Autumn Days {Capítulo 3}

ADPORTADA

Disclaimer: Los personajes de la historia se pertenecen a sí mismos tanto como a su compañía. No poseo ningún derecho sobre ellos. Todo lo narrado en la historia es ficción y sin animo de lucro. Con la única finalidad de entretener al lector. 

Nota de autora: Yei, estoy de regreso. Les juro que hice lo mejor que pude para no tardar tanto. Bueno, espero que les guste, a mi me encanto como quedo el capitulo… Creo que es una de las mejores cosas que he escrito(?), lol. Bueno, no me pateen. Les dejo mi abrazo apachurrador~ ¡Hasta la próxima!

— III —
Just a dream

 

Estaba ahí. El chico rubio estaba ahí, de pie frente a su persona. Tenía esos hermosos ojos cafés fijos en él y sus labios carnosos rosados estaban entre abiertos, sonrió atrevidamente al castaño y pasó la lengua por sobre su propio labio inferior. Hongbin se estremeció ante aquella acción.

Estaban tan cerca. El castaño podía sentir como su respiración comenzaba agitarse, como la sangre recorriendo sus venas cada vez bombeaba con más fuerza. Sentía que el corazón iba atravesarle el pecho en cualquier momento. Sí, estaba nervioso. Aquel rubio le ponía de nervios, lo sacaba de control, no podía consigo mismo.

—Hongbin… —el rubio habló en voz baja, casi susurrando el nombre del castaño.

Hongbin estiró la mano diestra, alcanzando así la mejilla del chico; recorrió con la punta de los dedos sus pómulos y sus mejillas hasta colocarla detrás de su cuello. Dio un paso hacia el frente para terminar con la corta distancia que existía entre ambos.

—Sanghyuk —habló con firmeza y colocó su otra mano en la cintura del chico, apegándole aun más a él.

El rubio acercó sus labios hasta los de su contrario y no dudo en comenzar a moverse sobre ellos. Mordía, succionaba, atacaba con más fuerza; ambos entregando un poco de si en ese beso. El castaño lo tomó en brazos, separándolo del suelo y lo llevó hasta la cama. Estaba claro, todo estaba claro. Podía verlo ahí, podía ver al rubio entre sus brazos, sentir su piel, la piel de sus labios.

Al llegar a la cama, lo colocó con cuidado sobre ésta y se recostó sobre él. Besó su cuello con intensidad, desabotonando con los dientes su camiseta, lamiendo la frágil piel de su pecho y torso. Hongbin se estaba quemando por dentro, sabía perfectamente lo que quería…

“When your soul finds the soul it was waiting for…”

El castaño podía escuchar la respiración agitada del chico que tenía bajo su cuerpo, no dudaba de que ambos deseaban lo mismo.

“When someone walks into your heart through an open door…”

Los besos húmedos, la calidez de ambos cuerpos, el aroma único de su piel.

“When your hand finds the hand it was meant to hold…”

La cama debajo de ambos cuerpos vibraba.

“Don’t let go…”

No dejaba de vibrar…

—Hongbin… —la voz del chico le estaba llamando.

De un momento a otro nada parecía real. La cama seguía vibrando.

—¡¡¡HONGBIN-AH!!! ¿QUÉ NO ESCUCHAS LA MALDITA ALARMA? —un hombre de cabellos oscuros, que no era precisamente el rubio, estaba en la puerta de su habitación. Sí, todo había sido un sueño, un maldito sueño.

“¿Qué clase de sueño fue ese?”

Repetía el chico mil veces por segundo en su mente. Aún no respondía a lo que el otro chico había preguntado.

—¡Hongbin, apaga eso! —el de cabello negro señalaba con furia el celular que estaba sobre la cama, vibrando y haciendo ruido sin control.

—¡Yah! —le lanzó una de las almohadas que tenía junto a él— ¿Cómo has entrado a mi casa, Jaehwan?

—Soy tu primo adorado… Sé donde escondes la llave de emergencias —le lanzó un beso al aire, guiñó un ojo y se alejó de la puerta, dejándolo solo nuevamente.

El castaño tomó el celular y lo silencio, colocándolo sobre la mesa de noche. Se tiro nuevamente sobre la cama. La temperatura de su cuerpo no era normal. El sueño había dejado algunas consecuencias.

—¿Qué clase de sueños calientes son esos? —refunfuñaba en voz baja. Ya despierto por completo, salió de su habitación para encontrarse con la persona que lo había sacado de su sueño.

Jaehwan era su primo, un año mayor que él. Era de lo más normal que se invitará solo a su casa, que entrará sin pedir permiso e incluso que durmiera ahí en ocasiones.

Cuando el menor de ambos chicos llego al living, lo encontró tirado sobre uno de los sofás mientras comía galletas y veía televisión. Pasó a su lado y golpeó con fuerza su cabeza.

—Arruinaste mi sueño, estúpido Jaehwan. —decía mientras seguía su camino hasta la cocina para servirse un vaso de agua.

—¡Eish! —el mayor tiró al piso la galleta que tenía en la mano y comenzó a sobar el lugar donde su primo lo había golpeado— ¿Por qué me pegas? Irrespetuoso —lo señalaba acusadoramente—, ¡SOY TU HYUNG!

El menor rió con fuerza.

—¡Qué exagerado! —le dedicó una sonrisa malvada— H – Y – U – N – G —dejó el vaso del cual bebía agua sobre el lava platos y caminó de regreso al living—. A parte, ya te lo he dicho. Arruinaste mi sueño… No debiste despertarme.

—¿Tu sueño húmedo? —lo dijo con toda la calma del mundo. El castaño se atragantó con su propia saliva— Ah… —la sonrisa macabra de Jaehwan se ensanchó— Así que si fue eso, ¿eh? —corrió hasta el menor y se le tiró encima, rodeándole el cuello con un solo brazo—  Mi primito es todo un hombre, snif snif… Estás creciendo bien, pequeño —fingió limpiar una lagrima imaginaría que salía de su ojo.

—¡Quítate! —el menor trataba de zafarse de aquel abrazo tan estrangulador— Y-yo… No soñé eso.

—¿No? —Jaehwan volvió a sonreír pero esta vez con una sonrisa traviesa.

—¡No! B-bueno si… —un leve sonrojo, casi imperceptible se instaló en las mejillas de Hongbin— ¡PERO TÚ LO ARRUINASTE! —le dio una patada en el trasero a su primo adorado.

—Fue porque tu celular no me dejaba ver la televisión —hizo un tierno puchero—, y estaban pasando mi programa favorito.

—Pues iba a ser el mejor sueño de toda mi vida… Creo… —el menor regresó por el pasillo que conducía hasta su habitación. Pudo escuchar la estruendosa risa de Jaehwan después de que dijo aquello.

— O —

Hongbin tomó una ducha rápida, preparó sus cosas para ir a clase y guardó en su mochila una manzana del cesto de frutas que estaba en la cocina. Ésta vez no eran las 10:30 de la mañana y ésta vez tampoco iría caminando. Tomó las llaves de su auto y se encaminó hasta la puerta.

—Jaehwan, si sales apagas el televisor. Nos vemos luego.

El mayor volteo a verlo algo extrañado y asintió con la cabeza.

—Adiós primito —le gritó para que pudiera escucharlo.

Hongbin rió. Su principal destino ese día no era la universidad, ni el parque central, ni coffea. Su destino esa mañana era la casa del rubio o, al menos, eso era lo que deseaba. Se estaba muriendo de nervios, pero tenía que volver a ver a aquel chico, ya no dudaba sobre aquello.

Entró en el auto y arrancó a toda velocidad, tal vez los nervios hacían que condujera de esa manera tan rápida. En menos de quince minutos había llegado a su destino. Estacionó el auto al entrar en la calle que, según la dirección de la placa, era la del hogar del rubio o cualquier persona dueña de ese objeto.

—Espero que seas tú… —suspiró y apretó con fuerza el collar para mascota que tenía entre sus manos. Bajó del auto y comenzó a andar por la calle, buscando la casa.

“Han SangHyuk… 245 Jongno St, 245 Jongno St…”

No dejaba de pensar en la dirección y el nombre del chico. Sería una completa decepción que la persona dueña de ese objeto no fuera quien él esperaba.

“239… 240… 241…”

El ritmo que llevaban sus pies se aceleraba solo. Cada vez estaba más cerca, su estomago estaba haciéndose un nudo.

“242… 243… 244…”

Tragó saliva e inhaló aire fresco.

—245… —susurró al mismo tiempo que exhalaba el aire que había inhalado. Había llegado.

Frente a él se alzaba una casa de tamaño mediano, color beige y con una cubierta de madera. Tenía un bonito jardín afuera, lleno de flores de distintos colores y un estrecho camino de piedra que conducía hasta la puerta de la casa.

Hongbin atravesó el jardín y se detuvo frente a la puerta. Las manos le temblaban y su piel estaba helada. Levantó una mano en el aire para tocar la puerta y entonces escuchó una voz…

—¡Hikari! No, no Hikari —era una voz de chico, con el tono algo aniñado—. Mamá nos matará, bájate del sofá… ¡Bájate, bájate! —parecía que estaba teniendo una riña con alguien.

“Hikari…”

Hongbin observó la placa del collar, ése era el nombre que estaba grabado en ella… Por lo menos no se había equivocado de domicilio. ¿Sería aquella voz la del rubio?

Llamó a la puerta y su estomago terminó de asfixiarse a sí mismo en un fuerte apretón.

FIRMA2

Licencia Creative Commons
Autumn Days por Sajie [Stephanie Arizmendi] se distribuye bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivar 4.0 Internacional.
Basada en una obra en https://utopiakfiction.wordpress.com/2013/10/28/autumn-days-capitulo-3/.

Anuncios

28 comentarios en “Autumn Days {Capítulo 3}

  1. Siiiiiiii!!!!!! Por fin el tercer capitulo. Pero por que me dejasmtan intrigada, justo cuando llama a la puerta, ya quiero que se vean a la cara, quiero que Hyukie se enamore de Binie. O como minimo quiero ver la reaccion de Hyuk cuando vea a Honbin.
    Waaaaaah!!!!!! Por favor continualo, estare esperando con ansias, enserio, que lonestare eaperando. :D

    Me gusta

    • Hahaha que linda… Tranquila, sólo espera para ver que sucede(?)… Ok no. Ya verás. Pronto estaré continuando la historia… :-) Gracias por tu comentario y por el gusto de la historia~…

      Abrazo♥.

      Me gusta

  2. Hola. La verdad que estaba leyendo este fic porque AMO el HyukBin. Tu fanfic es hermoso!!!! Amo todo!!! Tristemente veo que es del 2013, la verdad no sé si aún planeas continuar escribiendolo, pero en verdad espero que si. Eres muy muy buena escribiendo, tres aseguro que estaré esperando por alguna noticia de este fic ^^

    Me gusta

¡Gracias por comentar! ♥

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s