Nuestra Historia {Fanfic} {Capítulo 3}

NH005

Disclaimer: El grupo se pertenece a sí mismo como a su agencia. Historia ficticia. Si tiene algún parecido con la realidad u otro fic, es solo coincidencia. Sin ánimos de lucro.

Nota de la Autora: Bueno, aquí les traigo el capítulo tres de este fanfic. Perdón por la demora y todo eso, pero el tiempo me ha quedado corto últimamente y sé que muchos están de vacaciones y eso. Lo mio es de siempre trabajar D: Lo siento mucho, por eso el tiempo tan limitado. Me demoraré en escribir los capítulos, pero hago el intento >w<! Solo espero que les guste y comenten ♥

Capítulo Tres

Me maldecía por haber olvidado mis libros. El profesor me llamó la atención. Estoy regresando para el último año y vengo distraido. Por supuesto, eso era. Y es porque estaba pensando en aquel chico.

Aún me acordaba de los sucesos de ese día. Las supuestas miradas, porque llevaba lentes y no podía ver los ojos directamente. Tampoco lo veía porque cada vez que me miraba, yo desviaba la vista. Nunca me había interesado tanto una persona. Era como para escribir una historia de alguien misterioso y enigmático. Sí, él sería el personaje principal, pero ¿qué temática y desarrollo de la historia podría emplear? Haría falta una “doncella” como protagonista… Aunque me pone enojado un poco, podría ser un “doncello”, tal vez.

─Aish… ¡Maldición! ─y claro, por pensar tanto, se me cayeron los libros. Menudo día.

Cuando me dispuse a recoger, un chico se me acercó. Lo conocía, iba en la carrera de mi amigo.

─¿Te ayudo?

─Claro, gracias ─le agradecí y nos sonreímos.

El chico es de la misma medida que yo, pequeño (de lo que se puede decir pequeño) y por lo que vi en esa carrera, era él y unos tres más, los pequeños del grupo. Pero este, lo era aún más y se le notaba mucho porque hasta parecía un niño. Tiene el pelo cobrizo y corto.

Me encantaba ese tipo de cabello porque parecía como la de un bebé, se veía suave y delicado. Mientras que el mío era todo grueso y alborotado. Muchas veces tuve que lisarme el cabello para que quedara suave o lo que podía. Ahora con mi nuevo peinado, no era necesario tenerlo liso, algo alborotado estaba bien.

Sus ojos eran achinados, más que los míos. Y eso me hizo recordar que muchos de los compañeros de Luhan, son nacidos en China. ¿Este chico será uno de ellos?

Me puse a pensar del por qué vienen de China a Corea. ¿Por oportunidades? Claramente este país tiene los brazos abiertos para dar mucho de eso. Se ve en la televisión por los grupos de chicas y chicos pop dance machine. Y la carrera de danza, al menos en esta universidad, era exclusivo para los talentosos. Entonces, este si era lugar para ellos.

Más de una vez mi amigo me habló de los chicos, desde el primer día. Que eran pesados, que algunos venían juntos, otros separados que no querían conversar con nadie y después, que eran buena onda, simpáticos y divertidos, algunos eran payasos, otros tiernos… Bueno, varios calificativos más. Me volvía loco de todo lo que me contaba, hasta me bailaba para que viera los avances en sus clases y yo decía: que bueno, que bueno.

Claramente no me interesaba el baile, pero si me atraía un poco. Además de que me aprendo pasos de memoria. Algo que me sepa de memoria, ¿no?. Pero los nombres (jodidos nombres) no me acordaba para nada, ni los de mis compañeros de carrera y menos la del chico que me ayuda ahora.

─Has cambiado tu peinado ─habló el chico.

─Sí… Según Luhan, me queda bien ─blanqueé los ojos.

─Realmente te queda bien ─sonrió y me sonrojé. Nunca antes habían dicho algo positivo sobre mi persona.

─Gracias… ─era lo único que podía decir, mientras organizaba mi casillero, de nuevo.

─¿Por qué tantos libros?

─Pues… algunos los tengo de colección y… solo los dejo guardado aquí.

─¿Vas a escribir un libro o algo parecido? ─lo miré por un momento creyendo que me había leido la mente ─. Lo digo porque es el último año y los de Literatura hacen eso, muy pocos, pero lo hacen al fin y al cabo.

─Claro, solo dejémoslo en algo parecido. Ni siquiera tiene título ni contenido.

─Entonces estás pensando en personajes y esas cosas ─afirmó.

─Así es… ¿Te gusta leer? ─pensé que siendo de danza, lo que menos querría es leer.

─Un poquito. Me gustan algunos clásico y algunos de terror.

─Ugh, el terror no es lo mío ─reí.

─Son muy buenos, deberías leer uno que me encantó. Se llama “Carmilla”.

─¿”Carmilla”? ─algo habíamos pasado en clases sobre aquel libro. Vampiros ─. ¿Te gustan los vampiros?

─¡Sí, son geniales! Como chupan la sangre y toda la acción que le ponen a sus actos ─y mostró sus dientes, claramente tenía colmillos pero eran pequeños. Me pareció gracioso.

─Y por supuesto tú eres uno de ellos ─le señalé sus dientes ─. No deberías estar a la luz del día, te podrías calcinar.

─Soy un vampiro único, original y especial ─dijo orgulloso de sí mismo.

─Claro que sí ─reí nuevamente. Había terminado en mi casillero y solo había sacado libros de estudio y algunos libros que llevaría al edificio para leerlos ─. Bueno, me tengo que ir. El profesor me regañará y eso que es el primer día ─bufé.

─Te acompaño, si quieres, y llevo tus libros.

─Tengo manos para hacerlo…

─No te preocupes, Soo. Vámonos rápido que sino el “jefe” me regañará también ─por lo menos él sabía mi nombre.

─Lo siento, pero no me acuerdo de tu nombre…

─Ah… No te preocupes, Luhan nos contó de tu déficit memorial de nombres ─maldito Luhan… ─. Me llamo Kim Minseok pero puedes decirme Xiumin o Min o Xiu o como quieras.

─No me digas tantos nombres que puedo volver a olvidarme, Min ─finalmente lo llamaría Min.

Nos reímos ante la ocurrencia por los pasillos. Cuando llegué justo a la puerta de la sala, nos despedimos y él se dirigió a los baños, creo. Yo entré y me disculpé con el profesor y la clase por interrumpir. Eran todos tan serios que con mayor razón a Luhan no les agradaba. Hasta podría decir que el más colorido de ahí era yo y no lo digo por mi cabello.

Cuando terminaron las clases, me dirigí a la biblioteca y busqué entre las estanterías, el libro “Carmilla”. Si le fue interesante a Min, también lo sería para mí. Busqué en las primeras filas de la sección Vampiros, no estaba. Tuve que subir una escalera y ahí lo ví, pero estaba demasiado arriba. Me estiré para poder alcanzarlo y no podía. Estiré mis piernas pero de repente me tropecé y sabía lo que me esperaba. Un golpe terrible en la espalda y en mi cabeza y en mis piernas y todo lo que conllevaba una caída.

─¡¡Cuidado!! ─escuché gritar a alguien. Ni siquiera miré a la persona. Simplemente cerré mis ojos a esperar lo que tenía que pasar. Pero de pronto, sentí unos brazos tomándome en el aire.

De igual forma caímos al suelo, aunque yo encima de él, amortiguando el golpe. La persona se quejaba por el claro dolor en su espalda. Yo atiné a levantarme asustado de que pudiera haberle pasado algo más grave.

─Oh, Dios Mío. ¿Está bien? ─pregunté preocupado. Me percaté de que no era un señor, sino un joven ─. Lo siento mucho ─me disculpaba por mi tonto accidente. El chico no lo había visto antes (y eso que soy muy observador).

─No te disculpes… ─habló con tal dolor en su voz ─. Auch… ─cuando intentó levantarse, parecía que la espalda le dolía horrores. Aparentemente había caido con mucha fuerza encima de él.

─Quédate ahí, llamaré a la ambulancia, mientras busco a alguien ─intenté levantarme pero me detuvo de la muñeca y solo un “gracias” salió de sus labios. ¿Gracias por qué? ¿Por ayudarlo? ¿Por haber tropezado en su camino? No tiene gracia alguna.

Volví a levantarme y hablé primero con el bibliotecario y se espantó, pero de inmediato se dirigió a donde le indiqué que estaría el chico y me fui corriendo a la oficina del decano. Le conté lo sucedido y en un instante estaba llamando a la ambulancia. Yo estaba aterrorizado, jamás me había pasado algo así durante mis tres años cumplidos en la universidad y justo hoy, primer día del cuarto año, tenía que pasarme esto. Que día de mierda.

Todo el alumnado se preguntaba por qué el alboroto en la biblioteca y se dieron cuenta de que algo había pasado y grave. La ambulancia llegó mientras yo estaba junto al chico con el bibliotecario. El chico no lloraba, de hecho estaba tranquilo. Tan tranquilo que me dió intranquilidad a mí. Era como si esperara que pasara un acontecimiento así y librarse de algo. Le pregunté el por qué de su felicidad.

Me contó que ya eran tres años soportando a unos chicos en la carrera en el que estaba. Lo ignoraban, no compartían y eso ya era mucho para él. Estaba feliz de poder irse a descansar de aquellos chicos y que después del descanso retomaría los estudios, claramente.

Yo no soy de esos que andan buscando sobre lo que pasa en la vida de las personas. No soy investigador a lo Inspector Gadget. No lo quería saber tampoco. Lo mío solo era observar a la gente, ver gestos que los identificaba, cualquier cosa, menos investigar. Así como no quería saber de ellos, yo no quería que supieran de mí.

Si llegaba a escuchar cosas de mí por ahí que no salen de mi boca, son mentiras.

Se lo llevaron pero yo no le solté la mano, para que no se sintiera solo. Llegamos a la salida y otro gracias recibí del chico. Yo solo le sonreí y le dije que todo estaría bien.

En eso Luhan se acerca espantado viéndome en medio de tanto alboroto.

─¡Soo! ¡SOO! ─llamó mi amigo y levanté la mano ─. Dios mío, ¿te pasó algo? Dime ─se le desorbitaban los ojos de preocupación y me tomó el rostro con ambas manos y analizándome completamente para descubrir que no tenía nada.

─Tranquilo, Luhan. Estoy bien. Solo…

─¿Qué pasó? ¿Por qué la ambulancia? ¿Qué hacías tú ahí?

─Es que… fue mi culpa… ─hablé un poco triste.

─¿Por qué?

─Fui a la biblioteca. Quería leer un libro que me recomendó Min…

─¿Min? ─preguntó desconcertado y más que eso, extrañado porque sabía un nombre más, pero seguramente no sabía de quién se trataba ─. ¿Xiumin? ─si lo sabía después de todo.

─Sí, él. Entonces, me subí a la escalera y el libro estaba muy arriba y al momento de estirarme, me resbalé y estoy seguro que hubiera sido yo el que estuviera en esa ambulancia si no fuera por ese chico ─lo miré un poco desconcertado, también. Todavía no podía asimilar que justamente el chico se encontrara ahí. Sería como el ángel de la guarda en el momento indicado.

─Por Dios… ─me abrazó efusivamente.

Luhan era muy sobreprotector. Me trataba como un hermano, hermano que no tiene y eso me hacía sentir bien. Yo tampoco lo tenía y me gustaba que Luhan fuera así porque era el único apoyo en estos momentos.

─Es un día de mierda… ─bufé, separándome de mi amigo.

─Tranquilo… ─me acarició la cabeza ─. El primer día del último año tendría que ser épico, ¿no?

─Claro, para tí debería serlo. Yo quería pasar desapercibido ─rodé los ojos.

─Al parecer… te pasarán muchas cosas este año.

En ese momento, no le dí importancia a las palabras de mi amigo. Solo sabía que las cosas pasaban porque así lo quería el de arriba. Esperaba que este tipo de cosas no fueran a sucederme a menudo.

Aunque no me lo puedan creer, por donde iba, me preguntaban que cómo estoy, cómo había pasado el accidente, cómo es que estaba el chico ahí, cómo fue la caída, de dónde era el chico… Aish, me tenían astiado, de verdad.

Pasar de ser el don nadie al más conocido por lo que pasó en la biblioteca, era tedioso. No sé cómo es que Luhan y sus compañeros podían con tanta popularidad.

Durante toda la semana fue así, hasta que llegó sábado y pude irme a casa de mi madre. Me preguntó lo mismo que los chicos cuando le conté del suceso en el primer día. Se veía espantada por el relato y miedo por perder a su hijo menor.

─Mamá, no iba a morir… ─refunfuñé.

─No, claro no. Estarías paralítico eternamente ─espetó molesta.

─¿En serio? Que yo sepa, tenemos tope de edad y es posible que yo llegue a los sesenta como máximo.

─¿Tan poco tiempo te das, hijo?

─Pues no hago actividad física, como chatarra y la carrera es para estar en sedentarismo total.

─Yo sabía que no deberías haber elegido eso que estudias ─me dijo enfadada.

─Por dios, mamá, eso es lo que quiero estudiar y solo me falta este año. ¿Acaso quieres que me cambie en el último año? ─regodié.

─Si con eso te da más años de vida…

─No lo puedo creer ─levanté mis manos en modo de resignación y suspiré fastidiado. Era mejor salir de casa e ir al parque para respirar aire puro y pensar.

Pensar de que será mi historia. Con tanto ajetreo en la semana, no me dejó para escribir algo, ni ideas, nada. Es en este momento que siento unas ganas de no ir a las clases y tomarme una semana de descanso. Me sentía fuera de lugar, aunque Luhan siempre era el que me apoyaba en todo y me decía que lo tomara todo con calma, como lo hizo esta semana.

Le pregunté que cómo podía soportar tantas miradas sobre él (para mí era incómodo). Me dijo que en un principio sintió lo mismo que yo, pero con los meses pudo soportar algo, no todo el tiempo, claramente. Y que le tomaban más atención a Jongin por ser el “bailarín principal” de la clase.

¿Quién era Jongin? Recuerdo haber escuchado ese nombre en alguna parte pero no me acordaba dónde.

Para no parecer tonto, solo asentí a lo que me dijo Luhan. Ni idea de Jongin y del bailarín principal.

Suspiré profundamente. Miré todo a mi alrededor. Es el mismo parque de cuando vi a ese chico y esta vez no me pareció interesante estar aquí. No sentía esa especial ganas de observar, analizar, clasificar… Estaba cansado…

Me levanté de mi banco favorito que era ocupado por otro transeúnte del lugar. Hasta en eso me sentía incómodo.

Preferí caminar por las calles y distraerme entre tiendas y lugares de comida. Solo quería un poco de distracción. Distracción de otro tipo.

Volvió a ser lunes. Esta vez parecía un día tranquilo y todos parecían haber olvidado lo sucedido. Lo agradecí enormemente, pero solo me concentré en lo que he venido hasta aquí, a estudiar.

Sé que al principio los estudios son suaves y después van tomando mayor importancia para la entrega de informes finales. En mi caso (y cosa que ya estaba anunciada desde el viernes pasado), tendría que hacer un pequeño libro. ¿Pequeño libro? Es algo arrededor de casi doscientas páginas. ¿A quíen se le ocurre dar ese trabajo por último? Es como reprobar a principio de año. Y con tanto estudio, ¿cuándo íbamos a terminar? Aigo. Casi caigo en desesperación, de no ser porque ya tenía pensado hacer uno desde hace mucho. Uno que aún no comenzaba y eso me tenía de los nervios.

Tenía el posible personaje principal. El chico del parque. La temática, aún no lo definía. Estaba pensando en algo parecido a la época medieval, pero hoy en día quizás no llame tanto la atención y quieran algo más moderno, algo más joven, algo que los representen. Personajes secundarios, no tenía ninguno y nombrar a uno solo en el libro sería menos interesante que la idea anterior. Debía pensar en algo y pronto…

Durante la semana pasada no me crucé con Min… Exactamente, desde que pasó lo del accidente, o sea, después del primer día (valga la redundancia). Lo vi en una que otra ocasión, pero siempre estuvo evitándome y yo sabía el por qué.

Uno de los que si se acercó fue… Kai, creo que así lo llamaban (yo y mi déficit). Siempre iba con Luhan y nos saludábamos y despedíamos. Más allá de eso no pasaba la conversación. Ni siquiera sé por qué se acerca y solo eran saludos y despedidas. Hasta encontraba un poco raro al chico.

Curiosamente, en la hora del almuerzo, justo se había puesto a unas mesas más adelante. Me fijé en su rostro y se me hizo conocida algunas facciones. Eran casi las mismas del chico del parque. Labios gruesos, tez morena, color de ojos, no lo podría sabe con exactitud. Además, no iría a preguntarle directamente “¿eres el chico del parque?” Me mataría primero.

Lo dejé pasar como una simple coincidencia y bueno, todavía tenía que seguir pensando en el personaje principal.

Entre mis tantos pensamientos, justo vi pasar a Min.

─¡Min! ─corrí tras él pero quería evitarme de nuevo ─. ¡Espera! ─lo alcancé para mi buena suerte ─. Hey, hola.

─Huh… Hola… ─no se veía feliz, ni tampoco sonreía como la semana anterior.

─¿Pasa algo? Me has estado evitando… ─yo sabía el motivo pero no quería presionarlo, quizás tenía sus propios motivos.

─No, nada. Es que… ─sus ojos evitaban contacto con los míos, se estaba lamentando de algo y parecía que tenía ganas de llorar y así fue ─. Es que fue mi culpa que casi tuvieras ese accidente… Lo siento mucho ─y sus lágrimas tomaron rumbo por sus mejillas.

─Oye, tranquilo, no pasó nada… ─lo abracé para consolarlo un poco.

Definitivamente el que se había equivocado era yo. Primero: por no haber esperado hasta la salida cuando concurria más gente por la biblioteca; segundo: porque solamente a mí se me ocurría subir a la escalera sin supervisión y tercero: porque no se me ocurrió buscar una persona en ese instante. Lamento mucho ser un poco despistado. Perdón, mamá…

─Además, no es tu culpa, fue mía. No te culpes ─lo mecí un momento hasta que pareció calmarse.

─Pero…

─Nada de peros, fue mi culpa y punto ─lo separé de mí para verle el rostro y secarle sus lágrimas con mis pulgares. Le sonreí ─. Llorar no va contigo, ¿lo sabías? ─y eso le hizo sonreír también.

─Gracias por darme ánimos… ─sorbió por su nariz ─. Cuando Luhan me dijo, me sentí muy mal. Pensé que de verdad te había pasado algo y todo por un libro…

Ya me sabía esa parte de la historia. Luhan enojado, zarandeando a Min y echándole la culpa de todo. Que bonito (siendo sarcástico, claro). No me gustó la actitud que tuvo mi amigo, le dije que no volviera hacer algo como eso otra vez, porque si estaba bien, no había nada o nadie a quien culpar.

─Ya lo castigué por eso… ─me sonó gracioso en el momento, pero en realidad es que solo discutimos un momento para después hablar lo más animados sobre otras cosas.

─¿Lo castigaste? ─preguntó sorprendido.

─Sí, pero eso es otra historia ─sonreí ─. ¿Quieres que te acompañe hasta el salón? ─la verdad es que me quedaba muy poco tiempo y nuevamente me había escapado de la clase porque se me habían olvidado unos libros. Bendito lunes.

─¿No irás a tus clases?

─Después de ir a dejarte. Tengo que ir a buscar unos libros… ─blanqueé los ojos ─… y luego iré a la clase. Tendré que decir una de mis tantas excusas.

─Te puedo acompañar si quieres y llevar tus libros, si no te importa.

─No eres mi sirviente como para estar llevando libros ─me reí ante la ocurrencia de Min.

─Pero no me molesta. Además, me gusta hablar contigo ─no sé cómo podría tomarme esas palabras. Pero siendo que nos estamos acercando desde hoy, un poco más, creo que es como para ser amigos. Espero no olvidarme de su nombre. Tosí.

─Es… bueno saberlo ─fue lo único que se me ocurrió decirle en ese momento ─. ¿Nos vamos? ─él asintió feliz, era como un niño pequeño. Aunque creo que tenemos las mismas edades.

Caminamos tranquilamente por los pasillos, tomados de la mano y no lo encontraba nada de malo, es como si fuera un hermano menor. Hablamos unas cuantas cosas y entre eso, sobre mi proyecto final. Las dudas que tenía y que no sabía que temática darle. Me comentó que Luhan le había contado de que soy observador, que eso podría tomar como una ventaja para el libro. Conocer otra gente y así poner gente extra en el libro. Eso fue algo que no se me había ocurrido. Agradecía que Min leyera libros también, podría ser de gran ayuda.

Íbamos llegando al salón y cuando entramos, nos esperó la gran comitiva de la carrera de danza. ¿Les había contado que no me gustaba llamar la atención? Pues esta vez, todos los de la clase se lanzaron a preguntarme todos los sucesos por mi versión visual, presencial y real. Me sentí incómodo nuevamente. Luhan ni siquiera me ayudaba y el chico, Kai, miraba un poco molesto de tanto alboroto, quizás. Y pensé que mi visita aquí no era bienvenida, al menos no para uno… Traté de sonreír y contesté todo lo que debía responder y se quedaron tranquilos. No me sabía sus nombres por lo cual no me pude despedir uno por uno. Ellos si sabían el mío. Me disculpé entonces y me despedí de todos los conocidos, después de mi amigo Luhan y de Min. Al último, de Kai, quien agachó la mirada un poco desconcertado. No le tomé mucha importancia, más que el hecho de que se parecía al chico del parque.

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Licencia de Creative Commons
Nuestra Historia by MKiSS [Stephanie P. Cortés V.] is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional License.
Creado a partir de la obra en http://www.amor-yaoi.com/fanfic/viewstory.php?sid=110365&chapter=1.
Puede hallar permisos más allá de los concedidos con esta licencia en https://utopiakfiction.wordpress.com/2013/12/05/nuestra-historia-new-fanfic-capitulo-1/

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19 comentarios en “Nuestra Historia {Fanfic} {Capítulo 3}

  1. Wow! En verdad es una de las mejores historias que hasta hoy sigo :)

    Me fascina tu manera de escribir haciendo que la lectura no sea monotona, repetitiva y que el lector pueda imaginar los gestos y/o expresiones de cada personaje…

    Continuala por favor <3

    Saludos! :)

    Pd: Me declaro tu fan ~(*w*~)

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  2. asdasdasdasdasd *0*

    oww que agradeces, al contrario G R A C I A S a ti por este magnifico KaiSoo <3

    seamos fans jijiji ^^

    Me seguiras viendo por aqui! FIGHTING (Y) <3 :)

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  3. Holi holita, eh vuelto querida escritora :)

    Pues.. no me gusta presionar porque se que escribir es muy duro…
    pero me gustaría que continuaras la historia ;”)

    en verdad te seguiré escribiendo: eres grande ♥

    *considerame tu fan*

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    • Aww Lo siento mucho si no he actualizado seguido ;w; Lo haré, pues ahora las cosas se me están facilitando un poco, al menos durante estas semanas. Espero no decepcionarte ;W;

      También considerame tu fan xD jajaja ♥

      Me gusta

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