Love me as I deserve It {Capítulo 1}

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Love me as I deserve It por sweetvals. (c) Poster por sweetvals
Choi Minho (SHINee)+Moon Hanna  (OC) ~ Minific ~ Hetero ~ +18 ~ Romance, erótico.
Advertencias: Sexo salvaje (? Oksno. La advertencia está hecha: no es para menores de 18, queda en la conciencia de cada una de ustedes.
Disclaimer: Choi MinHo, Kim JongIn y demás artistas que aparecen aquí no me pertenecen, lo hacen a sí mismos y a sus respectivas compañías. La historia y trama son míos en totalidad.
Notas de la autora: Vengo a presentarles este minific que escribí hace algún tiempo. La verdad es que es un asco, pero he comenzado a corregirlo. Disculpen si encuentran errores o cosos raros, seguramente alguna cosa se me pasará. Still Yesterday está todavía en proceso, así que no crean que la dejaré. ¡Jamás! Ese fic llegará hasta el final aunque pido paciencia. Love me as I deserve It es un minific intenso a mi parecer. Ojalá que les guste y reciba mucho amor. Es un texto medio raro. Cuando lo escribí siento que utilicé una técnica distinta a la que estoy acostumbrada, así que, siendo honesta, no sé bien qué tanto sea cómodo de leer ya que no me sentía en mis meros moles. Y ya saben, mis ediciones son muy sencillas y demás. Todavía estoy en proceso de aprender a hacer las portadas.

¡Saludos! Gracias por leer.

—¿Ya estás lista?— Escuché su voz desde la otra habitación.
—Ya casi— contesté mientras sacaba de mi closet dos nuevos vestidos.

No lograba decidirme por uno y eso me desesperaba. Era un día importante y tenía que seleccionar algo con lo que pudiera relucir y verme bella. La verdad es que jamás he sido demasiado interesada en ropa y todas esas cosas, pero aquel día no podía permitirme andar en fachas como de costumbre.

A los pocos minutos, durante los cuáles mi mente batalló, llamó a mi puerta.

—Pasa, Minho—. Ajusté el nudo de la toalla.
—Hanna, ¿qué es lo que te demora?— Cuestionó asomando la cabeza por el pequeño espacio de la puerta entre cerrada.

Le indiqué que pasara con un movimiento de cabeza, caminé hacia la cama y tomé ambos vestidos.

—No sé por cuál decidirme— me giré mostrando las opciones.
—Ya lo sospechaba— rió.
—¿Cuál te parece más lindo?

Los observó detenidamente, mientras rascaba con su dedo índice su mentón. Sus cejas gruesas se movían graciosamente al cambiar la vista de uno al otro.

—Éste queda, definitivamente, descartado— apuntó hacia el vestido rojo de seda cruda. Muy, muy corto; con escote en uvé y strapples—. Demasiado provocativo— miró el otro—. Definitivamente éste— negro con cuello en bé, medio holgado y a la altura de las rodillas.
—Usaré el rojo— respondí sabiendo su reacción.
—Me has pedido ayuda, así que usas lo que te recomendé— se cruzó de brazos, mirándome seriamente.

Obviamente no le hice caso, lo cual ocasionó que saliera molesto de mi cuarto dando un cerrojazo de puerta.

Ese día se veía especialmente atractivo. Vestía de traje negro con finas líneas blanca verticales, lo que le hacía ver más alto de lo que ya era. Bajo el saco llevaba una camisa blanca sin corbata, dos ojales sin abotonar que permitían un vistazo a su bronceado pecho. Y aquella loción… tan peculiar.

Una hora y media después nos encontrábamos bajando del auto. No era raro vernos llegar siempre juntos. Desde que me encontraba en la secundaria hemos sido inseparables; nuestras madres fueron juntas al bachiller y tuvieron un reencuentro después de varios años sin verse. Entonces nos volvimos inseparables.

No hay algo que hagamos separados, es como si nos hubiesen cortado con la misma tijera. A primera vista todo el mundo supone que somos pareja, pero siempre ha sido una amistad hermosa, casi pareciendo hermanos. Él figuraba en cada buen o mal momento de mi vida. Y en mi graduación no podía faltar; además, no le quedaba de otra. Mi último novio tomó de pretexto para terminar conmigo las constantes preguntas de Minho y sus excesivas llamadas, tan recurrentes y perfectamente sincronizadas en momentos íntimos.

—No sé cómo dejé que me convencieras de hacer esto— se quejó mientras flexionaba su brazo para que pudiese colocar el mío en su antebrazo.
—Ni te quejes. Ya estando dentro puedes volar como libre paloma y posarte en el nido que gustes— mascullé. Le conocía perfectamente como para saber que estaría echando miradas seductoras y piropos de galán.
—No lo creo. Ahora no estoy interesado en comenzar una relación.
—Si es por la edad, sólo son dos años, Minho—reí—. Y no quieras hacerte el santo, porque con más chicas has andado.
—Mi límite, como bien sabes…
—Es que sepan deletrear preservativo— murmuré sin poderlo evitar.
—Eres increíble— se detuvo a medio camino, mirándome serio—. Me conoces y sabes que no tengo relaciones con niñas menores de veintidós años.
—Para tu información, aquí no hay menores de veinticuatro—jalé de él para entrar al lugar. Comenzaba a refrescar.
—De todos modos no estoy interesado— abrió la puerta de cristal, dejándome entrar primero.
—Bueno, hagamos un trato— volví a detener nuestro andar. Me miró curioso—. No coquetearás con ninguna de las chicas que estén dentro. Si pierdes, el próximo fin de semana me llevas de compras— sonreí satisfecha.
—¿Y si gano?— me soltó para cruzar los brazos frente a su pecho.
—Es imposible— me mofé, pero al ver la seriedad de su rostro y su ceja arqueada contesté: —Dejaré que me lleves a ver tu amado partido de futbol— si había algo que odiara, era ver a una manada de “humanos” siguiendo como idiotas un balón.
—Bueno, si tú haces apuesta, yo haré otra. Tú tampoco coquetearás con ninguno de los hombres que estén allí. Lo que conlleva que bailarás todas las piezas conmigo en la celebración. Si pierdes, irás al partido. Si ganas, te llevo de compras y me acompañarás a una cita doble por la noche.
—¿Cita doble? ¿Con quién?— cuestioné extrañada. Además, yo ni pareja tenía.
—Lee Jinki y Park Sun Young.

Oímos la música de entrada sonar. Volvimos a emprender camino. ¿Quién era Sunyoung? Suponía que su más reciente prospecto.

Tomamos asiento en las últimas bancas. No quería una cita doble; no conocía a ninguno de los dos y no quería pasar mi tarde viendo a Minho siendo un pervertido con una fulana; y mucho menos a mí junto a un tipo desconocido. ¿Qué podía ganar yo con eso?

Después del discurso, comenzaron a nombrar por orden alfabético a todos los graduados. Mencionaron mi nombre y volteé, inconscientemente, a ver a Minho. Éste me regaló una sonrisa de apoyo y avancé hasta la tarima.

Acepté mi certificado agradecida de terminar al fin la licenciatura. Tomé la mano de varios de mis maestros y la directora. Mientras bajaba las escalinatas pude observar a mi tía HaRa, sentada unas cuantas filas delante de Minho. No creí que asistiría, pero allí estaba. Cuando pasé a junto a ella la saludé con una reverencia.

Volví a mi asiento y esperamos a que terminara la ceremonia para poder salir de allí. Realmente no tenía ganas de ir al baile, prefería encerrarme en mi casa a ver alguna película. El hecho de que mis padres ocuparan tres cuartos de su vida viajando, trabajando y haciendo cualquier cosa que no fuese estar con su única hija, me daba la libertad de poder hacer de mi vida lo que me diera la gana. Pero aún estaban mi tía Hara y Minho para frustrar mi rebeldía.

Los aplausos llenaron el lugar y la canción de la Universidad comenzó a llenar el auditorio. Minho y yo salimos hacia la entrada en espera de mi tía.

— ¡Muchas felicidades, Hanna Banana!— gritó mi tía mientras me abrazaba.
—Sólo Hanna, tía Hara— supliqué. Parecía que le gustaba así para hacerme enfadar.
— ¡Ya eres toda una mujer!— gritó nuevamente.
—Sí, tía. Muchas gracias por venir, ha sido un hermoso detalle— volví a abrazarla. Era la única familia que tenía, aparte de Minho.
—¡No tienes nada qué agradecer. Lamento tener que irme tan pronto, pero KiBum tiene gripe, necesita a su madre!— besó la mejilla de ambos y, literalmente, corrió hasta su auto.

Le observamos irse. Era una gran mujer. A pesar de su incomprensible costumbre de gritar cuando hablaba, todo lo demás era bueno. Ella pasó muchos años haciéndose cargo de mí como si fuese su propia hija, pero cuando crecí y su cuarto hijo hizo aparición, preferí independizarme.

—Es hora de ir al baile— escuché a Minho decir.
—¿Por qué no vamos a otro lugar? Vamos a cenar— le regalé una sonrisa exagerada. No quería bailar, deseaba irme a casa y comenzar con mis merecidas vacaciones.
—¡Oh, no, señorita! Usted va a bailar— me tomó del brazo, jalándome hacia el salón de deportes—. Es tu graduación, Hanna, tienes que disfrutarla.
—Por favor, Minho, no quiero— esperaba que él comprendiera y al darme cuenta que no era así, quise soltarme a llorar—. Por favor, no me obligues a entrar.

Se detuvo y me miró serio. Había curiosidad y preocupación en sus ojos.

—¿Acaso no quieres bailar conmigo? No lo hago tan mal— soltó una risita nerviosa.
—No es eso— aclaré—. Pero prefiero ir a ver una película, ¿sí?— hice la mejor cara de ternura que pude, esperando mover alguna fibra de caridad en él
—No, vamos—. Imposible ganarle. Es el hombre más terco que he conocido en mi vida.
—Muy bien, dos piezas y nos vamos— alcancé sus pasos, me llevaba casi a rastras.

Era como si le hubiese hablado a la pared.

Mal amigo, desconsiderado.

Entramos al salón y las parejas comenzaban a formarse en medio de la pista. Varias chicas estaban sentadas alrededor y otras tantas cerca de la comida. Montones de chicos recorrían el lugar buscando con quién comenzar un ligue o simplemente bailar. Tomé asiento, negándome a bailar. Era temprano, casi no había gente haciéndolo.

—¿Quieres bailar?— preguntó Minho sentándose junto a mí.
—No, aún no— coloqué el bolso sobre la mesa. Levanté la vista y me topé con mis amigos— ¡Haeri, Jongin, por acá! —levanté los brazos mientras gritaba.

Ese par eran mis mejores amigos –sin contar a Minho, él era alguien que no podía etiquetarse con cualquier nombre-. Llevaban tres meses de novios y eran la pareja perfecta. Envidiaba la hermosa relación que tenían. Eran tan distintos en unas cosas y tan similares en otras. JongIn era callado, serio y pensativo pero sus ojos revelaban lo que sentía, además era un excelente bailarín; mientras que HaeRi hablaba hasta por los codos, su risa se podía escuchar a larga distancia y parecía que sus pies estaban en su contra hasta en la hora de caminar.

Al verme se acercaron con una sonrisa, pero se ensanchó más al ver a mi acompañante.

—Hanna, Minho. No creí que fueran a venir— confesó sentándose con nosotros.
—Me obligó— lo apunté con dedo acusador y rió.
—Bien hecho— JongIn chocó las palmas con Minho.
—¿Cómo están pasándola?— preguntó mi amiga.
—Hanna está de amargada. No quiere bailar conmigo— se quejó el muy chismoso.
—¡Oh, nada de eso! Ahora mismo se levantan y bailan— exclamó, abriendo considerablemente los ojos.
—¡Pero hay muy poca gente en la pista!— Minho ya se había puesto de pie, tendiéndome su mano para que la tomara.
—Entonces, ¡bailemos, Jongin!— se animó, juguetona mientras tomaba del brazo al moreno.

Ambos salieron a la pista y, ya estando en ella, HaeRi se giró e hizo un gesto con la mano, invitándome a ir. Minho tomó mis muñecas y tiró de ellas, haciéndome levantar.

—Me las pagarás, Choi— le fulminé con la mirada.
—Va dentro de las condiciones de las apuestas— murmuró cuando nos detuvimos junto a Haeri y Jongin, quienes se reían ante las malas pisadas de ella.
—No recordaba esa parte— mentí. Posó su mano derecha sobre mi cintura y con la otra tomó mi mano—. ¿Una canción y nos vamos?
—Dos, te lo prometo— susurró a mi oído con esa gruesa voz tan suya.

Una conocida aceleración en mi corazón se dio paso.

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Licencia de Creative Commons
Love me as I deserve It by Valen M. (sweetvals) is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional License.
Creado a partir de la obra en https://utopiakfiction.wordpress.com/2014/05/21/love-me-as-i-deserve-it-capitulo-uno.
Puede hallar permisos más allá de los concedidos con esta licencia en http://sweetvals.livejournal.com/12221.html

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6 comentarios en “Love me as I deserve It {Capítulo 1}

    • Porno sadomasoquista estilo 50 sombras de Grey ajajajajja NO! la verdad no.
      Lo haré lo más pronto posible, preciosa.
      Ya casi termino de corregirlo. Voy en la parte máaaas interesante (muajajajaja)
      ¡Gracias por leer!

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  1. Solo diré OMFG.

    Amo a Minho, es tan sensual el maldeto <3 y el hecho de que escribas hetero y con él, me da en la torre. En serio, escribes bien chulo ♥

    Fiel seguidora ♥

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    • Muchísimas gracias!
      Lo sé, es una lástima que no existan muchos fics héteros con mi hombre. Pero aquí vine para invadir UKF con un Minho bien sensualón con las mujeres.
      Gracias de corazón.
      Y no olvides pasarte por “Still Yesterday”.

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¡Gracias por comentar! ♥

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