Proyecto Seducción {TwoShot} {Segunda Parte}

Proyecto Seduccion

Disclaimer: Los miembros de la banda surcoreana EXO se pertenecen a sí mismos y por lo tanto a su compañía. La historia es ficción, cualquier parecido con la realidad es solo coincidencia.

Nota de la autora: -aparición ninja- Holis ¬¬ Aquí les traigo la segunda parte de esta historia. Quiero dedicársela de todo corazón a las personitas que me apoyaron: Genechaft, Ivonnepaola y Paojul. “Chicas, amo de todo corazón que hayan apoyado a esta parejita y además de la dedicatoria, les daré un regalito, díganme que quieren >.< estoy generosa” En fin… les dejo el capo y espero que les guste con todo el corazón ♥ Nos leemos en estos días. Chau Chau –desaparición ninja-

 

El timbre sonó y al mismo tiempo Kris se sentó en su lugar esperando la llegada del profesor. Miró extrañado su alrededor. Había pocos chicos, no más de quince. Aún así, no le tomó importancia, y escondió la cabeza en sus brazos reposados sobre la mesa. Cerró los ojos pensando en nada.

Al recibir un par de golpecitos débiles en la espalda, gentileza de uno de sus compañeros, se incorporó viendo al profesor arreglando sus cosas sobre el escritorio.

―Buenos días ―comenzó el hombre― como se habrán dado cuenta hay pocos alumnos y se debe a los juegos deportivos que se están llevando a cabo a partir de esta semana. Es igual en todos los cursos, y considerando que somos el último curso, el E y no hay un F, nos uniremos con el primer curso del grado inferior.

Muchos se alegraron, era muy entretenido pasar tiempo con chicos de otro grado, conocer gente nueva, etcétera. Pero para Kris no tenía gracia. Porque en el primer curso (A) de segundo grado, estaba Kim JongIn.

Cuando el moreno entró al salón de Kris, lo primero que notó fue la mirada del mayor atravesarle la cabeza. Se encogió en sí mismo y tomó asiento en uno de los primeros puestos, los últimos estaban ocupados por los mayores y algunos recién llegados. Entre todos, estaba Kris. A su lado, había un chico de sonrisa perfecta y grandes orejas; se presentó como Park Chanyeol.

― ¿Entonces no hay nadie de tu salón con el que puedas conversar? ―preguntó Chanyeol, mientras seguía garabateando en su cuaderno.

―Aquí, no. Sehun, mi mejor amigo, está en natación, así que hoy no vino al instituto. Y tengo amigos en tercer grado pero… ―JongIn desvió la mirada hacia atrás, viendo a Kris. Éste no se dio cuenta.

― ¿Pero…?

―No va en este salón.

Con el paso de los minutos, descubrió que Chanyeol era muy divertido y algo torpe en algunas ocasiones. Parecía tener manos enjabonadas. Todo lo que tomaba, corría peligro de caer en cualquier momento al suelo. Cuando el timbre tocó anunciando el descanso, JongIn pensó en acercarse a Kris, hablar con él sobre lo sucedido. Intentar convencerlo de que no había sido importante. Proponerle hacer como si no hubiera pasado nada. Pero para su pesar no era una idea que le agradara al cien por ciento.

Kris le gustaba desde hace tres años, cuando las hormonas se comenzaron a alborotar por vez primera causando cosas extrañas. Nunca le había dicho nada pensando en que se le pasaría. Había salido con muchas chicas y había hecho una clase de experimento, realmente extraño, con Sehun. Estuvieron “saliendo” por algún tiempo, según Sehun, si una chica no lo hacía olvidar a Kris, probablemente fuera homosexual completamente y debería de intentar con un chico. Y así fue como un día terminó sobre la cama de Sehun, ambos en ropa interior, preguntándose por qué se les había ocurrido algo tan mierda como tener sexo. Luego, todo quedó en un: Realmente eres feo y no me calientas las pelotas. Y el haber besado al rubio en una situación tan infantil como la del día anterior, no estaba en sus planes. Y seguía gustándole. Aún más.

―Él es Baekhyun, mi novio ―presentó Chanyeol a un chico más bajo que ellos, de mirada tierna y sonrisa rectangular.

―Hola – dijo JongIn mientras miraba sorprendido. Nunca se le pasó por la cabeza que a Chanyeol le gustaran los hombres.

―Mucho gusto ―Baekhyun le sonrió.

En la cafetería, Kris y JongIn estaban separados por apenas un pasillo de distancia. Sus mesas estaban una frente a la otra, ambos sentados a lados contrarios, siendo posible el verse en todo momento. Muchas fueron las veces en que sus miradas se encontraron de repente y se escondieron en cosa de segundos.

A la salida, todos salían tranquilamente por la puerta principal incluido Kris, que caminaba con las manos en los bolsillos de su pantalón mientras su celular se encargaba de despejarle la mente con una reproducción de música conocida y aleatoria.

Uno de sus brazos fue capturado y se giró encontrando la mirada casi suplicante de JongIn. Sus músculos se tensaron y desvió la mirada rápidamente, soltándose del agarre del moreno. Sonrió de manera inconsciente y retorcida, forzada, nerviosa. Siguió con su camino aunque no quería. Dejó la figura infantil de JongIn atrás dándole paso a mil y un pensamientos que se arremolinaban como torbellino en su cabeza.

― ¡Hey Kris! ―Chen apareció de la nada, colgándose en su espalda cual koala. Por culpa de la mochila de Kris, este cayó segundos después― ¿Estás ocupado esta tarde?

Lo pensó un poco. Sabía que no. Lo más interesante que seguramente haría esta tarde sería buscar videos en su ordenador. Pero no respondió lo que pensó. De sus labios salió un “sí, lo siento, tengo cosas que hacer”. Chen se despidió quejándose de que nadie quería salir con él y algo sobre débiles mortales aburridos. Kris no escuchó bien. Se distrajo mirando la mochila gris pegada a un chico en bicicleta. Era JongIn, por supuesto, pero le extrañó que fuera en dirección contraria. Se preguntó dónde iría con tanta prisa, y luego de hacerse algunas ideas las cuales involucraban –todas- a JongIn con otra persona en una especie de cita, se regañó. No podía seguir pensando en el menor. Allá él. ¿Qué le importaba a Kris dónde diablos iba JongIn?

Aunque no quisiera aceptarlo, le importaba. Más de lo debido. Más de lo que él mismo se permitía.

Lo primero que vio al llegar a su casa, fue una bicicleta mal posicionada y un chico sentado al pie de la puerta. Frunció el ceño viendo los ojos nerviosos que le miraban desde la entrada. JongIn se levantó y aferró sus manos en los tirantes de su bolso. Los estrujó con fuerza, inhalando lentamente y profundo tratando de eliminar las sensaciones agitantes que viajaban por todo su cuerpo. Dio unos pasos flojos. Kris dio unos cuantos al mismo tiempo, quedando a poco menos de un metro de distancia.

― ¿Podemos hablar? ―los labios gruesos del menor se movieron al instante que Kris desviaba la mirada. Si no lo miraba de manera fija, se le hacía más fácil. Kris lo hacía sentirse pequeño.

―Supongo.

JongIn se hizo a un lado, dejando que el mayor abriera la puerta luego de buscar las llaves en uno de sus bolsillos. Kris pasó primero, JongIn le siguió el paso hasta la sala. El rubio lanzó su mochila en el pequeño sofá en un rincón y se sentó despreocupadamente sobre el gran sillón, tratando de parecer normal. Pero a JongIn le pareció desinteresado. Hasta descortés. Hizo una mueca con la boca dándose valor mentalmente al mismo tiempo.

―Kris yo… quería hablar sobre lo que pasó ayer… ―la mirada del mayor se incrustó con fuerza en la suya. Le temblaron las piernas y sus manos comenzaron a sudar. Comenzaba lo difícil.

―No pasó nada ―al parecer para Kris no era tan complicado, en cambio para JongIn, era toda una odisea. Lo que diría a continuación rozaría sus límites racionales. Pasaría a formar parte de lo vergonzoso. Probablemente, se arrepentiría luego.

―Es que yo no quiero hacer como si nada.

JongIn no pudo evitar morderse los labios nervioso y ansioso por la respuesta; cualquiera que fuera. Y Kris no pudo evitar que su corazón se acelerara por la confesión del menor. Contuvo el aire por unos segundos fuertemente. Su pecho descendió cuando un suspiro pesado salió de él.

―JongIn yo…

―Está bien. No te estoy pidiendo nada, sólo que no borres lo que sucedió entre nosotros.

―Aunque quisiera no podría.

Esa era, de alguna manera, la respuesta que JongIn quería oír. Pero faltaban las razones. Sin ellas, esa respuesta sería demasiada basta y abarcaría todos sus sentimientos.

― ¿Por qué? ―el brillo de entusiasmo en su mirada se hizo presente y Kris lo notó. Su garganta se cerró al mismo tiempo que su cabeza, sin poder ordenar sus ideas.

―P-porque… no… no lo sé.

JongIn apretó sus labios algo molesto. Esa no era una respuesta decente.

―Vamos, Kris. Sí sabes.

― ¡Mierda, JongIn, no lo sé! ¡Hasta ayer todo era normal y ahora la situación es peor que confusa!

Segundos de eterno silencio.

―Déjame aclararte las ideas.

La frase “mala idea” estaba destacada por todos lados y una voz las susurraba taladrándole la cabeza. JongIn se acercó a él y sus labios no tardaron más de cinco segundos en fundirse en un beso pasmoso. La boca de JongIn lo guiaba por un sendero que se perdía en un punto lejano en la mente del rubio. Su razón se desconectó por completo cuando los brazos de JongIn se enredaron en su cuello con delicadeza y gracia y la lengua húmeda y caliente le rozó suavemente el labio inferior pidiendo permiso para poder dar el paso siguiente.

Tardó en reaccionar, pero cuando lo hizo, abrió levemente la boca sintiendo el invasor delicioso de JongIn. Sus manos acariciaron la cintura del moreno mientras éste se montaba en su regazo sin deshacer el mágico beso.

No fueron conscientes del tiempo que pasaron unidos saboreando al contrario. Al separarse, sus ojos se buscaron formando un reencuentro romántico de miradas extasiadas. Sus pechos subían y bajaban, uniéndose en el vaivén de vez en cuando. Kris sonrió levemente, llevando su mano a la nuca de JongIn, empujando de ésta para juntar nuevamente sus bocas partiendo desde el punto pasional en el que se había quedado.

Con cada caricia débil que JongIn hacía en su cuello, Kris se estremecía sintiendo que en cualquier momento podría derretirse por el simple contacto de su piel acalorada con las yemas suaves de JongIn. En medio del acto, Kris alzó levemente la camisa del menor, rozando con prudencia la piel descubierta.

El día anterior, habían comenzado de una forma salvaje y el pudor no llegó hasta unos minutos más tarde, cuando comenzaron a razonar en qué diablos estaban haciendo. El día anterior habían dejado las cosas a medias. Y hoy… hoy lo harían de la manera correcta. Paso por paso, sin perderse detalle. Sin saltarse pasaje alguno de caricias y besos bañados en sentimientos escondidos que por fin salían a flote.

Se distanciaron buscando un poco más que aire. Buscando sus miradas para recordarlas por siempre. JongIn mantenía sus labios en constante roce con los de Kris, y habló.

―Por favor dime que ahora está mucho más claro.

Kris sonrió de la manera más dulce que JongIn nunca había visto. Su cuerpo se deshizo entre los brazos del mayor y se rindió ante su expresión perfecta, besando suavemente el labio inferior de Kris. Las manos grandes de su compañero le recorrieron la espalda completamente en caricias suaves y a la vez tentadoras. JongIn se puso de pie tomando la mano de Kris, guiándolo hasta las escaleras donde comenzaron a subir sin soltar su agarre.

La segunda puerta a la izquierda, daba hacia la habitación de Kris. Entraron sin decir una palabra y nuevamente se besaron tendiéndose en la cama impecablemente tendida.

Kris quedó entre las piernas de JongIn, y el moreno mantenía una de éstas flexionada, pasándola por la cadera del otro. Kris se apoyaba en el muslo de JongIn y con la otra mano acariciaba el rostro infantil del chico. JongIn tenía sus brazos en el cuello de Kris, y sus labios se movían con gracia y facilidad.

Los besos del mayor fueron descendiendo a medida que pasaba el tiempo y el reducido, por no decir nulo, espacio entre ellos se había volvía más y más sofocante. Besó la piel tersa del cuello y algo más, pero no demasiado, que le dejaba ver la camisa en “V” de JongIn.

Buscaron un mayor contacto quitándose sus polos, quedando ambos con el torso desnudo y completamente pegado al contrario. Era jodidamente excitante sentir la piel caliente de otra persona sobre la propia. Más si esa persona era un chico guapo y te gustaba.

Había muchos puntos a favor para ambos chicos. Pero aún quedaba un punto en contra. El tiempo y la ropa.

En los siguientes minutos, se dedicaron a acariciarse a medida que desaparecían sus prendas en algún lugar de la habitación ordenada. La ropa interior de ambos fue lo único que ninguno se atrevió a sacar. Kris, para hacer desaparecerlas, dejó un rastro de besos por el torso de JongIn lamiendo en algunas ocasiones y mordiendo en otras. Llegó al borde de la única prenda que cubría al menor. Pero ésta no era suficiente para esconder lo que tantos mimos y besos había provocado. Sonrió al ver la erección tras la fina tela. Dudó un poco, pero besó con las mejillas encendidas el sensible músculo por encima de la prenda. JongIn suspiró pesadamente mientras apretaba los ojos con fuerza.

Por la ropa interior, no podía sentir en su totalidad aquellas sensaciones únicas, pero podía distinguir que lo que recorría su miembro tentadoramente, era la lengua húmeda y caliente de Kris. Se aferró a las tapas con vergüenza al sentir como su pene quedaba al descubriendo completamente. Kris bajaba lentamente el bóxer. JongIn alzó la vista mirando al mayor. Lo hacía con los dientes. El vapor abrasador que salía de la nariz de Kris, chocaba de lleno con él. Se estremeció violentamente al sentir la legua del mayor nuevamente, en la base de su miembro.

Fue subiendo lentamente, grabando en su memoria el sabor de JongIn. Capturó el glande del pene del menor en un beso, y vio como las manos de JongIn se convertían en puños aún más estrechos, fundiendo casi el cubrecama con sus palmas.

Fue cuestión de segundos en los que Kris se decidió para lamer a un ritmo más menos regular la erección de JongIn. Un concierto de suspiros y algún que otro gemido, se hizo presente en la habitación. Kris amaba lo que su boca sentía, lo que sus oídos escuchaban y lo que sus ojos veían. Pero odiaba profundamente el palpitar desesperante de su pene no atendido.

Subió por el mismo camino de besos por el que había bajado, y procuró rozar su miembro con el de JongIn. El menor mordió sus labios ante el vaivén medio errático que comenzaba Kris. Pero dejó de morderse en el mismo instante que Kris consiguió el mismo ritmo de embestidas salvajes.

Los suspiros y leves jadeos del moreno pasaron a más de eso, llegaron a ser auténticos y suaves gemidos de placer que fueron estimulando más a Kris. Las manos temblorosas de JongIn llegaron a la ropa interior del mayor, que aún estorbaba entre sus cuerpos, impidiéndoles que el contacto piel a piel fuera íntegro. La bajó de inmediato y Kris se encargó de dejarla completamente tirada y abandonada en el suelo de su habitación.

Jamás habían sentido tantas cosas al mismo tiempo. No podían separar con claridad todos sus sentimientos y emociones, más que nada, por la fricción lujuriosa de sus miembros, pero sí estaban seguros de que, aunque no se les hubiera pasado por la cabeza lo que hacían en este momento, no se arrepentían de estarlo viviendo.

JongIn jaló con los dientes el labio de Kris, al mismo tiempo que su mano se escabullía entre el espacio (in)existente entre ellos. Como pudo, alcanzó la erección de Kris y comenzó a acariciarla tanto como sus manos alcanzaban. Un gruñido se escapó de los labios del mayor, y dudó seriamente si podría llegar al final. Sentía que estaba a punto de correrse por aquel simple tacto.

Buscó más del cuerpo de Kris, y la primera forma de encontrar lo que quería era involucrase más (aún) en la situación. Giró quedando sobre el cuerpo del mayor, siendo escrutado con éxtasis por éste. Los ojos espesos de deseo del contrario lo miraban y recorrían sin tregua. JongIn avergonzado, siguió con su plan. Se inclinó sobre el rubio comenzando a besar lentamente cerca de los botones rosados, alcanzando segundos después éstos con la lengua, torturándolos a mordidas y capturándolo en sus labios esponjosos, alternadamente. Kris se le unía en un mar de suspiros que trataba de callar apretando los labios con fuerza.

JongIn se sentó en el vientre bajo del mayor, rozando con su trasero el miembro erecto. Se revolvió provocativo, causando caricias de los mil demonios en el pene de Kris. Éste infló las mejillas, exasperado tratando de controlarse.

Pero no le fue posible.

JongIn comenzó a lamerse los dedos y cuando menos se lo esperaba, Kris vio como comenzaba a prepararse él mismo para ser penetrado de una buena vez.

― ¡Mierda! ―se quejó JongIn. Ardía. Un dolor punzante y desgarrador al que no creía poder acostumbrarse.

Kris abrió los ojos de golpe, viendo el ceño fruncido de JongIn, rezando para sus adentros que el pequeño no se hubiera hecho daño alguno. Pero luego de un minuto, JongIn comenzó a mover sus dedos a satisfacción comenzando a entrar en el inicio del inmenso abismo de placer.

Sus labios se separaron mientras sus dedos entraban y salían sin descanso y Kris, comenzó a masturbarse tras el trasero de JongIn, chocando de vez en cuando con la mano veloz de chico.

De pronto, sus labios fueron atrapados por los del moreno, y al alejarse, la mano de éste último de afirmó con fuerza en su erección a medio atender. De un golpe, JongIn tuvo adentro el pene de Kris.

― ¡Aaaah, mierda, Kris! ¡¿Por qué carajo lo tienes tan grande?! ―simplemente JongIn.

― ¡Imbécil! ¡¿Quién te manda a encajarte, ah?! ¡Deberías haber esperado que yo lo hiciera!

¿No podían escoger otro momento para discutir?

― ¡Tú no lo hubieras hecho hasta quizás cuando! ¡Joder, como me abre tu mierda! ¡Me dará un prolapso anal!

― ¡No seas estúpido! ¡No dan por estas cosas! ―JongIn se movió― ¡Mierda no te muevas!

― ¡Así se pasa más rápido el dolor!

― ¡¿De dónde sacas eso?!

― ¡Del porno!

― ¡Ah, mocoso!

Las manos de JongIn se apegaron al pecho perlado del mayor y sus uñas se incrustaron completando su punto de apoyo. Comenzó a mover las caderas con los ojos cerrados perdiéndose entre el dolor y el placer.

Fue cosa de tiempo para que a JongIn lo envolviera una ola de lujuria incomparable y comenzara a moverse más y más rápido sobre Kris. El mayor se aferró a las caderas del chico, enterrando sus dedos en el trasero bien formado de Kai. Benditas clases de baile, pensaba Kris.

De arriba a abajo, de delante hacia atrás, lento, rápido, se movía JongIn. Kris guió su mano al miembro suplicante del menor y lo masturbó al mismo ritmo que éste se movía sobre él.

JongIn esparció su semen en el torso de Kris. Kris se corrió dentro de JongIn cuando se vino primero y apretó las paredes de su trasero alrededor de su miembro al límite.

JongIn cayó exhausto en el pecho de Kris, llenándose de su propio semen. El mayor lo abrazó por la cintura con una mano, mientras que la otra se dedicaba a despegar de la frente del moreno sus cabellos castaños y mojados.

Sus respiraciones se fueron calmando de a poco. Una vez logrado totalmente JongIn rompió el cómodo silencio.

Todo por el maldito proyecto.

Ahora comenzaban a amar periodismo.

firma blog

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14 comentarios en “Proyecto Seducción {TwoShot} {Segunda Parte}

    • Gracias por comentar amiguita ^^ Esos chicos hacen lo que quieren en mis historias… es imposible detenerlos… >.< ♥Que bueno que te gusto y que lo hayas vivido♥ Pregunta: ¿desde que personaje lo viviste? Ok no… Espero leerte en otra historia ¿vale? Chau Chau

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    • Ame leerte en ambas partes ^^ Mis chicos son impredecibles…. nunca se sabe cuando van a pelear… y menos a la mitad de ese sexy momento…. Gracias por apoyarme y mostrarme tu cariño >.< Espero leerte en mis otras historias… Chau Chau

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  1. wooooooooooooooooo kede con la boca abierta ejej no puedo creer q su primera vez estando juntos peleen jejeje y ademas me hizo reir ejejeje me enknto buen trabajo ejejejej
    “deveras q q honor apoyarte ejej y pegue un grito enorme al saber q me bas a regalar una historia entoncs enserio puedo pedir uno? por q muero por una historia. entoncs por dond te lo puedo pedir?”
    y nuevamente buen trabajoo me ENKNTO ;)

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    • Gracias por comentar amiguita ^^ ¡Ellos son unos loquillos y por eso los amo! ♥Que bueno que te gusto♥ Y muchas gracias jiji. Y por supuesto que me puedes pedir una historia… Si quieres hazlo por aquí o por mi fb: https://www.facebook.com/victoria.correarodriguez.5 para que me cuentes mas a detalle todo lo que quieres que tenga ¿vale? Y es un honor poder escribir para todas ustedes personitas bonitas…. Espero leerte después. Chau Chau

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  2. Waaaa me enkantooo!!! si q me hiso reir en el momento en q peleaban y teniendo sexo jejeje es un chiste ñ_ñ … Me gusto mucho me haces cada vez mas una Super fan de EXO Kyaaa!!!! jejej
    me agrada demasiado apoyarte ñ_ñ

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    • Gracias por comentar amiguita ^^ Lo se!! Ellos hasta en eso pelean… los amo ♥ Y entonces estoy logrando mi propósito muajajajaja ok no… pero es genial que te gusten mas y mas >.< Y a mi me agrada demasiado tenerte siempre dándome tu opinión, apoyo y ayuda… Gracias por todo ♥ Y nos estamos leyendo por ahí… Chau Chau

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    • Holis! Gracias por pasar a comentar por aquí. Yo creo que todas daríamos lo que fuera por tener un proyecto así bien sensual con ellos…. Algún día sera… yo lo se. En fin… que bueno que te encanto. Todo se lo debemos a mi amiga Fran. Nos leemos después. Bye!

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