Hasta ser libres {Oneshot}{Capítulo único}

Hasta ser libres Oneshot

|Contestación al desafío que me impuso Lia |

Hasta ser libres por Muw  (c) Poster Muw 
JongIn x LuHan / Oneshot / Yaoi / +18 / Drama, gánster, AU
Advertencias: Violencia, uso de armas.
Disclaimer:  Tanto los integrantes de EXO, como otras figuras de las que hago uso, no son de mi propiedad, sólo la historia me pertenece. La historia es con el único propósito de entretener al lector y sin ánimos de lucro.

N/A:  ¡Hola a todos! Juju. Bueno, he de recalcar que tuve que conocer más de este grupo para realizar la historia, espero que les guste y más a Lía que tuvo la idea. El tema también es nuevo para mí, así que hice una investigación y para que entiendan un poquito mejor en caso de que no sepan mucho como mua (¿?), les haré unas pequeñas aclaraciones a como entendí la información. Un gánster (según la RAE) es un “miembro de una banda organizada de malhechores que actúa en las grandes ciudades”.  Estas personas tenían poder en negocios sucios, como el contrabando de alcohol y poseían influencias en la política, la sociedad e incluso la misma policía. Partiendo de esto, encontrarán en el texto los nombres de tres figuras importantes: Al Capone (también conocido como Cara cortada), Bugs Moran y Aiello. Estos hombres existieron y fueron personajes  importantes en Chicago por sus respectivos bandos. Créanme que no les hubiera gustado vivir en los tiempos de estos gánsteres.

¡A leer se ha dicho!

Hasta ser libres

Caían en su rostro las luces de los  autos que esperaban fuera del departamento. Por un momento se quedó sentado sobre la cama, mirando a través de las persianas caídas. El objetivo había huido.  No era difícil concluir que Cara cortada estuvo al tanto de la emboscada desde el comienzo.

—Hey —llamaron desde la entrada de la habitación. Era JongIn—. No hay rastros, debemos regresar a nuestros puestos.

Guardando la pistola y sin decir una palabra, Luhan esquivó a su compañero en la puerta y caminó hasta el auto sin mirar atrás.

○ᵜ○

JongIn pensaba en  todas las posibles coartadas que podría dar para justificar el fracaso de la misión. Supo con seguridad que fracasarían y no sólo por el temperamento de su compañero.

—Espero que tengas un buena excusa —dio vuelta en una esquina para estacionar el coche—. Y más vale que el olor a alcohol no se quede en el asiento.

Conocía muy bien el problema de Luhan con la bebida y aunque aprendió a sacarle provecho, hoy no sería tolerante. Después de todo, su compañero había tenido un par de aventuras antes de encontrarlo en los departamentos.

Por otro lado, entendía su necesidad de retomar la antigua forma de vida, pues en el pasado habían sido co-líderes junto a Aiello de una de las mafias más fuertes de Chicago. Pero en un desagradable giro de los acontecimientos, el ascenso de  Al Capone al poder y la caída de varias mafias de la ciudad, Aiello fue asesinado. Pese a la insistencia de Luhan de tomar el mando en el grupo, no obtuvo buenos resultados.

Al final, con dos grandes bandos disputándose el contrabando de alcohol en la ciudad, decidió aliarse con Bugs Moran. Por desgracia, el herido orgullo de Luhan y su deseo por vengarse de Capone, creaba tensión con su nuevo aliado y JongIn sencillamente decidió guardar las apariencias, jugar sus mejores cartas y mover varios hilos debajo de la mesa.

Si bien no podían regresar a la posición de los altos gánsteres, al menos eran superiores a un simple sicario y con una serie de misiones bien hechas, llegaron a un acuerdo con Moran: Luhan y él fungirían como espías en el bando de Al Capone.
Su tarea les daba varias ventajas, ya que un día podían servir de guardaespaldas, otro como asaltantes y pocas veces como traficantes.

La furia de su compañero aumentaba con el tiempo y comenzó a descuidar las misiones. Y mientras que Luhan deseó humillar a sus enemigos, JongIn hizo mejor su papel hasta obtener un ascenso y con éste, mayor información.

Gracias a sus nuevas influencias, supo que la misión de esa noche iba a ser un fracaso, pero no contaba con que Luhan llegara antes que él al lugar, medio borracho y apestando a sexo. Su compañero se había creído con el suficiente poder para acabar con Al Capone, ¡cómo si éste no se rodeara de cientos de guardaespaldas y sin contar con los actores que a veces contrataba en su lugar!

Ahora Luhan tenía que buscar una justificación frente a los hombres de Moran y JongIn no le ayudaría.

—Son todos tuyos —dijo después de ponerse cómodo en su asiento.

Al descender del auto, Luhan caminó hasta uno de los edificios más viejos del barrio. No había muchas personas alrededor. Escondió las manos en los bolsillos de su gabardina, y por su expresión, no había duda de que su cabeza estaba llena de maldiciones.

Para todos, Luhan podría ser un traidor y eso convenía a los planes de JongIn.

○ᵜ○

—No había huellas de Al Capone o su guardia. Nuestros hombres informaron que usted fue el primero en llegar. Y desde hace unas semanas, tenemos la noticia de un posible espía de nuestro lado.

El hombre, uno de los allegados del Jefe, no le apartaba los ojos desde la silla. Luhan no se molestaba en seguir  su mirada. Frunció los labios mientras esperaba lo que en verdad quería decirle.

—¿No entiende que si continua con esa actitud van a matarle?

Silencio.

—¿No le importa, cierto?

—¿No es obvio?

—Espero que tampoco le importe saber que los persuadí de sospechar de Kai y no de usted.

Desde la alianza,  JongIn insistió en que lo llamaran Kai, pero a Luhan nunca le dio explicaciones.

— ¿Y te creyeron? Gracias a él, han obtenido más información y el mismo Moran reconoce que nuestra alianza le ha dado grandes resultados.

—Únicamente intento deshacerme de su amiguito.

—¿Y por qué te preocupa tanto?

El hombre se levantó sin perderlo de vista.

—Pasemos a lo siguiente muchacho, no creas que no percibo que apestas a alcohol y no es momento de provocaciones.

—¿De qué se trata?

—De una reunión con los Jefes, pero antes recibirán una carga de alcohol. Los policías ya fueron comprados, así que todo deberá ser pacifico.

—¿Y la seguridad?

—Habrá varios guardaespaldas, por si acaso. El vecindario es concurrido, queremos algo que no llame la atención.

Nuevamente, el silencio apareció.

—Vete antes de que pierda el control.

Antes de marcharse, Luhan detectó el deseo en los ojos de aquel hombre.

○ᵜ○

—¿Te arrojaste en su cama para que te cubriera?

Después de contarle lo sucedido, le causaba gracia la reacción de Kai. Estaba consciente de las intenciones sucias que ese hombre tenía con él, pero no le daba importancia. Era tan manipulable como Aiello.

—¿Tiene importancia? —respondió conteniendo una sonrisa.

—¡Lo hicieron o no!

Luhan lo ignoraba. Kai apretó el volante y poniendo énfasis en cada palabra, volvió a insistir.

—Es tu última oportunidad ¿tuviste o no sexo con él?

—Supongo que dejaré pasar la oportunidad.

Luhan escuchó el sonido de los seguros y al momento de girar su cuerpo, Kai tomó sus labios.

—¡¿Qué te sucede?!

—Esta vez voy a llegar hasta el final Luhan. No me importa si estás o no ebrio.

—Deja-ah…

Kai tocaba su intimidad sobre los pantalones: subiendo, bajando y en algunos momentos, apretándolo. Luhan no encontraba razones para defenderse, dejó de forcejear al mismo tiempo que apretó los hombros de su compañero.

—¿Seguirás negándote?

Esta vez, sería diferente a otras ocasiones donde únicamente se tocaban y su mente se nublaba por los efectos del alcohol. Ahora no era la bebida la que producía esa necesidad por el cuerpo de Kai: era Luhan quién pedía esa cercanía.

Con el asiento retirado hacia atrás, Luhan acercó las caderas al cuerpo del chico, creando una fricción lenta. El deseo, cada vez más grande, disminuía la cantidad de sus ropas. JongIn lo acariciaba con devoción y otras veces con una velocidad que reflejaba la desesperación de llevarlo al orgasmo. Quería verlo satisfecho gracias a él.

Sabían que por esos lugares no llegaban los curiosos, pero aún con testigos no se hubieran detenido. Un farol iluminaba la parte trasera del auto que se movía a un ritmo sospechoso. Después de varios suspiros, Luhan gimió al alcanzar el límite del placer.

Kai posó los labios en los hombros ajenos. Con una de las piernas de Luhan alrededor de su cintura, comenzó a rozar sus intimidades. Podía sentir la excitación de su compañero y eso le provocaba más.

—¿Estás consciente  —pasó su lengua lentamente por el labio inferior de Luhan, pidiéndole permiso— …de qué sólo yo puedo tomarte? — sus cuerpos se unieron completamente mientras hablaba.

Con un grito ahogado asintió a la pregunta.

—Ah… s-sí.

Se abrazaron como si existieran kilómetros entre ellos. Con Kai moviéndose sobre él, Luhan miraba por la ventana, sin estar consciente de la noche y del resto del mundo. Mente y sentidos estaban concentrados en el choque de sus cuerpos. En algún momento, creyó escuchar su nombre entre los gemidos del otro.

En poco tiempo, deseaba con desesperación más placer y creía tenerlo cerca hasta que Kai se retiró, mirándolo con ojos lascivos y con una brillante capa de sudor que recorría su rostro. En cambio él, no estaba nada feliz con lo acababa de hacer.

—¿Por qué rayos te detuviste?

Kai se movió hasta el asiento del conductor.

—Te excita tener el control ¿no es así? Te voy a dar la oportunidad. Ahora ven.

Fue hasta el asiento y después de unirse una vez más, Luhan se movió en círculos mientras Kai intentaba no perderse en las expresiones de su rostro, pues cada una aumentaba su excitación. Las embestidas perdieron el ritmo. Luhan se sujetó al asiento detrás de su amante mientras que éste explotaba la fuerza que le quedaba.

—Se siente…. tan cerca… — Kai se inclinó hacia delante, besándolo en el lóbulo de su oído.
—Vamos juntos, al mismo tiempo…

Perdieron la razón en las últimas embestidas, siguiendo sus instintos, buscando la satisfacción. Alcanzaron el orgasmo con gemidos bajos, fundiéndose con el otro.

○ᵜ○

—Vamos a recibir un encargo especial. Los policías ya han sido sedados, así que el procedimiento será el mismo.

Sin contar a los líderes que había en el garaje, había tres guardaespaldas cuidando a los mismos. Luhan caminaban por distintas habitaciones alrededor de la mansión. Pensaba en los acontecimientos de la noche pasada. Una vez que sus cuerpos les permitieron vestirse, Kai condujo hasta el edificio con la habitación que compartía con él. La conversación apenas si se había dado. Aquel momento fue, como dijo Kai, algo que no debía mencionarse.

—Luhan —llamó Kai sin mirarlo— tienes que ir al sótano.

Mientras tanto, en la parte delantera, los líderes hablaban sobre retraso de Moran.

—Parecen que finalmente llegaron —avisó uno de ellos.

—No —corrigió otro hombre—. Es una patrulla.

Ésta, seguida de un auto, se estacionó frente al garaje. Al principio, pensaron que descendería la persona esperada, pero en su lugar bajaron cuatro individuos que no identificaron.

—Policías —saludo uno de los líderes—. La paga se dio por adelantado, ¿hay alguna razón por la que estén aquí?

Uno de ellos sonreía.

—Ésta —con la pistola disparó al hombre delante de él.

Antes de que el cuerpo cayera al suelo, las demás balas ya buscaban un blanco. Los demás líderes llamaron por radio a los guardaespaldas.

—Kai ¡dispara!

—Si señor —sin dudarlo, apuntó no a los recién llegados, sino a sus “aliados”.

—¡Es una emboscada!

Luhan ya había empezado a correr a la entrada antes de oír los disparos. De camino al sótano encontró los cuerpos de la guardia en el jardín. Uno de ellos, aún con vida, murmuró el nombre del culpable antes de cerrar los ojos.

Él no iba a aceptar la traición.

Una vez que el dinero estuvo seguro en el auto, Kai corrió dentro de la mansión buscando a Luhan. No le importaba el dolor en su brazo por la bala de la que se libró por los pelos. Atravesó el living tratando de ignorar el ruido de las pistolas, sin atreverse a imaginar que pasaría si Luhan era alcanzado por alguna.

—¡Voy a matarte¡ —el chico pensado corría hasta él, descargando su pistola sin pensar en podría necesitarla más adelante.

Y cuando ya no tuvo más balas, arrojó el arma y con la adrenalina en la sangre, se lanzó sobre él, cayendo juntos al suelo. Toda su fuerza estaba enfocada en sus puños, los cuales golpeaban distintas partes del cuerpo de Kai.

—¿Al final decidiste aliarte a quién tuviera el botín más gordo…? ¿Incluso aunque la mayor parte de ese botín era por robo a nuestra antigua mafia? ¿Qué tan bajo estás dispuesto a caer?

Kai pensó que sería una verdadera lástima dañar el rostro tan atractivo de Luhan pero quizás esta sería la única oportunidad de cobrarle todo los problemas que le había causado. Respondió a sus gritos con puñetazo en el estómago y sin darle tiempo de recuperarse, rodó sobre él para golpearlo varias veces en el rostro. No se detuvo hasta que la sangre en sus hermosos labios apareció. Jaló de sus cabellos, pero Luhan habló primero.

—Dejaste uno vivo imbécil, me contó lo que hiciste.

—¡Tardaste mucho en deducirlo!

—¿Por qué tendría que sospechar?

—En este mundo no podemos confiar en nadie.

—Ahora puedo estar cien por cierto seguro de eso. Creía que al menos poseías honor.

—Tengo razones para hacer lo que hice. Ahora… — lo levantó por la camisa y lo estampó en la pared — Si quieres recuperar algo de tu estupenda vida, vas a esperar ¿de acuerdo? Sé que deseas tanto o más que yo salir de esta porquería.  Y por este motivo, en cuanto salgas de aquí, fingirás no saber nada.

—¿Por qué confiar en ti si tú mismo has dicho lo contrario?

—Porque yo ya no le debo lealtad a nadie. Desde este momento, renuncio a este tipo de vida. He hecho algunos movimientos y dentro de poco, ambos podremos largarnos con la mayor parte de la recompensa. Sin culpa, ni castigos. Así que vas a salir y dar una buena cara.

Kai huyó sin esperar su respuesta. Luhan, con el dolor de los golpes, se acercó hasta donde se debatían los disparos.

Repasó los acontecimientos: Kai los había traicionado. En algún momento él había dejado de ser un espía de Moran para ser un sicario de Al Capone.

Cuando salió del garaje, un carro a gran velocidad chillo mientras escapaba de los disparos ¿Así que de eso se trataba todo al final? ¿Jugar por su cuenta y quedarse con el botín?

Los que quedaban intentaron dar a los neumáticos y uno de ellos lo hubiera conseguido, sino fuese por Luhan, que empujado en su instinto, le disparó. Al final arrojó el arma y maldijo todo lo que lo rodeaba.

Kai no regresaría por él.

○ᵜ○

Al Capone, que había sido sospechoso del asesinato de Bugs Moran y habiendo sido encarcelado después por evasión de impuestos, falleció esta mañana en su mansión en Miami. Sus familiares le darán sepultura en…

Bebió de su café sin perder su atención en la noticia.
Finalmente, todo había terminado. El último y mayor gánster había muerto. Ya nada lo ataba a su pasado.

Esa tarde, al terminar la emboscada, se reunió con Moran. Se sorprendió de verlo herido y el hombre le contó que había conseguido huir antes de perder la vida. Luhan le contó que el traidor había sido Kai, sin embargo, de nada servía ya saberlo. Moran había aceptado la derrota. No volvió a saber de él y Luhan siguió como sicario en el bando de Al Capone. Al parecer su compañero había jugado bien sus cartas y nadie fue capaz de relacionarlos.

Con los meses, entendió las trampas de las que Kai le había hablado. La policía arrestó a Al Capone por evasión de impuestos y con el tiempo encontraron más cargos. Aunque en las noticias de todo mundo hablaba de Capone como el máximo gánster de Chicago, Luhan sabía que su amigo lo superaba. Sus planes siempre trabajaron más abajo del tablero de sus enemigos.

También sabía que él aparecía en sus planes. Y aunque nunca tuvo la intención de esperarlo como Kai había exigido, Luhan frecuentó por un tiempo los bares que solían visitar. Incluso pasó horas debajo del farol que le traía tantos recuerdos. Recuerdos de la noche en que Kai reclamó su cuerpo.

Se detuvo al percibir el peligroso camino que tomaban sus pensamientos, él no iba a permitir que ese sentimiento siguiera creciendo.
De un sorbo terminó el resto de su taza de café mientras veía el precio de la cuenta. Estaba en ceros. Giró sobre su silla buscando a quién pedirle una explicación

Escuchó que la taza se hacía pedazos en el suelo, era un sonido lejano, irreal. Alguien pagó su cuenta y ese alguien esperaba su reacción con una sonrisa ¿Cuánto tiempo llevaba detrás de él?

—Todo terminó. Ya esperamos lo suficiente.

 

Muwfirma

Licencia de Creative Commons
Hasta ser libres by Muw (Ana C. Mata H.) is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional License.
Creado a partir de la obra en https://utopiakfiction.wordpress.com/2013/12/28/hasta-ser-libres-oneshotcapitulo-unico/.

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6 comentarios en “Hasta ser libres {Oneshot}{Capítulo único}

  1. OMFG. ¡¡Lo amé!! Está genial, me encantó, oh Dios, Kailu dándose duro contra el muro en un coche ; u ; Me encantó que hayas contextualizado tan hermosamente la historia.
    Omfg, las maripositas (1313).
    “—¿Estás consciente —pasó su lengua lentamente por el labio inferior de Luhan, pidiéndole permiso— …de qué solo yo puedo tomarte? — sus cuerpos se unieron completamente mientras hablaba.”
    Amé eso omfg ; _______ ; Gracias Muw, amé esto hahahaha ♥ si quieres cobrar venganza por hacerte sudar la gota gorda, adelante (?) entro a la escuela hasta el 6 de enero. Hahaha, gracias ♥ ya te amito. fgjhsfkgs.
    /sobs /feels /kailu / fukyea

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