Un momento más{Oneshot}{Capítulo único}

Unmomentomas

Un momento más by CeCe. (c) Poster por CeCe
Eli & Karla | Oneshot | Hetero | +16 | Drama, erótica.
Advertencias: Lemon.
Disclaimer: Los personajes reales se pertenecen a sí mismo, la historia es mía.
Nota de autora: Espero les guste <3

—¿Estás bien?—preguntó ella mientras se acercaba a Eli, quien de inmediato se levantó, esquivándola por completo.

—Sí—el tono de su voz era frío, y ella no sabía el porqué.

—De acuerdo—dijo ella. Se dispuso a juntar sus cosas, tenía ganas de llorar, pues jamás había visto a Eli comportarse de esa manera.

—¿Qué haces?—preguntó él al ver que Karla empezaba a juntar todo, guardándolo lo más rápido posible. No contestó—. Karla, te estoy hablando.

—No te importa—respondió ella de mala gana mientras tomaba su bolsa.

Eli se interpuso en su camino, evitando  que ella siguiera su trayectoria hacía la puerta. Estaba tan cansada de la actitud de él, últimamente se comportaba así, como un completo idiota.  No sabía porqué, y ciertamente, estaba acabando con su relación.

—Claro que me importa, ¿a dónde vas?—la tomó de los brazos mientras le quitaba la bolsa.

—Déjame en paz—Karla la empujó, tratando de zafarse de sus brazos, pero no lo logró, era mucho más fuerte que ella.

—No, no te voy a dejar en paz hasta que me digas a donde vas.

—¿De verdad?—preguntó ella mientras lo miraba a los ojos—Si tanto te importa porque no me dices lo que te pasa…

Eli la soltó de inmediato, simplemente la miró a los ojos, si no le decía ahora probablemente ella se iría para siempre. No podía permitir que ella se fuera, lo era todo para él, aunque su orgullo y sus celos lo estuvieran alejando.

—Yo… lo siento—dijo él mientras bajaba la mirada.

—Eso no basta, Eli, te conozco… por favor, ¿qué pasa?—ella acarició su mejilla, tratando de consolarlo.

—No es… nada—. Karla suspiró pesadamente, ya no podía hacer más, ya no. Besó su mejilla y tomó nuevamente su bolsa.

Eli se quedó ahí, parado, sin decir nada, limitándose a ver como ella partía. ¿Realmente se iría?  Se preguntó él mientras veía como ella titubeaba por unos segundos, pero cuando tomó la perilla y salió de ahí dejándolo sólo, supo que había hecho mal.

Se dejó caer en el sofá, a pensar en todo lo mal que se había portado, pero ya no había marcha atrás, había sido un completo idiota y la había dejado ir, ella se había ido, y probablemente ya no volvería con él. No supo en qué momento se quedó dormido, cuando despertó, ya era tarde.

Su actitud no cambió en absoluto, por el contrario, se volvió más frío, más receloso. Su actitud le molestaba incluso a él mismo, y los demás miembros y amigos intentaban ayudarlo, peor él no cedía.
—¿Entonces?—Preguntó Soohyun mientras Eli miraba la mesa vacía—. Ella vendrá hoy, ¿sabes? Creo que Kiseop le pidió ayuda con algo, podrías aprovechar…

—Es que no puedo—subió su tono de voz mientras cerraba los puños.

—Estás dejando que los celos te manipulen, sabes que ella y él son amigos desde hace años, lo sabes, no sé porqué de un momento a otro ni si quiera yo puede verla—le echó en cara la situación, Eli levantó la vista y lo miró fijamente—. Si realmente la quieres, vas a arreglar la situación, si no… deja que sea feliz.

— —

—Sí, creo que es todo—comentó Karla mientras se dejaba caer en la cama—. Tu cama es tan suave—dijo ella.

—No es mi cama—se apenó Kiseop mientras terminaba de recoger las cosas.

—¿No? Bueno, es la primera vez que vengo… ¿quién duerme aquí?

Por un momento Kiseop dudó en contestar, pero no tenía porque sentirse mal, al cabo, había sido Eli quien había terminado con ella, no él. Aunque no podía dejar de sentirse mal, ya que de verdad la quería como una buena amiga.

—Es de Eli.

—Vaya—contestó mientras se incorporaba lentamente—. Y… ¿él está aquí?

—No lo sé, creo que salió—. Ambos se quedaron en silencio. Un silencio muy incomodo, hasta que Kiseop recordó que había pastel en el refrigerador—, ¿Quieres un trozo de pastel?

—Sí, me encantaría—comentó ella mientras se levantaba—Yo terminaré de acomodar esto, ¿de acuerdo?

—Claro.

Kiseop salió de la habitación, antes de pasar a la cocina decidió mirar la habitación de Dongho, donde se encontraba el menor y Eli viendo una película. Viendo que todo estaba tranquilo, decidió partir a la cocina para ir por el pastel de fresa.

—Espera, deja voy por el videojuego nuevo que compre—Anunció Eli. Dongho se limitó a asentir con la cabeza. Al salir vio a Kiseop mientras partía el postre—, ¿Podrías servirme un poco?

—Claro Eli—dijo Kiseop mientras tomaba otro plato.

Eli sonrió ampliamente mientras se dirigía a su habitación. Fue entonces cuando Kiseop dejó de sonreía y maldijo por lo bajo.
Al entrar, vio a Karla de espaldas, acomodando algunas cosas en desorden y, no pudo evitar sentir un cosquilleo en todo su cuerpo. Con cuidado cerró la puerta, evitando hacer ruido colocó el seguro.

—Karu…—susurró él mientras se acercaba a ella.

—Eli… yo… ha… —Ella dio un respingo al escuchar su voz, al dar vuelta lo tenía muy cerca de ella, no sabía que contestar.

—… ¿Por qué no me dijiste que estarías aquí?—preguntó mientras se acercaba  más a ella, acorralándola en el escritorio. Ella se puso nerviosa, no sabía que Eli estaba y el tenerlo tan cerca de ella le ponía así.

—Yo…  vine a ayudar a Kiseop—dijo firmemente mientras intentaba no mirarlo directamente a los ojos, pero era imposible. Podía sentir aquella atracción como el primer día que lo conoció.

Eli acarició su mejilla mientras se acercaba a ella, haciendo que la distancia que había entre sus labios desapareciera poco a poco, mientras el deseo incontrolable se apoderaba de ellos. No podía controlarse cuando él la besaba de esa manera tan arrebatadora.

Apoderándose de su cadera la acercó a él, haciendo que lentamente Karla empezara a llenarlo de caricias. Sus corazones empezaban a acelerarse, mientras que las respiraciones agitadas hacían eco por todo el cuarto.

—Eli—susurró ella mientras lo seguía besando, dejando todo rastro de cordura desapareciera por completo.

No podían contenerse, no ahora cuando había tanto deseo, tanta pasión recorriendo sus cuerpos de pies a cabeza, llenándolos de esa adrenalina tan placentera. Eli empezó a quitar la ropa, empezando por la blusa, recorriendo sus pechos. No pudo evitar el gemir ante su tacto, ante aquellas caricias que le quemaban la piel.

—Te deseo—le dijo al oído para después besar su cuello y cargarla hasta la cama. Ella aprovechó para poder deshacerse de los pantalones de él y de su camisa, dejando aquel cuerpo expuesto.

Eli llevó su mano hasta la intimidad de ella, dejando leves caricias mientras seguía besando su cuello. Ella arqueo su espalda al sentir aquel placer, podía sentir como una corriente eléctrica placentera recorría su cuerpo en ese instante, un tanto adictiva.

A medida que las caricias se volvían más pasionales, los gemidos se volvían más fuertes. A ese punto, no importaba que los escucharan.

Eli acarició nuevamente sus pechos, quitando el brasier, bajando lentamente hasta que sus labios se apoderaron de ellos,  estimulándolos continuamente. No podía con tanto placer, simplemente no podía…

Lentamente se deshicieron de toda prenda, dejando que sus cuerpos desnudos se tocaran, recorriendo cada parte de ellos, dejando caminos de caricias y besos.  Karla llevó sus manos a la espalda de él, presionando su cuerpo con el suyo, acariciando cada músculo. Bajando lentamente hasta llegar a su miembro.

Eli se aclaró la garganta al sentir aquel estimulo tan placentero. Ella quería darle placer igual que él se lo daba a ella, acariciando lentamente su gran sexo.

No podía soportar más la espera, Eli interrumpió aquellas caricias mientras tomaba las manos de ella y las colocaba una a cada lado, sujetándolas con fuerza.

—Dime que eres mía—susurró él mientras se abría paso.

Ella gimió al sentir como la dureza de él entraba tan lentamente, podía sentir como su intimidad era invadida.  Besando su cuello hasta llegar a sus labios mientras entraba completamente, poseyéndola por completo.

—Eli—susurró ella entre sus labios, sintiendo como empezaba a moverse dentro de ella—. ¡OH!—gimió mientras volvía a entrar.

—Dime que eres mía—rogó él mientras volvía a moverse.

—Siempre—susurró ella intentando concentrarse— siempre he sido tuya—dijo para después fundirse en un beso.

Sus embestidas iban aumentando cada vez más, podían sentir aquella sensación de placer, aquel éxtasis tan anhelado acercarse lentamente, disfrutando de cada momento, de cada caricia, de cada beso…

El momento se acercaba, aquel placer extremo tan deseado y tan ansiado estaba llegando tan placenteramente, disfrutando de cada segundo posible. Llenándose de caricias y de besos,  entregándose mutuamente, en cuerpo y alma.

—Te amo—susurró él mientras la embestía con fuerza.

—Y yo a ti…

CeCe

Licencia Creative Commons
Un momento más por CeCe {Rubí hernández} se distribuye bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional.
Basada en una obra en https://utopiakfiction.wordpress.com/2012/06/24/un-momento-masoneshothetero/in/ .
Permisos que vayan más allá de lo cubierto por esta licencia pueden encontrarse en http://cecebones.wordpress.com.

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20 comentarios en “Un momento más{Oneshot}{Capítulo único}

  1. Hola, CeCe. Me emocione mucho leyéndote. ¿Puedes creerlo que me hice fan de U-kiss, aquí en el blog, leyendo sobre ellos? Mayormente lo que tú escribes. Besitos!! ;)

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