y así.  Por cierto, acá está mi página en facebook J.J. Kim y acá mi twitter @_jjkim_ y acá les dejo el grupo en facebook para las actualizaciones GRUPO.

 

 

Extraño sentir

 

Jaeseop recorría con la mirada cada parte de su cuerpo desnudo. Lo deseaba tanto. Era adicción. Obsesión. Pero no le importaba nada más que el estar con él, saber que le perteneciera aunque fuera por esos momentos.

Sabía que fuera de aquel sitio, Kiseop era libre, podía salir con quien quisiera y acostarse con quien le plazca, cosa que a él le molestaba en demasía. No sabía el porqué, pero odiaba pensar que Kiseop pudiera tener alguien más, y si ese alguien más era una chica, era peor.

Kiseop acarició su pecho, haciendo que sus pensamientos volvieran a desaparecer como una nube de humo que se disipa gracias a una brisa cálida. Kiseop sonrió de lado y se levantó solo un poco para darle un suave beso en la comisura de los labios. Jaeseop sonrió con malicia.

—¿Estás cansado? —le preguntó serio y se inclinó un poco más, recargándose levemente sobre el pecho de Kiseop. Podía sentir los latidos y su respirar tan tranquilo.

—No, ¿y tú?

—Para nada.

Jaeseop se apoderó de nuevo de aquellos labios rojizos y ya hinchados. No podía controlarse, siempre que se trataba de él, el control se iba directo a la mierda. Sólo había lujuria, deseo, satisfacción al tocarlo.

Kiseop gimió al sentir como su amante lo acariciaba suavemente y de vez en cuando, una caricia brusca. Sentía sus deliciosas manos recorrer por su pecho hasta bajar a su sexo y masturbarlo con frenesí.  Jaeseop lo estaba estimulando mientras volvía a acomodarse entre sus piernas.  Podía pasar toda la noche así, acariciándolo y con eso le bastaba.

Un ruido extraño.

Jaeseop agudizó el oído sin dejar de besarlo. Estaba empezando a llover. Eso le gustaba, porque así podrían esperar a que la lluvia cesara para poder regresar a sus rutinarias vidas. Entonces algo más lo distrajo por completo.

—Olvidaste apagar tu teléfono —se quejó Jaeseop sin despegar sus labios. Kiseop sonrió apenado. Ninguno se movió.

—Tengo que contestar —le dijo Kiseop quien de mala gana se incorporó.

—¿De verdad contestarás? —cuestionó.

—Tengo que hacerlo.

—No lo hagas —insistió.

Kiseop no hizo caso a lo que Jaeseop le decía y contestó el teléfono. Estaba conciente de la situación; Hayana era la causante de aquella pequeña discusión.

—Lo siento Hayana, es que tuve que salir pero regresaré pronto —contestó Kiseop algo nervioso.

Y después de un minuto más colgó. Dejó el teléfono sobre la mesita y empezó a buscar su ropa. Jaeseop lo miró en silencio, en ningún momento dijo absolutamente nada, pero al ver que Kiseop empezaba a ponerse el pantalón su ira comenzó a crecer.

—¿Te vas? —su molestia era evidente en cada palabra que pronunciaba.

—Sí, surgió algo muy delicado —dijo Kiseop.

Jaeseop se puso el pantalón de mala gana y estaba por seguir buscando su demás ropa, pero al último decidió que no seguiría con eso. Buscó la botella con licor y tomó un vaso y se sirvió.

—¿Por qué ella es tan importante? —Celos. Kiseop sabía que eso lo decía porque los celos lo estaban invadiendo, o al menos eso creía.

—Eso a ti no te importa en lo más mínimo.

—Claro que sí, si nos interrumpe entonces me importa —Kiseop rodó los ojos y siguió acomodándose la ropa, mientras que él seguía con eso, Jaeseop se sentó —. Yo te doy placer…

—¡Eso no es suficiente! —gritó con todas sus fuerzas. Estaba cansado, harto de esta situación tan cíclica.  Quería que su amor fuera correspondido, pero desde antes de empezar con aquel “juego”, como le llamaba Jaeseop, sabía perfectamente lo que podía pasar y lo que no. Estaba conciente de que para Jaeseop una relación formal y seria representaban ataduras y dejar de ser libre y hacer todo lo que él quería.

—Tú aceptaste esto y si no mal recuerdo, tú estabas de acuerdo con todo esto —Jaeseop estaba tranquilo, no había ni una pizca de enojo o de frustración en su rostro o en su cuerpo. Estaba sentado en el sofá marrón, sus piernas estaban cruzadas y tenía en su mano un vaso con whisky. Miraba a Kiseop que caminaba de un lado a otro, perturbado —. Si no te parece te puedes ir.

—Creí… por un momento —entonces Kiseop volteó su mirada y se encontró con la de Jaeseop. Él estaba a medio vestir, meneaba lentamente su vaso provocando que los hielos chocaran con el vidrio del vaso haciendo un pequeño tintineo. Su pecho subía y bajaba con lentitud, estaba tranquilo, después de todo ya había tenido lo que quería.

—¿Creíste que podía cambiar sólo porque me acostaba contigo? —Jaeseop sonrió con sarna, bebió un poco para después levantarse de su asiento y caminar hasta donde estaba Kiseop.

—No, no creí que cambiarás por acostarte conmigo —, Kiseop contuvo las ganas de llorar por la frustración —. Creí que yo podía hacer lo mismo, dejar los sentimientos de lado y sólo acostarme contigo, pero no pude.

Jaeseop se quedó callado, no eran las palabras que esperaba oír. Jaeseop volteó a ver a otro lado y le dio la espalda y vio por primera vez el lugar. No era para nada un lugar muy bueno para nadie, era más bien un cuarto lo suficientemente grande cómo para tener una cama y una pequeña sala de estar. Después de todo, era una habitación de motel lejos  de la ciudad. En aquel sitio podía ser como él quisiera y podía acostarse con quien quisiera sin que nadie más se enterara. Era el sitio perfecto para todos sus juegos. Las paredes grisáceas se venían aún más pálidas de lo que Jaeseop consideraba normal.

La lluvia afuera hacia un repiqueteo contra la ventana. No podía ver nada a través de ella. Todo parecía más gris que antes o de lo que él hubiera notado siquiera. Entonces volteo a ver a Kiseop, quien miraba el piso y lo tomó de la barbilla para alzar su rostro y que ambos pudieran verse.

—Estás cansado, además bebiste. Necesitas descansar.

—No Jaeseop, ya no puedo seguir fingiendo que no siento nada. Estoy cansado de amarte de esta manera tan frustrante.

—¡Por favor! —Jaeseop se alejó de él y terminó de beberse el trago.

—¡Se acabó! No quiero volver a verte.

Jaeseop  giró tan bruscamente que se mareó por un instante. Estaba procesando las palabras de Kiseop, ¿realmente estaba terminando todo? Él no quería, y hasta ése momento no se había dado cuenta de cuánto lo necesitaba en su vida que, el simple hecho de saber que él no quería verle jamás le asustó enormemente. Pero no iba admitirlo, no.

—Entonces vete —le dijo con la voz entrecortada —vete con tu noviecita. Como si te necesitara, hay muchas personas deseando tu lugar.

—Es tan fácil reemplazar a las personas para ti. Ojala pudiera hacer lo mismo.

Kiseop terminó y se calzó sus deportivas y salió apresurado para que la lluvia no le mojara demasiado. Jaeseop se asomó por la ventana, lo vio marcharse.

Sentía una opresión en su pecho, incluso quería llorar. Pero no podía dejarse que él cambiara su forma de vida, no podía permitirle cambiar toda su vida. De algún modo, estaba seguro de que él regresaría, siempre lo hacía. Sólo tenía que esperar unos días y de nuevo estaría con él.

Pero por qué lo estaba necesitando. Él podría acostarse con quien quisiera, pero… por qué tenía que ser él.

Todo era tan extraño para él. Era un extraño sentir.

 

JJKim

Licencia Creative Commons
Todo lo que necesito por Lauren Madrigal { J.J. Kim} se distribuye bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivar 4.0 Internacional.
Basada en una obra en https://utopiakfiction.wordpress.com/.

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18 comentarios en “Todo lo que necesito {Capítulo 2}

  1. como dice el dicho: “no sabes lo que tienes hasta q lopierdes”.
    uno tiene el corazon roto mientras que el otro tiene ademas del corazon roto el orgullo destrozado.

    en pocas palabras me encanto este capitulo, lo senti.

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  2. waaaaaa lloro pobre kiseopii le rompieron el corazón TTmTT
    ashhh el gato siempre se da cuenta tarde de sus propios sentimientos
    deberás con el … me encanto este cap unnie
    espero tu próxima actualización
    FIGHTING!! o/

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  3. Un Kiseop decidido, eso me gusta. Jaeseop se merece que le hagan eso por fácilote. Espero que AJ se de cuenta que lo que siente por Kiseop no es solo atracción, sino amor. Me gusto mucho es hermoso y esperamos mucho por este capítulo. Saludos :’)

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