My Only Possession… {Fanfic} {Capítulo 15}

MOP-001

Disclaimer: Los grupos se pertenecen a sí mismos, como a sus agencias. Cualquier relación con la vida real u otro fic, es mera coincidencia. Esto es sin ánimo de lucro.

Nota de la Autora: Perdón por subir un capítulo más tarde que nunca. Pero bueno, aquí se los traigo. Este capítulo va más por el lado de Kevin al volver a la Mansión Lee. Se encuentra con Hoon y ve cosas que hacen falta y más que nada, encuentra otras que le servirán para la investigación. ¿Qué cosas serán? Espero lo disfruten y comenten al respecto ^^ ♥Twitter

Capítulo 15: Situación al descubierto.

Después de la desaparición en acción de Kevin por la mañana, nadie se había preguntado por él. Ni siquiera si es que estaba bien o si le había pasado algo. Cosa que no le importó, ya que tenía en mente el plan con Hoon. Debía cumplir con el cometido de encontrar algún que otro documento que diera continuidad a los datos recopilados con el pequeño. Sabía que alguien estaba mintiendo pero todavía faltaba descubrir quién era el mal informante… No creía que fuera Seungho… Seguramente hay alguien más detrás de tal acto.

Como le había informado a su sirviente/amigo de que iría a casa del viejo, no tenía problemas en llegar a la mansión. Así que se fue directo para allá… No había cambiado nada durante los últimos años…

Tocó el timbre… Quería saber si es que lo reconocerían, al menos Hoon, que no lo había visto durante años y solo se comunicaban por llamadas. Alguien abrió la puerta… No era precisamente a la persona que esperaba, ni ninguno de los otros servidores que conocía.

─¿Se encontrará… ─dudó un poco en nombrarlo, pero bueno, iba a jugar un momento ─… Yeo Hoon Min?

─¿Yeo Hoon Min? ─se hizo la misma pregunta aquella joven. Quizás tendría unos diecinueve o veinte años. Era un poco más baja que Kevin y de contextura… normal ─. ¿Hoon?

─Sip, ese mismo.

─Ehh… No sé si el señor dejará a los empleados salir en sus horas de tra…

─Para el viejo no hay horas de descanso ─Kevin la interrumpió y blanqueó los ojos. Siempre era el mismo discurso, por lo cual, sin consentimiento alguno, entró descaradamente ─. Es mejor que lo vaya a buscar yo ─le dijo a la chica, quien se sintió inquieta por la situación.

El Señor era muy estricto en cuanto a visitas y últimamente le tenía prohibido a casi toda la familia ir. ¿Motivo? No lo sabía y no preguntaría, pues sabía que perdería el trabajo y prefería estar callada y acatar órdenes.

─Señor, no puede pasar ─esta lo siguió e intentó detenerlo sin mucho éxito porque justamente había llegado el Jefe de la mansión… El abuelo Lee.

─Déjalo ─ordenó frío a la joven, serio como siempre. Kevin sintió algo de pena por ella, ya que no tenía la culpa de no reconocerlo.

─No la trates así, ni siquiera me conoce… abuelo.

─Tú cállate y tú… ─señalando a la chica ─… vete a hacer algo más productivo.

─S-si, señor… ─tartamudeó la chica para después entrar a toda prisa a la mansión.

Los dos vieron cuando la chica se fue casi corriendo a la mansión. Quedaba lejos de hecho… Ellos ahora se encontraban en el antejardín. Todo estaba como el lo vio por última vez hace diez años… Quería deleitar sus ojos de ese momento y recordar toda su niñez ahí. Pero el viejo le interrumpió su ensoñación…

─¿A qué se debe su visita?

─Solo vine a visitar a mi servidumbre ─y los nombró así porque si decía que venía a ver a alguien específico, seguramente el viejo sospecharía de él y de Hoon ─. No vengo a verte a tí, si es que querías preguntar y saber…

─Jajaja. ¿Y creer que me interesa? ─sonrió ladino.

─¿No te interesa? ¿Seguro?

─Más que seguro. Vete a donde perteneces… ─el abuelo se dispuso a ir y antes de alejarse de su “nieto”, lanzó una palabra al aire ─… Bastardo… ─y Kevin lo había escuchado. Por eso es que lo odiaba tanto…

─Maldito viejo de mierda… ─dijo por lo bajo, yendo hacía la parte trasera de la mansión, donde daba acceso a los sirvientes de la casa.

Eso si lo vio un poco diferente. Ya no tenían esas comodidades de antes. Esas mesas centrales y sofás alrededor de estas para relajarse… Ni siquieran habían árboles a los alrededores, ni plantas… ¿Qué es lo que había pasado? ¿Tanto había cambiado desde que se fue? Siendo más curioso, y antes de hablar con su amigo, recorrió el lugar primero.

Solo la parte del antejardín estaba más cuidado y ambientado. Lo demás, estaba totalmente hecho un desastre. Tenía tantas inquietudes al respecto y reclamarle al viejo de por qué todo estaba tan descuidado… No le daría el gusto de que lo insultara aún más, por lo cual optó simplemente dejar el tema de lado por ahora…

Como tenía pensado en un principio, fue a la puerta de servicio. No había nadie dentro de la cocina y comedor. Le pareció más raro porque antes tenían muchas personas a sus servicios y todas se reunían a hablar animadamente. Sin embargo, ahora estaba completamente vacío y desolado.

─¿Quién es usted? ─preguntó la persona que justo entraba a la cocina.

Kevin no sabría si era alguien que estaba antes en la casa, pero reconoció el rostro del chico. Los ojos, los pómulos… Ese era Hoon, su más fiel amigo.

─¿No me reconoces? ─preguntó sonriente y al parecer no. Kevin tenía unos lentes negros ocultando sus ojos y cabello cambiado. Miró a Hoon espectante de que este adivinara, pero nada ─. Vamos…. que solo me he pintado el cabello.

─¿Amo Kevin? ─se sorprendió Hoon ─. ¿En verdad es usted?

─Claro, quién más. Ven aquí y dame un abrazo de oso ─Kevin extendió sus brazos y Hoon rápidamente se abalanzó, abrazó y elevó ese cuerpo delgado del suelo ─. Jajaja. ¡Cuidado! Que soy menos fuerte que antes y casi me quebras las costillas ─bromeó.

─Amo Kevin… Lo siento ─lo dejó al nivel del suelo pero no lo soltó ─. Tanto tiempo… ─y por lo casi quebrantada voz, Kevin supo que su amigo estaría a punto de llorar.

─No llores… ─lo abrazó fuertemente. Fueron varios años sin verse, solo comunicándose por llamadas a larga distancia, que sabía el otro estaría muy triste por la distancia y alegre por la visitia ─. Oye, tranquilo… ─le dijo para dejar el rostro en su pecho y acariciarle la cabeza por unos instantes. Después de unos minutos, lo alzó y limpió esas lágrimas de sus mejillas y las que comenzaba a salir por esos ojos.

─Lo siento… ─Hoon agachó la mirada avergonzado.

─No te preocupes, eres una persona, tienes derecho a llorar. Además, sé que es de alegría por verme ─le sonrió.

─Sí ─Hoon también sonrió ─. Entonces… ¿quiere desayuno? ─preguntó mientras dejaba de abrazarlo.

─Por supuesto. Ya sabes, ese café con leche que tanto me gusta y con el dibujito de hoja, ¿sí? ─pidió mientras sus pestañas se batían tiernamente.

─Usted no cambia ─rió al ver la actitud de su Amo y fue a preparar su rico café.

Pasaron minutos, horas desde que Kevin llegó a la mansión. Con Hoon conversaron de como le había ido durante todos los años que no estuvo ahí y este le contó todo lo que había pasado con los sirvientes y que solo quedaban tres de todos los que estaban antes de irse a Japón. Los demás habían sido despedidos y contrató a otras personas pero fueron pocas, cuatros personas más.

También comentó la actitud del Señor Lee. Que había cambiado bastante, no tenía en cuenta a la servidumbre como antes…

─Eso ya me lo esperaba… ─Kevin tomó un sorbo del café ─. ¿Pero tanto así cambió? O sea, yo sé que es un maldito viejo sin escrúpulos, pero antes por lo menos era… ─y no sabía como describirlo. Solo se le ocurrió una palabra en ese momento ─… bueno. Aunque cuesta creer que lo era ─bufó y rodó los ojos.

─Lo sé. Como también antes recibía muchas visitas, ahora ya no viene ninguno. ¿Motivos? No lo sé.

─Aún me acuerdo de cuando me hablaste. ¿Quienes eran?

─Eran familiares del Amo Taemin. Venían muy a menudo, pero después, no llegaron más…

─Mmm… ─algo era sospechoso en todo lo que le decía su amigo y los acontecimientos ─. ¿Y que hay de los familiares de Yeol y Hoya?

─Ellos venían después de que usted se fue. Hace cuatro años que no lo hacen ─miró a su Amo. Tenía su típica cara de pensar, estar procesando la información y sacar conclusiones ─. No creerá que…

─Es muy probable…

Los dos habían llegado a una conclusión… El abuelo Lee.

─¿A quién le toca hacer aseo en su habitación? ─preguntó Kevin.

─A mí ─respondió preocupado ─. Oh, no. No pensará…

─Sí, estoy decidido a entrar y averiguar que tiene bajo esas tablas.

─Amo, estará en problemas. ¿Qué pasará si el Señor lo descubre?

─No me descubrirá, tú vas a mentir para que crea que me he ido de aquí. Mientras, estaré en su habitación.

─Pero…

─Nada de peros. Yo… Hemos estado esperando esta oportunidad de averiguar que pasa y tiene que ser ahora o nunca, Hoon.

En eso, justo entra la persona de la que estaban hablando. “Hablando del Rey de Roma”, dijeron los dos mentalmente como si hubiera conexión de pensamientos.

─¿Armando un complot para matarme? ─preguntó irónico el viejo.

─No tendría gracia matarte, sería totalmente un desperdicio para mis manos ─Kevin respondió irónico.

─Pero no para las de Hoon ─miró a este fríamente y Kevin lo observó amenazante por asustar a su mejor amigo, quien había agachado la mirada ─. Espero que hayas terminado aquí. Quiero mi habitación impecable, ¿entendido? ─se dirigió al sirviente.

─Si, Señor…

─Vaya que has cambiado viejo. Los años te ponen cada día más pesadito ─espetó el rubio.

─Eso no te incumbe. Ya no vives en esta casa y aquí se hace lo que yo diga.

─Puff… ¿Sabes qué? Mejor me voy. No soporto a los ancianos como usted ─dijo con desdén ─. Hoon… ─su amigo lo miró y le guiñó un ojo para empezar el plan ─, después hablamos y salúdame a los otros, ¿está bien?

─Claro, Amo.

─¡Adiós vejeztorio! ─y se fue sin esperar que le dijeran algo a cambio.

Tramposamente se fue a esconder detrás de unos grandes árboles. El abuelo había salido del acceso de la servidumbre y para su suerte, se dirigió hacia la salida. Con él iba Cheongdung.

─Mejor todavía… ─dijo para sí mismo.

Después vio como Hoon salía del lugar y se dirigía a la mansión por la puerta principal. Se fue escondiendo por cada árbol hasta llegar cerca de ahí y lo llamó sin mucho éxito.

─¡Pss! ¡Pssss! ─ante llamados insistentes, quería acercarse a la velocidad de la luz. Su instinto se reprimió al ver salir a  Minho de la mansión. Ese hubiera sido el primer error cometido para que su plan se frustrara.

Espero a que terminaran de conversar, de seguro, algo referente a la fiesta sorpresa paa Dongho.

Después de eso y de que el otro sirviente se fuera, decidió salir de su escondite y actuar. Justo Hoon iba a cerrar la puerta y lo detuvo a tiempo, haciendo que el otro se espantara de lo serio que se tomaba sobre la infiltración…

─Amo… ─miró a todos lados ─. Por favor no haga esto, es peligroso.

─Tranquilo, que sé escabullirme bien ─le acarició la mejilla para tranquilizarlo y decidió ir a la habitación corriendo escaleras arriba. No se topó con nadie, lo cual lo alivió. Escuchó hablar a Hoon con otra persona y le reconoció la voz. Era la chico que lo recibió en la entrada.

Llegó a la habitación y tocó el pomo de la puerta… Sentía inseguridad y miedo por lo que podría encontrar adentro. Echó un último vistazo a su alrededor, giró el la perilla y entró sigilosamente…

Todo estaba como la vez que se fue. Era raro, porque todo cambió por fuera, pero por dentro seguía igual, quizás le agregó unas cuantas cosas más. La cama era la misma, los mismos cobertores… Todo en el mismo lugar…

Se puso a pensar en dónde podría estar esa tabla… No le había preguntado ni a su amigo, que tonto… Comenzó a ver por todo el piso cuidadosamente, pisando y a ver si se oía algo fuera de lo normal. Levantó la alfombra ahí, cuando su vista capturó una tabla diferente a las otras, sabía que había ganado la lotería.

─¡Bingo! ─gritó para luego taparse la boca. Por ese estúpido descuido podrían descubrirlo.

La tabla era de un color distinto a las otras, quizás más clara y estaba justo estaba en la orilla de la cama, bajo la alfombra ya levantada. Tenía el agujeo preciso como para poder introducir un dedo en él y poder ver lo que había en su interior…

En el piso de abajo:

─¿Así que ya te visitó esa persona? ─preguntó la chica.

─Sí… Bueno, tú no lo conocías ─respondió Hoon un poco nervioso.

─Así es, tanto que impedí que entrara y me gané un regaño del jefe ─dijo lastimosamente.

─No te preocupes, todos nos equivocamos, somos personas… ─es lo que siempre le decía su Amo.

En ese momento, ven entrar al Señor Lee. “¿Qué demonios…?”, se alarmó Hoon y se preocupó por las consecuencias que traería si descubrían a su Amo en el piso de arriba. Específicamente, en la habitación del abuelo.

─Señor ─ambos sirvientes saludaron cordialmente ─. ¿Se le ha quedado algo? ─preguntó Hoon de inmediato y sintió la mirada seria del Jefe.

─Eso no te incumbe.

Detrás de él, estaba su amigo de la infancia, Park Sanghyun, o por como lo conocían todos, Cheondung. Él había transformado esa mirada tierna a fría, como la del Señor Lee. Casi no hablaban y perdió completamente la amitad después de que lo ascendiera a guardaespaldas. Hoon lo extrañaba. Quería a alguien con quien conversar y decirle sus inquietudes en la vida como en los viejos tiempos…

Se permitió no pensar en eso ahora. El Amo Kevin aún estaba en la habitación y sería un serio problema que lo encontraran ahí.

Rápidamente sacó su celular y comenzó a escribir lo que era un mensaje de texto. La chica miró extrañada a Hoon, mas no quiso preguntar el por qué lo hacía tan apurado y nervioso.

En la habitación:

─Pero que tenemos aquí…

Kevin sacó esa tabla tramposa con éxito. En aquel agujero había una especia de cajita envuelta en una tela y ligeramente amarrada. Algo descuidado para un viejo de edad que esconde secretos…

Iba a tomar la cajita y justo recibió un mensaje. Los mensaje los tenía en modo vibrar, por lo cual agradeció en el momento, pero maldijo la interrupción. Atendió de todas formas y se fijó que era de Hoon, asi que lo leyó sin esperar más.

“¡Amo! ¡Salga de ahí! El abuelo Lee se dirige escaleras arriba. ¡Es posible que se dirija a la habitación!”

─¡Diablos!

No podía salir de ahí, ya no. Tuvo que dejar todo como estaba y escuchó a alguien acercándose. Miró para todos lados aterrado de que lo pudieran encontrar. No hayó mejor escondite que meterse bajo la cama y entraron dos personas. Suponía que uno era el viejo y el otro… no lo sabía aún.

Se tapó la boca para que no saliera ningún sonido en ese mal momento y los escuchó hablar.

─Ese sirviente de mierda no ha hecho nada aún… ─habló el viejo.

─Usted lo vio, estaba a punto de dirigirse aquí… ─ese al parecer había sido Cheondung. Cambió la voz…

─No hace más que dar problemas… ─dijo el viejo casi furioso de tener a alguien incompetente.

─Le diré algo al respecto.

─No, tú no tienes nada que ver en esto. Solo cuidame las espaldas que por eso te pago y es más importante que hablar con ese pordiocero.

“Maldita sea”. Kevin no podía hablar o sino lo pillaban in fraganti. Estaba furioso de que hablaran así de su amigo, impotencia de no defenderlo como se debía. Más rabia le daba saber y escuchar que ese tal Cheondung, que supuestamente es amigo de la infancia de Hoon, no lo defendía.

─¿Has investigado?

─Claro que sí.

─Entonces, dime.

─El joven Amo… ─¿Joven Amo? ─. Kevin… ─¿por qué hablaban de él? ─, lo ha estado investigando por algunos años ─”¡¿Qué?! ¡¿Cómo sabía eso?!” ─. Pero no ha llegado a ninguna conclusión, por lo tanto, no puede culparlo de nada…

¿Cómo demonios Cheondung sabía que investigaba al viejo? No podía desconfiar de Hoon, su amigo no lo traicionaría así, más aún por como lo trataba este viejo asqueroso.

─¿Será necesario… ─escuchó atentamente la conversación ─… matarlo?

Kevin sintió que estaba en la jaula del león en ese momento. El viejo quería matarlo y él había escuchado todo. Maldijo el día en que tuvo que venir a vivir a esta familia. Ahora su vida estaba en peligro y quizás también la de Hoon, porque si Cheongdung lo estaba investigando a él, también a su amigo de la infancia. Que desgraciado más grande. Le destrozaría la mandíbula por estar hablando mal de su amigo y más si lo culpaba de algo en lo que él lo había metido.

De repente sintió arcadas. Tenía ganas de vomitar y los nervios de punta. No sabía que hacer. Si lo descubrian, ahí mismo lo matarían y tendrían motivos para decir que él ya se había ido y que no sabían donde estaba. Un crimen fácil y perfecto del viejo.

Se tuvo que tranquilizar y respirar profundamente. Tenía que pensar en que nada le iba a pasar y que no lo descubrirían, pues no había robado nada y no había echo ningún ruido.

En eso, algo cayó al suelo, a la orilla de cama, haciendo saltar a Kevin del susto y que gritara levemente. Pensó que no sería descubierto y que el sonido había pasado desapercibido, pero no lo fue para el Señor Lee.

─¿Escuchaste eso? ─preguntó.

─No ─dijo el guardaespaldas.

─Revisa. Debe haber alguien aquí ─dijo muy seguro de que alguien había en la habitación.

Con desesperación, Kevin trataba de encontrar otro lugar en donde esconderse y es que no lo había. Si salía, sería descubierto. ¿Y cómo podría hacerlo? ¡Si estaba debajo de la maldita cama! Vio los pies moverse por la habitación, revisando cada rincón del cuarto.

─No hay nadie, Señor ─aseguró Cheongdung.

─¿Revisaste debajo la cama?

“¡MALDITO VEJEZTORIO! ¡Te voy a odiar el resto de lo que me queda de vida!”, gritó el rubio, pidiendo no ser encontrado bajo la cama.

Una idea fugaz se le pasó por la cabeza y recordó que de pequeño se ocultaba justamente ahí. Abajo del colchón, había un espacio perfectamente para esconderse y era bastante espacioso, si es que se sabía acomodarse en aquel lugar. Así lo hizo. Después de tantos años, ya no tenía fuerzas en sus brazos y piernas pero debía hacer el intento para conservar su vida.

En ese instante, vio la luz entrar debajo de la cama. Era porque alguien estaba buscando abajo. Dio las gracias al de arriba, de que el pie que le faltaba por levantar, se levantó justo a tiempo. La luz se fue y al parecer terminaron de observar. Se bajó sigiloso y le dolieron los brazos por la fuerza de agarre en las orillas…

─Nada ─dijo finalmente el guardaespaldas.

─Bien. No habrá que matar a otro ─¿Matar a otro? ¿Qué acaso alguien ya había venido a investigar? Kevin, al saber eso, lo inquietó aún más ─. Vámonos.

─Sí, Señor.

Esperó en esa posición hasta que escuchó la puerta cerrarse.

En el piso de abajo:

Hoon estaba hecho una pantera en una jaula en ese instante. Caminaba de un lado a otro. Se encontraba solo, pues la chica se había ido a hacer sus deberes. Miraba de vez en cuando las escaleras para no ver a su Amo en garras de su ex-amigo.

─Que no lo descubran… Que no lo descubran… ─susurraba para sí mismo, hasta que aparecieron el Señor y Cheondung. Estaba tan sorprendido de que parecían tranquilos como no encontrando inconvenientes. Entonces pensó que el Amo Kevin se escondía demasiado bien y hasta podría ser un ninja.

─Tú… ─habló el Señor Lee ─. Limpia mi habitación inmediatamente.

─Si, Señor.

─Eres un inepto… ─dijo esto y se dirigió a la salida. Atrás iba su ex-amigo y lo miró con pena por estar a las órdenes de ese señor y más, escondiendo secretos, más no podía hacer nada al respecto. Cheondung no podía hacer nada y se resignó a aceptar las condiciones para no ser despedido y por el buen dinero.

Cuando vio que ya no estaban cerca y que cruzaban por la puerta principal, corrió escaleras arriba a la habitación. Respiró agitado por la rapidez y encontró a su Amo arrodillado, buscando algo en el piso. Sabía lo que era, pero no quería saber de lo que se trataba.

─Amo, ¿está bien? ─preguntó preocupado.

─Claro que estoy bien. Soy lo bastante delgado como para esconderme bajo la cama ─Kevin rió bajito por su azaña, pero eso no tranquilizó a Hoon.

─Entonces… ─Kevin sabía a lo que se refería.

─Sí, Hoon… Lo encontré. Mira ─sacó una caja envuelta. Al abrirla, en ella había papeles… nuevos y viejos, gastados por el tiempo ─. Debería llevármelos…

─¿Está loco? ¿Y si el Señor decide volver a ver aquí y ver?

─Ya ha dejado algo ─mostró un documento nuevo que estaba por encima de los otros ─. No lo verá en un tiempo más…

─Amo… esto es peligroso… ─le insistió.

─Solo… ─miró a su amigo que estaba entre nervioso y sudando a chorros, como si hubiera corrido una maratón ─. Solo déjame fotocopiarlas y luego devolveré esto a su lugar.

─¿Y cuando? Tiene que ser pronto.

─Claro que tiene que ser pronto. Iré ahora, a cualquier lugar cerca de aquí y volveré con los documentos antes de que llegue el viejo. No creo que tome mucho tiempo.

─Váyase. Es ahora o nunca.

Y así lo hizo. Salió del lugar y sin llamar la atención de nadie para su suerte. Se fue corriendo hasta un ciber. Le dijo al chico que le sacara fotocopias a todo lo que tenía ahí. Daba gracias de que no preguntaban  el por qué y de qué se trataba el asunto.

Estaba agitado y cansado. Corrió tanto… La mansión quedaba más lejos de lo que pensaba. Claro, antes tenía auto. Ahora ya no, porque el viejo se lo quitó a penas se fue a Japón… Tenía licencia a temprana edad, se lo dieron sin rechistar y menos a esta familia. Lo conseguían todo puesto que los otros  lo hacían con tal de ganar un dinero extra.

Pasaron unos treinta minutos. ¿Tantas cosas eran? Le había dicho que sacara todo, hasta las fotos y que aquellas fueran a color de ser posible. De seguro le costaría un dineral pero no lo importaba, él lo tenía.

Cuando el chico volvió con los documentos, Kevin se lo agradeció y le dio dinero demás. Esto era muy importante para él. Le compró una carpeta y también le pagó. Por lo cual el chico agradeció por la gentileza y ganando un dineral. Ese dinero era todo lo que conseguía en el día.

Corrió como un demonio de regreso a la mansión. Tocó el timbre y nadie respondía.

─Demonios… ─dijo agitadamente.

Siguió timbrando hasta que Hoon se apareció por la puerta, igual de agitado.

─Amo…

─Aquí están… ¿Las puedes ocultar tú? ─le rogó con la mirada.

─Claro, Amo. Todavía estoy “aseando” la habitación ─y Hoon le sonrió ─. Debería irse, podrían llegar en cualquier momento.

─Sí y gracias ─se fue sin antes besar la mejilla de su amigo. Desde pequeños siempre lo hacían, lo cual no era extraño para ellos ─. Gracias nuevamente ─y la verdad es que estaba muy agradecido ─. Luego vendré a visitarte, lo prometo.

─Está bien.

─¡Adiós! ─se despidió con la mano y echó a correr nuevamente.

─Hasta luego, Amo ─este hizo lo mismo, mientras veía a su Amo correr colina abajo.

Sí, además de que la mansión estaba muy lejos de los centros de la ciudad, estaba en la cima de unos de los montes más altos, parecían montañas.

Y así, había pasado la tarde para todos los chicos.

Kevin no volvió para la hora de almuerzo.

Eli y Dongho se quedaron en casa de Kiseop. El palomo tuvo que ir a buscar a su primo Kibum pero no lo llevaría a la mansión, sino que ahí para que pasaran tiempo juntos y se conocieran más. En todo caso, el zorro se aburriría solo en la mansión ya que no estaban ellos, ni su padre. Y como la paloma sabía cocinar, al volver, hicieron algunos que otros platos para impresionar al dueño de casa, que al final, nunca llegó. Para su suerte, la comida no era de las que se perdían en el día.

Key se sintió un poco incómodo al llegar a esa casa, pero se acostumbró un poco.

Kiseop y AJ, no se despegaron del hotel. Desayunaron y almorzaron ahí. AJ tenía pensado quedarse un día más, pero su ángel se reusaba, ya que para él, estar fuera de casa un día entero o más, ya sería bastante descuidado. Sobre todo porque le gustaba lo de ser “dueña” de casa. Así que volverían a casa por la noche…

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Licencia de Creative Commons
My Only Possession… by MKiSS [Stephanie P. Cortés V.] is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional License.
Creado a partir de la obra en http://www.amor-yaoi.com/fanfic/viewstory.php?sid=100201&chapter=1.
Puede hallar permisos más allá de los concedidos con esta licencia en https://utopiakfiction.wordpress.com/2013/09/27/my-only-possession-fanfic-capitulo-1/

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21 comentarios en “My Only Possession… {Fanfic} {Capítulo 15}

  1. ommo me dejaste en suspenso unnie enserio
    me asusto la parte de kevin en la mansion..y tan bonita la
    relacion del 2seop… mi kiseeopi tan lindo y el gato no se queda atras
    me pregunto si habra Elvin??
    waaa esta genial tu fic.. espero el proximo cap..
    Fighting unnie!!
    C:

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  2. ¡Me corto las venas!,¡Por dios! Aunque las ansias me comían por leer el capitulo (y debo decir que no me has decepcionado) lo disfruté mucho y más cuando kevin estaba por ser descubierto….ahora esperemos para ver como continúa la histotia…
    …nunca antes te había comentado pero amo tu fic pero amo más cuando reviso mi correo y hay actualización de la historia :D Como fiel seguaidora, esperaré la continuación que esto parmsa de ser interesante a ¡muy interesante! ^^

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    • awww muchas gracias a tí por pasar a leer y comentar ahora ;w;
      Me alegra demasiado que te haya gustado el fanfic, hasta yo me emociono >w<
      espero que sigas apoyando el fanfic en el futuro ;3 ♥

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    • Que bueno que a ti también te haya gustado *w* espero también apoyen el fic :B y haré el mejor intento para que el próximo capítulo sea igual de interesante ^^

      Sigue apoyando el fic :B ♥

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    • pasará lo que tenga que pasar .-. ok no xDU Kevin está tomando bastante protagonismo en cuanto a las investigaciones >w< por eso el 2Seop se ha desaparecido un poco, pero ya habrá más.

      Gracias por leer y comentar :B ♥

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  3. jkshdkjahakjsdh noooooooooooooo que suspenso con lo del viejo!!!! casi me da un paro cuando decidieron revisar bajo la cama jajajaajajaj buenisimo el capi! parece una peli de accion-suspenso jajaja excelente narracion ^^ sigue asi :) amo tu fic ♥

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  4. Oh por dios pensé que lo iban a descubrir a Kevin o.o, me asuste cuando dijeron que lo podrían matar! :o y ahora que recuerdo el fic tendrá la muerte de un personaje no? Noooo, por favor no me mates a nadie ;____;, a menos que sea el viejo o algún malo (?
    Me encanta tu fic, perdón si no he comentado en los anteriores capítulos /o\, pero sí lo sigo, y sigue así! Y espero ver Elvin ^o^ <3

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    • Alguien tendría que morir sí o sí (?) Pero te lo rejuro que nos es el de los personajes más importantes *w*
      ElVin habrá xD y no te preocupes si no has comentado anteriormente; con que lo leyeras, es importante para mí ^^ ♥

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