En lo prohibido {Fanfic} {Capítulo 3}

ELP007

Disclaimer: El grupo se pertenece a sí mismo como a su agencia. Historia ficticia. Si tiene relación con la vida real u otro fic, es mera coincidencia. Sin ánimos de lucro.

Nota de la Autora: Aquí ya les dejo el tercer capítulo de este fanfic. Las personas que comentaron en el cap anterior, querían saber que juego haría Kiseop. Solo les pregunto algo… ¿Realmente Kiseop hizo su jugada o simplemente no pasó nada?

Las dejo para que disfruten del capítulo y ámenlo tanto como yo ^^ ♥

Capítulo 3

─¿Y a tí que te pasa? ─preguntó uno de sus compañeros y amigo de este, Soohyun.

─Nada… Eso es lo que pasa, nada ─respondió totalmente resignado, desanimado y triste como él mismo.

El domingo, después de habérse confesado a Kiseop, no recibió respuesta alguna de parte de él. En general, no recibió nada. Se dedicaron a jugar PlayStation y Kiseop estaba tan cansado, que se quedó dormido. Mientras que AJ, quedó con el juego a mitad de avance y no encontraba la solución. Así que todo quedó en nada. ¡Nada! Se quedó jugando hasta altas horas de la madrugada. Su tía había llegado y por supuesto, le dijo que se quedara en casa a dormir. Y para su mala suerte, ella le dijo que se fuera acostar en el sofá. Pero… ¿era conveniente quedarse? Ya era lunes y tendría clases. ¿A quién se le ocurría hacer un cumpleaños un día domingo? Solamente a su hermana.

De todas formas, se disculpó con su tía y le dijo que iría a su casa, no quedaba lejos tampoco. Si no dormía con Kiseop, no dormía en otra parte.

Y así se fue desanimado a la casa. Acostándose a las 04:00 am para luego levantarse a las 07:00 am como máximo. Así que tenía una cara de zombie que nadie se la podía.

─Tienes una cara, hombre… ─dijo Soohyun sarcástico pero tratando de animar a su amigo igualmente.

─Dormí como a las cuatro o cinco de la madrugada… jugando un maldito juego, para después no conseguir nada… nada…

Estaban en el primer receso, sentados en unos asientos frente su aula.

─WOW… El juego debe ser bueno. ¿Cúal es?

─Silent Hill: Shattered Memories… ─suspiró. No podía hablar sobre lo que estaba pasando últimamente con lo referente a Kiseop. Así que simplemente tenía que tener conversaciones de “niños” y para continuar en la mentira, seguiría hablando del juego, que en verdad no logró terminar ─. Me quedé en una parte donde hay figuras y según un papel, había que ordenarlos adecuadamente… Pero después no pasa nada. ¡Nada!

─¿Intentaste poner los números en el celular?

─¿Qué… números? ─se extrañó.

─Los que forman las sombras ─¿esa era la simple respuesta? Estuvo toda la noche maldiciendo el no poder pasar el puto juego y maldiciendo que Kiseop… Bueno, que más da…

─¿Y cómo sabes tú eso?

─Lo ví por Youtube…

─Claro, así cualquiera pasa el juego, idiota ─escucharon el timbre, finalizando el primer receso del día.

AJ y Soohyun se dirigieron a su aula para comenzar las clases de Lenguaje… Aburrimiento total para AJ y que más de seguro se quedaba dormido… como siempre.

 

Por otra parte, Kiseop sudaba a chorros por el arduo trabajo en la mañana. Como nunca llegaron más personas que antes, dejándole agotado y con dolores de piernas por ir de aquí para allá. Tanto así, que no le dejaban terminar de envolver servicios y limpiar saleros y aceiteros para preparar las mesas a la hora del almuerzo.

─Mamá, ¿puede freír huevos? ─ese era el pedido más solicitado en la mañana.

─Claro, hijo ─la Sra. Lee de inmediato comenzó a freírlos mientras Kiseop servía una taza de té.

Lo peor de esto era que no solo tenía que hacer de mesero, sino que también el que ordenaba las cosas y el cajero. Eso era lo que le complicaba más, ser cajero. No le importaba mucho el dinero como para robarlo, solo lo que ganaba día a día y con eso estaba conforme. Pero también estaba cansado. ¿Por qué darle tantas responsabilidades a él cuando habían más personas ahí? Y muy bien lo sabía, pero la jefa también tenía que darse cuenta que lo estaba colmando con tanta cosa…

─¡Kevin! ─ese era su otro compañero de trabajo. Por lo menos, él le ayudaba cuando lo solicitaba.

─Dime ─este había llegado a su lado.

─¿Podrías…? ─y ni siquiera alcanzó a preguntar.

─Claro, Kiseop hyung ─Kevin le sonrió y luego dijo ─. Kevin uno, Kiseop cero.

─Sí, sí. Es un nuevo día, lo sé ─se rieron juntos.

Kevin se dedicó a organizar los servicios, contándolos que serían cuatro por mesa. Luego de eso limpió los saleros y los aceiteros… En un principio pensó que Kiseop se ganaba un dineral por hacer tantas cosas, pero no fue así. Más cuando le preguntó, le dijo este que ganaba el mismo sueldo que todos. Entonces encontró injusta la actitud de su jefa. Debería reconocer que Kiseop merecía más que eso.

En definitiva, la jefa no quería perder por ninguna parte y eso lo tenía hasta el colmo también.

Admiraba el esfuerzo de su compañero… y la gente que llegaba aquí muy bien lo sabía, tanto como para darle una suma grande en solo propinas. Cada vez que le preguntaban sobre el sueldo de todos, Kevin siempre les contestaba que todos eran iguales y que a pesar de esforzarse más, la jefa no lo reconocía y simplemente decía que se conformaran con eso…

Ahora Kevin miraba a Kiseop y lo notaba realmente cansado… Solo había pasado un mes y medio, desde que llegó. Supo que Kiseop casi cumpliría tres meses ahí pero tenía la apariencia de querer jubilarse y eso lo hizo reír en parte.

─¿De qué te ries? ─preguntó Kiseop amenazante, achinando los ojos.

─De nada, de nada… ─Kevin sonrió y siguió con la ayuda mientras lo miraba recibiendo dinero y sirviendo otros pedidos de la gente. Las personas sabían agradecer su rapidez.

 

─Ahh… Estoy agotado… ─Kiseop suspiró profundamente, sentándose en uno de los asientos cerca del televisor. No le gustaba ver doramas pero eso era algo que lo distraía y relajaba.

─Toma, hijo ─llegó su madre para entregarle un plato de comida. Por lo menos la jefa tenía caridad en eso. Rodó los ojos ante su pensamiento ─. Has trabajado duro… ─ella le acariciaba la cabeza con cariño.

─Como todos los días, madre ─bufó ─. La señora jefa no se cansa de mandarme de aquí para allá ─y su madre bien lo sabía…

─Pero…

─Nada de peros… A pesar de que voy a cumplir tres meses, pareciera que llevo el año trabajando aquí.

La Sra. Lee llevaba más de dos años trabajando para esta jefa. El primero sin contrato y sin vacaciones y el segundo, descentemente le hizo uno… uno que parecía casi falso por los sueldos ficticios que ponía. No esperaban mensualidad para pagarse. La señora siempre les pagaba día a día pero según los contratos, eran menos de la mitad lo que ganaban y solo mitad de día de trabajo, eso no los beneficiaban en lo que se refería a salud y para las pensiones en el futuro. Era una ganga…

No se opuso a eso, puesto que quería trabajo urgente y así evitar tomar más de su madre…

─Sabe que si fuera por mí, mando todo a la mierda ─y no se molestaba en hablar así delante de su madre ─. Si estoy aquí es porque no quiero dejarla sola…

─Lo sé, hijo mío… ─ella lo abrazó por la espalda fuertemente y este tomó sus manos y las besó con cariño. Luego de ese abrazo, su madre le dejó un beso en la frente ─. Bueno, iré…

─Vaya, yo iré ayudarle en cuanto termine aquí ─le sonrió y su madre asintió con la cabeza.

La madre de Kiseop era la que la lavaba la loza, era la que cocinaba, era la que preparaba los platos, era la que la ayudaba desde dentro de la cocina para servir a la gente, era la que la ayudaba en casos de emergencia. Ella hacía de casi de todo, prácticamente le faltaría ser mesera, cajera y no sé que otra cosa más para que fuera la mujer biónica.

─¡Kevin, querido! ─así es como lo llamaba la madre de Kiseop. Hasta parecía su madre ─. Siéntate al lado de mi hijo. Ya llevo tu plato.

─No se preocupe, señora Lee. La espero aquí ─sin embargo, Kevin decidió esperar junto a la cocina para recibir su plato y cuando estuvo listo…

─Gracias por ayudar a Kiseop… ─le agradeció ella enormemente por la ayuda a su hijo.

─No hay de qué, señora Lee. Siempre que pueda, lo haré, no se preocupe ─le sonrió y recibió una sonrisa de respuesta. Se dirigió donde estaba Kiseop, con casi la mitad del almuerzo prácticamente tragado ─. Oye, tranquilo. No se acabará el mundo tan pronto…

─Tengo que ayudar a mi madre o sino salimos tarde de nuevo ─dijo llevándose otro bocado a la boca.

Los lunes era el día que le encantaba a Kiseop, y bueno, a la mayoría. Los lunes eran de comida china. Su madre sabía hacerlo a la perfección y le quedaba como los benditos dioses. Comida china sin pagar y con el mismo sabor, bendito lunes.

Del martes al viernes, la comida variaba. Podía haber miso, como pato con fideos y salsa. La vieja jefa decidía eso. Pero los lunes, el lugar se llenaba solo por esta comida y cada vez era más gente desconocida, por lo cual supuso que se daban datos al respecto.

─Sí, también sé que la comida está deliciosa ─rio Kevin.

─Además ─aseguró ─. Kevin, gracias por lo de hoy.

─De nada, estamos para ayudarnos.

─No creo que todos… ─vio como su madre le entregaba el almuerzo a los demás meseros y luego estos ocupando los asientos ─. Son mala voluntad… ─y Kevin hizo lo mismo en observarlos.

─Déjalos, por algo no reciben tanta recompensa como nosotros. La gente lo reconoce y con creces.

─Supongo que sí… ─suspiró y se llevó otro bocado de chapsui de carne, su favorito, a la boca ─. A fin de mes te daré la mitad de todo lo ganado en propina.

─No, claro que no. Eso es tuyo, te lo has ganado.

─Seamos justos. Me has brindado más ayuda que los demás… Te lo mereces.

─Está bien… ─dijo Kevin resignado ─. Pero con una condición y no quiero que te rehuses.

─Me rehuso ─pues ya sabía que le diría Kevin.

─Kiseop oppa… ─hizo un pucherito que terminó por enternecer a Kiseop.

─Entonces no me rehuso, pero en cambio no me digas oppa. Me dan escalofríos… ─dijo este para luego imitar el sentimiento de estremecimiento en el cuerpo.

─¡Jajaja! Yo sabía que lo iba a conseguir ─asintió feliz ─. Mi propina del mes también lo dividiremos y lo compartimos.

─Claro, ya sabía eso ─blanqueó los ojos ─. Pero con tal de que no me digas oppa de nuevo, acepto la condición.

Después de eso siguieron conversando. Kevin así conocía más de Kiseop y hasta lo que sabía era que salió con buenas calificaciones de la preparatoria. Sin embargo, no quiso sacar su título de lo que estudió, no le gustaba realmente. También tuvo la oportunidad de ir a la universidad, pero sin el apoyo de su padre, no pudo hacer mucho por lo cual dejó el sueño de hacerse realidad para más adelante y que ese más adelante pasaba desde hace cinco años y contando. Se mudó cuando la hermana mayor de Kiseop decidió irse de casa para independizarse. La Sra. Lee no soportó estar tan sola por lo cual llegaron a casa de su abuela. Los recibieron con los brazos abiertos y luego de un año, tras vender su casa en donde vivían antes, compraron un terreno y comenzaron a construir la casa soñada.

La conversación seguía su rumbo, queriendo saber como se le ocurrió hacer los planos para esa casa, pero justo la jefa los interrumpió a todos.

─Debo hacerles unos anuncios ─todos dejaron de comer y fijar la mirada hacia ella ─. Tendremos que cortar personal para el otro mes.

─¿Cómo?

─¿Por qué?

─Pero si al lugar le va bien.

Hablaron algunos meseros. Kiseop y Kevin sabían por qué lo decía. El dinero. La jefa quería seguir ganando de todas formas y cortar personal, sería una de esas, pero no sabía como le iba a salir el tiro por la culata con el siguiente anuncio.

─Kiseop ─habló la jefa atrayendo la atención de este. La mayoría de los presentes imaginaba dos cosas: despido o ascenso ─, quiero que vayas a trabajar a otro de mis locales ─entonces entendieron, ascenso.

─No ─negó firmemente Kiseop. No iría a otro lugar y menos si lo tendrían como cajero y como encargado del local.

Ella lo eligió como cajero por tener la confianza suficiente de que no le robaría el dinero. Pero ya era mucho. Tendría que ser uno o lo otro, pero la señora siempre pedía más y más.

─Pero yo te contraté para el otro restaurant ─discutió ella.

─Sí, pero ¿y de qué me dejará a cargo allá? ¿De todo? A penas me la puedo aquí, tengo que recibir ayuda y el único que se ofrece es Kevin ─la jefa miró a Kevin con desaprobación, pero a este le importaba un carajo ─. Le pido ayuda a los demás y se niegan.

─Por que lo que te pedí es trabajo tuyo, no de los otros, Kiseop.

─Usted no se da cuenta de que la gente llega y llega y se lo toma de lo más normal ─Kiseop trató de hablar lo más calmadamente posible, pero la señora ya lo estaba hartando ─. Es ahora cuando todos deberían recibir ayuda de todos. En cambio, Kevin y yo terminamos sudando ¿y los otros qué? ─señalando a los demás meseros ─. Hasta mi madre está más cansada que yo porque es la cocinera y además, está haciendo el trabajo de asistente de cocina también. ¿No le parece mucho eso?

─Kiseop, hijo… ─la madre de Kiseop lo había escuchado todo y en parte tenía razón pero no quería dejar el trabajo ya que le pagaban muy bien y su hijo era el más beneficiado.

─No, mamá… No sé como pudo soportar estar con esta señora durante dos años, sin hacerle contrato hasta este año y además, sin darle sus vacaciones merecidas ─y miró nuevamente a la que es su jefa o sería… ─. Usted muy feliz diciendo: el que puede, puede y el que no, aplaude. Pues yo le digo algo señora, yo puedo y aplaudo también ─y con ese dicho se ganó los aplausos de todos los meseros y hasta los de Kevin ─. Y sabe qué puedo porque conmigo pudo ganar casi el triple de lo que antes ganaba en un día. Y escuche bien lo que le digo, en un día. Ahora sin mí, se le irá el negocio por los suelos porque ¿sabe qué? Renuncio.

Todos silenciaron. La Sra. Lee quería disculparse pero sabía que vendría la desaprobación de su hijo. Los meseros estaba espectantes ante las palabras de Kiseop y lo que podría responder la jefa, sin embargo, ella se quedó callada, no dijo nada.

Todos los meseros trabajaban más de seis meses con ella y siempre vio injustas algunas cosas y no lo hablaban para no perder sus trabajos. Pero ahí salió la voz de todos. El casi administrador del lugar, Kiseop.

Kevin se sentiría solo estando allí. Él había entrado hace un mes y medio y el único que lo acogió y ayudó en un principio fue Kiseop. ¿Qué haría ahora? ¿Sorportar a la vieja? Si con esto traía más injusticias, prefería irse también.

─Yo también renuncio ─dijo Kevin levantándose de su asiento, sorprendiendo a Kiseop.

─Kevin, no lo hagas… ─le pedió este.

─¿Qué? ─quedó estupefacta la señora. Kevin era el segundo favorito de ella y de los clientes ─. No puedes irte, a tí si que no te lo permito ─se lo tenía que impedir. Con él se iría el negocio abajo.

─Lo haré porque sé de las injusticias de esta señora, Kiseop. Yo ví como te corría la gota gorda cuando los otros te negaban ayuda. Era tarea tuya, pero también DEBEMOS reconocer que sin tí, el negocio no iría viento en popa. Además… ─miró a la jefa ─, yo también puedo y aplaudo ─imitó el dicho de Kiseop y se sintió tan bien consigo mismo ─. Por lo tanto, puedo renunciar ─dijo feliz.

─Me las van a pagar…

─Claro que no ─ahora Kiseop se había levantado de su asiento ─. Usted no nos verá por aquí nunca más. Ni a nosotros, ni a mi madre ─afirmó, atribuyéndose los derechos como para hablar por su madre y por Kevin.

─No… Eso sí que no ─negó rotundamente la señora ─. Ella se queda aquí, permanentemente ─claro que no podía dejarla ir, ella era una mina de oro para su restaurant.

─¡Ja! ¿Y dónde dice que se debe quedar “permanentemente”? Muéstreme los papeles, señora.

─El contrato dice que es indefinido ─aseguró ella.

─Como todos los contratos aquí ─señaló a todo el personal ─. Eso no quiere decir que nos debe tener atados a usted. Por eso, me llevo a mi madre. No se la dejaría a una víbora.

Y todos aplaudieron ante lo que dijo Kiseop porque la vieja, era lo que era, una víbora.

Tomó sus cosas y las de su madre. Kevin hizo lo mismo y salieron juntos del lugar pero no sin antes decir…

─Espero que los finiquitos estén para fin de mes ─faltaban diez días para eso ─, porque si no lo están, seré yo quien irá a la inspección del trabajo y vayamos a juicio por abuso de personal ─y Kevin sonrió ladino, sorprendiendo a los demás, puesto que Kevin parecía el típico chico inocente. Ahora, había sacado sus garras como un tigre salvaje.

 

En otra parte de Seúl, alguien salía todo derrotado de la preparatoria.

─WOWOWOWOWOWOWOWOWOWOW ─molestó el chico que tenía al lado.

─Que estúpido ─dijo AJ casi irritado e ido.

─Es que me sorprende que no eres persona cuando duermes poco y duras todo el día despierto ─aseguró Soohyun.

─Cállate, me duele la cabeza.

─Será por tanto estudio ─rió sarcástico.

De repente, un chico que gritaba sus nombres corrió hacia ellos. No haciéndole caso en un principio pero después voltearon a ver que quería.

─¡¡¡AAAAHHH!!! ─gritó Hoon cuando vio la cara estropeada de AJ, cayéndose al suelo de espanto.

─Lo sé, no parece persona ─aseguró Soohyun ante tal sorpresa, ayudandolo a levantarse.

─AJ ─comenzó hablar este ─, no es Halloween aún… ─y con eso se ganó una mirada terrorífica del monstruo… o sea, de AJ.

─No molesten… ─se tomó la cabeza con ambas manos ─. Me duele la cabeza y solo puedo pensar en que no conseguí nada… nada… nada… ─y se fue caminando solo, repitiendo la palabra “nada” varias veces. Los otros se preguntaban porque seguía diciendo eso, cuando Soohyun ya le había dado el dato del juego, por lo tanto, podía continuarlo.

En un día como este, todos deseaban volver a casa.

Kiseop estaba tranquilo consigo mismo. Por lo que dijo y por no tener que ver la cara de su ex-jefa. Ya sabía que su madre estaba maquinando en su mente en como encontrar trabajo nuevamente. Pero ella lo encontraría pronto… lo sabía.

Kevin se había ido con ellos. Kiseop lo había invitado a casa de la abuela y no podía negarse a ir. Él siempre hablaba de la abuela con tanto cariño que moría por conocerla.

AJ… Bueno, AJ se fue directo a su casa a dormir. Ya no se podía los pies cuando llegó y con uniforme y todo, se acostó en su cama, dejándose llevar por un largo sueño…

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Licencia de Creative Commons
En lo prohibido by MKiSS [Stephanie P. Cortés V.] is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional License.
Creado a partir de la obra en http://www.amor-yaoi.com/fanfic/viewstory.php?sid=104074&chapter=1.
Puede hallar permisos más allá de los concedidos con esta licencia en https://utopiakfiction.wordpress.com/2013/12/10/en-lo-prohibido-new-fanfic-capitulo-1/

16 comentarios en “En lo prohibido {Fanfic} {Capítulo 3}

  1. Waaaaa!!!, me emocione con la forma como.le contesto seopi a aún jefa, me puse a gritar (literal) pobre Aj, espero q las cosas mejoren para el 2seop, q encuentren otro trabajo kiseop i Kevin, espero el.próximo cap.^^….. Bye bye (^.^)/

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  2. Hahahahahaha TT____TT todo lo que espere para que no pasara “NADA” TT_____TT XD Hahahahaha ya estoy como el pobre de AJ, Omo y Kevin diciendole “Oppa” a KiSeop *o* Morí enserio XP….me gusto el capitulo, espero el siguiente ^o^

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